Una orca en el Senado norteamericano

No, no me refiero a esta orca:

 

 

Sino a Santiaga, una orca pícara especializada en asesinato de nivel 85 que ya deberías conocer.

 

 

¿Cómo? Qué no sabes quién es Santiaga? Corre y lee este post, insensato, o corres el riesgo de que Santiaga termine con tu miserable vida, porque su alter ego humano, Colleen Lachowicz, ha conseguido su objetivo y se ha convertido en senadora por el estado de Maine en las elecciones del pasado martes.

 

Por lo visto, no sólo es que la campaña puesta en marcha por los republicanos haya fracasado, es que muy posiblemente la haya ayudado. Cuando salió a la luz, jugadores de todo el mundo pusieron en marcha una campaña de recaudación de fondos en la que consiguieron más de 6.000 dólares. Y eso por no hablar del impacto mediático que ha tenido Lachowicz gracias a ser jugadora del World of Warcraft y que sus rivales republicanos hayan intentado usarlo para negar su valía.  Lo único que han conseguido es que Lachowicz sea oficialmente la primera gamer en el Senado norteamericano.

 

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El caso de la candidata a senadora que juega a World of Warcraft

 

Parece el título de una aventura de Sherlock Holmes, pero es una historia real. Si te pregunto quién es Colleen Lachowicz, casi con toda seguridad no sabrás quién es. Pues esta anónima candidata demócrata a senadora de los Estados Unidos por el estado de Maine ha saltado a la fama en los medios de comunicación por la campaña que ha hecho el Partido Republicano para desprestigiarla… basándose en que Colleen juega a World of Warcraft.

 

 

En el mundo de Azeroth, Colleen se llama Santiaga y es una orca pícara especializada en asesinato de nivel 85, el más alto del juego. ¿Y qué nos dice esto? Pues aparte de que Colleen ha echado muchas horas en World of Warcraft, nada en particular o al menos asi debería ser, pero para los republicanos de Maine, es el argumento estrella de las denuncias que hacen de su rival. Incluso han creado una web para ese fin, Colleen’s World. Pero ¿es para tanto?

 

La verdad es que no. Habrá gente para la que los juegos de ordenador sean un capricho de adolescentes, pero las cifras estan ahí. El gasto en videojuegos a nivel global será de 83.000 millones de dólares en 2016, con un crecimiento interanual del 7’3%.  Los videojuegos de más éxito como la saga Call of Duty, recaudan más que muchas películas; Call of Duty: Modern Warfare 3 recaudó más de 1.000 millones de dolares en tan sólo 16 días a la venta. Aunque ya no es el juego puntero que fue, World of Warcraft ha vendido casi tres millones de copias de su última expansión y ha vuelto a repuntar a los 10 millones de suscriptores, que pagan una media de 13 dólares mensuales. Los videojuegos ya no son cosa de niños.

 

Pero la cuestión es aun más importante. ¿Debe una persona ser juzgada por su identidad online? En este caso de nuevo la respuesta es que es no. La identidad online de Colleen en WOW no tiene nada que ver con su personalidad real. Si los republicanos de Maine no saben distinguir entre ficción y realidad, deberían hacerselo mirar. ¿O acaso vamos a decidir el sentido del voto dependiendo de si al candidato/a le gusta el fútbol, colecciona sellos o le gusta el heavy metal? Ya no es como antes. Aficiones antes de minorías ahora son mayoritarias, incluso el propio Barack Obama colecciona comics de Spiderman y Conan.

 

Y no olvidemos que lo que hoy es una noticia curiosa el día de mañana va a ser una realidad muy común. Los futuros líderes mundiales de la proxima generación han crecido jugando videojuegos y el entretenimiento digital es para ellos la primera forma de ocio. Añade que esos mismos líderes están compartiendo hoy su vida en redes sociales más abiertamente de lo que nunca se ha hecho en toda la historia, pues para ellos no hay división entre online y offline. Seguro que el futuro presidente (o presidenta) del Gobierno de España en 2040 tiene ahora mismo fotos en Facebook que consideraríamos impropias pero que para entonces no lo serán. Las costumbres y los usos sociales cambian y estamos en un momento de cambio, y por eso para mí, como para mucha gente, que Colleen Lachowicz juegue al WOW no es motivo para mofarse. Al contrario. Es una de los nuestros.

 

Vía: The Beat.

 

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