El futuro del periodismo, los periódicos y los medios de comunicación (y III)

Y con esta entrega terminamos la traducción del artículo de Tim J McGuire sobre el futuro del periodismo.

 

Change.

 

Creo que mientras replanteamos el periodismo, nuestra ética y valores se van a convertir en un campo de batalla. Ya nuestra ética está siendo atacada y la tentación de seguir a los Gawkers y Deadspins del mundo es irresistible para muchos. Pero más que aguantar la respiración hasta volvernos azules defendiendo los viejos valores éticos, necesitamos establecer un diálogo sobre como esos valores pueden mirar al futuro.

 

Creo que tenemos que cambiar nuestra mentalidad para aceptar la idea de que la innovación digital ha creado una plétora de herramientas, capaces de hacer al periodismo más efectivo y emocionante. Como mi colega la doctora en Periodismo Leslie Jean Thornton dice, “tenemos que valorar que las herramientas no son los productos. Son herramientas”.

 

No deberíamos ofuscarnos con Twitter y Facebook, esas marcas concretas podrian ser modas pasajeras. Pero las redes sociales y la conversación ciudadana no se van a ir y tenemos que apreciar y comprender que nuestra sociedad ha cambiado profundamente por ello.

 

Creo que es negativo centrarse en la fragmentación y mercantilización de las noticias. Es mucho mejor llegar a entender que la diversidad de voces, la difusión del poder y la democratización de las herramientas debería llevar a un diálogo mayor y, con suerte, a mejores ciudadanos.

 

[pullquote]La innovación digital ha creado una plétora de herramientas, capaces de hacer al periodismo más efectivo y emocionante[/pullquote]

Las redes sociales tienen un gran poder y un gran potencial, pero únicamente como una herramienta que nos permite manejar, filtrar e crear.

 

Creo que las empresas periodísticas tienen que ser más dinámicas para pensar y desarrollar estándares para el futuro. La propia definición de noticia está en duda a medida que nos invade el periodismo de tendencia política, opinión personal, intereses especiales, relaciones públicas, agendas ocultas y publicidad. Leí en algún lugar que en el actual ecosistema de noticias, hay cuatro personas de relaciones públicas por cada redacción. No lo he vuelto a encontrar en ningún sitio en la web, pero si asumimos que es cierto, hace el periodismo de calidad mucho más necesario.

 

Creo que las empresas periodísticas de calidad deberían ver el actual gusto por la afirmación antes que por la información (también conocido como Fox contra MSNBC) como un desafío de primer nivel. Antes que aceptar el feo hecho de que muchos ciudadanos están encantados con el periodismo de afirmación, las empresas periodísticas responsables necesitan contrastar y examinar su desempeño.

 

[pullquote]La propia definición de noticia está en duda a medida que nos invade el periodismo de tendencia política, opinión personal, intereses especiales, relaciones públicas, agendas ocultas y publicidad [/pullquote]

De la misma manera, creo que la verificación, el contexto, la independencia, la ética, la motivación y el rigor periodístico son fundamentales y tenemos que luchar para preservarlas.

 

Es facil criticar el papel de los gatekeepers en nuestro pasado periodístico, pero también hubo victorias. De nuevo, creo que un debate sobre lo adecuado de esa función es inútil. El mundo de los gatekeepers ha desaparecido. El debate debe ser ahora qué papel puede tener una organización periodística responsable para servir mejor a sus audiencias.

 

Creo que los que ven un mundo desorganizado y lleno de periodistas ciudadanos como un lugar idílico están fumando algo o son tan idealistas que ignoran la realidad de unos intereses especiales bien financiados.

 

Creo que las corporaciones de medios tienen graves problemas y se enfrentan a enemigos mortales porque no han cambiado de rumbo a tiempo. Aún asi, creo que los que piensan que la caída de esas corporaciones es algo bueno son terriblemente ingenuos.

 

Ahora mismo, las alternativas a los grandes grupos mediáticos no son buenas. Creo que una opción realista serán los propietarios “por vanidad” que intentarán hacernos volver a días autocráticos felizmente superados.

 

Por el otro lado, los gigantes de internet como Google, Facebook o Microsoft, inversores de capital, organizaciones sin ánimo de lucro, blogueros y cientos de medios emprendedores están luchando por el dominio de las noticias en una guerra como nunca habíamos visto en los medios tradicionales.

 

[pullquote]La verificación, el contexto, la independencia, la ética, la motivación y el rigor periodístico son fundamentales [/pullquote]

No me preocupa especialmente que el público americano no se preocupe por el tenebroso futuro del periodismo. Algunas encuestas indican que muchos americanos serían más felices si la prensa desapareciera, pero creo firmemente que el periodismo puede ser como la recogida de basura. No consigue mucho respeto en el día a día pero si la basura se acumula durante semanas la preocupación por los basureros se incrementa dramáticamente. Creo que si se privase repentinamente a los ciudadanos del periodismo de calidad, esa actitud hacia la profesión cambiaría casi instantáneamente.

 

Creo que el futuro de las noticias es bueno porque las herramientas de esta era nos dan más oportunidades que nos quitan.

 

Esto es lo que creo, por ahora.

 

El futuro del periodismo, los periódicos y los medios de comunicación (II)

Continuamos con la traducción del articulo de Tim J. McGuire sobre el futuro del periodismo y los medios:

Beyond the wall

 

Según los medios de comunicación vayan encontrando su base, habrá que premiar la creatividad y la innovación. Eso no significa que todo lo que ha habido antes sean locuras. Cierto es que el momento Schumpeteriano indica que habrá cosas que serán destruidas, pero adoptar algunos elementos del pasado no significa que estemos dando la espalda a la innovación.

 

De la misma manera, la idea de que los viejos medios puedan encontrar una tabla de salvación como las tablets, los muros de pago o reforzar viejos modelos de publicidad es estúpida y temeraria. La única tabla de salvación es una reinvención drástica.

 

En cuanto a los ingresos, creo que una posición intermedia es necesaria. Estar a favor o en contra de los muros de pago me parece que tiene poco sentido. Estoy convencido que el mismo término “muro de pago” distorsiona la conversación. Es idiota pensar que en un mundo de noticias mercantilizadas se puede usar un muro de pago como una suscripción tradicional. Si las editoras piensan que el muro de pago es una recreación sin fisuras del pasado, están de hecho en el camino a la perdición.

 

La idea central debería ser incrementar los ingresos a través de aquellos consumidores que están dispuestos a pagar y eso sólo se consigue añadiendo valor. Añadir valor a las noticias tiene que ser el objetivo, mucho más de lo que ha sido hasta ahora. Hay varias maneras de añadir valor. Una es diseminar la noticia por un precio en cualquier dispositivo móvil que pueda contenerla. Contenidos con valor añadido en áreas como deportes, negocios o estilo de vida ofrecen otras oportunidades. Creo que se puede conseguir beneficio en las noticias locales, pero los esfuerzos que se están haciendo ahora están equivocados en su mayoría.

 

[pullquote]Sólo cuando las empresas de noticias se concentren en hacerse diferentes de los agregadores de noticias y se conviertan en comisarios (curators) de las noticias realmente importantes en su comunidad, podrán prosperar.[/pullquote]

Cubrir los plenos de los ayuntamientos y aburridas historias sobre directores de escuela no va a valer. Las empresas de noticias que tengan éxito redefinirán las noticias locales como como un auténtico periodismo que hace rendir cuentas. Harán que los asuntos del pleno sean relevantes para las personas preocupadas por su ciudad. Eso requerirá recursos para los periodistas y no puede hacerse de forma barata.

 

Los periódicos y las televisiones necesitan enfrentar el hecho de que no son tan buenos como solían ser. Hay mucho contenido que no es atractivo en los periódicos nacionales. La mayoría es lisa y llanamente aburrido.

 

Los consumidores sólo se preocupan de sus comunidades cuando sus intereses están en juego; se apela a su sentido de la justicia o a su indignación; las historias de sus vecinos los conmueven, y ese tipo de historias tienen que ir más allá de una página a cinco columnas y necesita a periodistas capacitados e informados; hay nombres, los antiguos periodistas que entendían que los nombres venden periódicos y construían un sentir comunitario eran listos y fueron tontos al no reconocer su genio; hay material de especial interés como los deportes.

 

Todo esto se suma y se convierte en diferenciación. Sólo cuando las empresas de noticias se concentren en hacerse diferentes de los agregadores de noticias y se conviertan en comisarios (curators) de las noticias realmente importantes en su comunidad, podrán prosperar.

 

Los editores digitales de noticias deben comprender un elemento fundamental, de economía básica: Abundancia y escasez. Los viejos periodistas vivían bien cuando las noticias, la información y la publicidad eran bienes escasos. Los editores controlaban el acceso, la información y los canales de distribución. Cuando las cosas son escasas, los precios son altos. La era digital ha hecho la información abundante y ahora la información es barata. Los emprendedores inteligentes comprenderán ese hecho y quienes actúen como si aún vivieran en un mundo de escasez se enfrentan a la extinción. Las ineficiencias publicitarias están siendo reemplazadas por la eficiencia.

 

Creo que estamos gastando nuestro tiempo buscando culpables de la caída de los medios de comunicación de masas. De la misma manera que los automóviles reemplazaron a los coches de caballos hace 100 años y cambiaron nuestro mundo, la era digital ha reemplazado a la era industrial. El mundo de los medios de comunicación ha sido alterado y culpar a los jefes de entonces o soñar con el ayer es un juego para tontos. Ha ocurrido. Supéralo.

 

[pullquote]Tenemos que dejar de ofrecer a los jóvenes trabajos diseñados hace 40 años. Necesitamos meterlos en nuestras organizaciones y urgirlos a que inventen [/pullquote]

Creo que comenzaremos a forjar un nuevo futuro para el periodismo cuando hagamos muchas cosas de forma distinta a como se hacían en el pasado.

 

Lo primero en la hoja de ruta es encontrar nuevas formas para medir todo. La búsqueda de métricas para calibrar audiencias, efectividad y toda interacción con nuestras audiencias debe ser uno de nuestros objetivos más importantes.

 

Tenemos que encontrar modos nuevos e imaginativos para enseñar a los anunciantes que quieren atraer a nuevos clientes. Eso puede incluir venderles publicidad clásica, pero debemos cambiar nuestra función a ayudar a los anunciantes a suscitar el interés de los clientes. Cuando hagamos eso, creo que surgirán muchas oportunidades. Steve Buttry tiene algunas buenas ideas sobre el beneficio para los anunciantes. Ken Doctor también tiene algunas ideas importantes.

 

El objetivo de encontrar nuevas fuentes de ingresos no debe enfocarse a retornar a los Días Dorados de beneficios del 30% o más. El objetivo debería ser financiar un periodismo de calidad mientras conseguimos un beneficio coherente con el de otras industrias. El capitalismo está bien. La avaricia apesta.

 

También creo que un aspecto clave de los medios de comunicación de masas del futuro es la integración exitosa de dos grupos de ciudadanos que los periodistas han despreciado durante mucho tiempo. El primero son las personas de fuera de la industria del periodismo. Tenemos que soltarnos si queremos reinventarnos. Hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados distintos es una locura. Necesitamos sangre nueva de otros campos más emprendedores.

 

El segundo grupo son los jóvenes. Necesitamos una inyección masiva de juventud. Los estudiantes de las mejores escuelas de periodismo, como mi propia Escuela Cronkite, están haciendo y pensando cosas destacables. Tenemos que dejar de ofrecerles trabajos diseñados hace 40 años. Necesitamos meterlos en nuestras organizaciones y urgirlos a que inventen. Necesitamos darles libertad, desafíos, oportunidades para emprender y la sabiduría de los veteranos y después observarlos trabajar como locos.

 

La enseñanza del periodismo también necesita reinventarse. Me encantaria dar una serie de conferencias sobre cómo rediseñar todo el proceso y este discurso de Eric Newton seria el eje central de esa discusión.

 

[pullquote]El periodismo necesita sangre nueva de otros campos más emprendedores [/pullquote]

Cada aspecto de nuestro modelo de negocio debe ser repensado. Tenemos que pensar diferente sobre contenidos, costes y fuentes de beneficio. Los canales de distribución, las sociedades, la colaboración y la competencia también tienen que reinventarse.

 

Creo que los recién llegados al mundo de los medios nos están superando en inversión porque son frescos, emocionantes y no ven barreras. Tenemos que parecer más una startup y menos un lento coloso.

 

Sigo creyendo que la financiación gubernamental es una muy mala idea. Tenemos que ser más capaces y creativos que eso. De hecho, creo que tendríamos que empezar a enseñar creatividad en las universidades y convertirla en una parte fundamental del currículo. Voy a hacer dos semanas de Creatividad con mi clase de graduados del próximo otoño, pero mi sueño es introducir un curso como ese en el plan de estudios de Periodismo. También incluiría Pensamiento Crítico como parte de ese curso de ensueño.

 

Mañana, la tercera y última parte.  

 

El futuro del periodismo, los periódicos y los medios de comunicación (I)

A través de un post de Matthew Ingram en Gigaom he llegado a un artículo de Tim McGuire, profesor de periodismo, ganador del Pulitzer y editor de periódicos durante más de 20 años. El articulo de McGuire me ha parecido tan bueno e interesante que quiero compartirlo con todos los lectores de EScomunicación. Por su longitud, casi tres mil palabras en inglés, voy a dividirlo en tres posts que publicaré de aquí al viernes. Mantendré el formato y los enlaces originales, pero las negritas y las citas son de mi propia cosecha. Sin más, os dejo con el profesor McGuire.

 

A discovery

 

Esto es lo que creo sobre el periodismo, los periódicos y el futuro de los medios

Tim J. McGuire, 30 de mayo de 2012

 

Creo que es importante hacer una pausa de vez en cuando para escribir y ordenar mis ideas y pensamientos, especialmente en el mundo cambiante de los medios, donde nada permanece inmutable. Esta carta intenta recopilar mis pensamientos sobre los medios a fecha de 30 de mayo de 2012. Empecé a escribirla hace unas semanas para mi colega Len Downie. Hemos estado discutiendo hacer un libro y quería organizar mis pensamientos. La comparto, no por que piense que es un pronunciamiento revolucionario, sino por que puede ayudar a otros a intentar el mismo ejercicio. De hecho, creo que puede ser tan beneficioso para el proceso mental de uno mismo que planeo encargar este ejercicio a mis estudiantes este otoño.

 

Esto es lo que creo.

 

Para mí, todo comienza comprendiendo que estamos en un Momento Schumpeteriano.

 

Muchas cosas que conocemos y amamos van a ser destruidas, pero muchas otras cosas nuevas y maravillosas van a ser creadas. De un modo significativo, creo que el momento Schumpeteriano es un test de personalidad que permite a los jóvenes decidir si el periodismo y los medios están hechos para ellos. Si un estudiante observa nuestro actual ecosistema de noticias y ve promesas, desafíos y emoción, el mundo de los medios es para él. Si mira al mismo ecosistema y lamenta la perdida de lo que teníamos y sólo ve un destino funesto acercándose, esa persona necesita salir del mundo de los medios rápidamente.

 

Las instituciones ya no tienen el control. La revolución digital ha dado armas a los ciervos, y no dudan en usarlas. La perdida de control ha sacudido a los medios, pero ha penetrado en toda la sociedad. Pregunta a Netflix, Bank of America y cientos de otras corporaciones. Mira los seguros, la venta de casas o de coches y tendrás más ejemplos de como el intermediario ha sido machacado por los consumidores asumiendo el control.

 

Creo que la democratización de casi todo es algo bueno, pero prácticamente cada conflicto sobre el que leemos se centra de alguna manea en las instituciones intentando desesperadamente mantener el control. La politica, la economía, la educación y los medios están siendo transformados contra su voluntad.

 

[pullquote]Muchas cosas que conocemos y amamos van a ser destruidas, pero muchas otras cosas nuevas y maravillosas van a ser creadas[/pullquote]

El cambio en el mundo de los medios ha sido revolucionario y desde los cimientos. Para los viejos medios, la fórmula era simple. Nosotros editamos, vosotros leéis. La web interactiva ha convertido esa relación forzada en una broma. La gente puede hablar, compartir, discutir y hacer negocios entre ellos. El periódico se editaba con un ciclo de 24 horas. Leéis cuando nosotros decimos que podéis leer. La televisión os trajo noticias en su propio ciclo. “Empujábamos” las noticias a los lectores y sus opciones eran limitadas. Ahora, leen, ven y buscan cuando quieren y demandan inmediatez. Ahora, las audiencias “tiran” de las noticias.

 

Edité un periódico en un mundo donde los medios controlaban el mensaje. Cualquier pretensión de control ha desaparecido. Los blogs, Twitter, Facebook, etc… han acabado completamente con ese control. De nuevo, no es algo que afecte sólo a los medios. La revolución digital disminuyó el control en cualquier industria que puedas mencionar… ¡incluyendo la politica y el gobierno!

 

La mayor parte de las organizaciones de medios todavia actúan como si tuvieran el control. Actúan como si aún cobrasen lo que Phil Meyer llamó una vez “el peaje de la información y la publicidad”. Eso es una fantasía. No hay peaje que cobrar. Los lectores y espectadores pueden acceder a la información y publicidad a su antojo.

 

La información y la publicidad han sido mercantilizadas. Los gatekeepers son innecesarios en un mundo donde la información fluye libremente. Las empresas inteligentes abandonarán toda pretensión de hacer de gatekeeper y empezarán a facilitar, guiar y dirigir a los consumidores a través de la masa abrumadora de información. Steve Buttry describe bellamente esa nueva tarea.

 

El periodismo no ha muerto. La prensa no ha muerto. La publicidad no ha muerto. Las proclamaciones absolutas de que han muerto vienen de gente que no puede distinguir entre altura de miras y evolución.

 

[pullquote]Las empresas inteligentes abandonarán toda pretensión de hacer de gatekeeper y empezarán a facilitar, guiar y dirigiar a los consumidores a través de la masa abrumadora de información[/pullquote]

Creo que el periódico tradicional tiene problemas profundos, pero no está necesariamente condenado. Algunos pasarán a publicarse algunas veces a la semana. Otros desaparecerán y eso es normal. A pesar de mi amor por los periódicos, creo que el mercado se regulará solo. Los periódicos pequeños y medianos pueden sobrevivir durante mucho tiempo y los periódicos que descubrán cómo hacerse indispensables sobrevivirán, aunque en una forma debilitada. Las empresas de noticias que encuentran la mezcla adecuada de contenido digital, contenido impreso y contenido centrado en los dispositivos prosperarán mientras den más poder a las audiencias. Las editoras deben colaborar con sus audiencias o el mercado les dirá que son innecesarias.

 

El papel no desaparecerá aún, pero no será el soporte primario de la información durante mucho tiempo. Operaciones como Digital First son esfuerzos que deben ser estudiados y partes de esa operación deben copiarse. Estoy de acuerdo con la mayor parte de lo que escriben y proponen.

 

Aún asi, Digital First no es necesariamente el Santo Grial y estaré más cómodo cuando líderen con el ejemplo y no con bromas. Pedir colaboración en tu ambiente de trabajo y luego sacar el dedo a la industria me parece ser corto de miras. Me gusta cuando elaboran y toman otros caminos. La industria de las noticias necesita desesperadamente líderes constructivos, pero entiendo la frustración cuando las editoras no los siguen porque se aferran desesperadamente al pasado.