Siete ideas sobre el 20-N

  • Los resultados del PSOE, que ha perdido más de cuatro millones de votos con respecto a 2008, son un descalabro histórico y un castigo sin precedentes para Zapatero y Rubalcaba. La tijera de Zapatero y la incapacidad de Rubalcaba para ilusionar a su electorado han conseguido que el Partido Socialista esté en su suelo histórico de votos, y el congreso que se les avecina ha de ser todavía más rompedor con el pasado que el de 2000, porque los actuales dirigentes del PSOE están marcados por los últimos tres años de gestión económica y no pueden aspirar a formar parte de ningún proyecto de futuro.
  • La mayoría absoluta del PP es un éxito sin paliativos para Rajoy, aunque en un alto porcentaje no es mérito suyo, sino demérito del PSOE. Los números así lo indican, el PP ha subido casi 600.000 votos, pero con este resultado habría seguido perdiendo las elecciones generales de 2008 y de 2004. Así y todo, es el mayor número de votos conseguidos por el PP en unas generales, superando el resultado del año 2000, y si le sumamos el éxito en las municipales y autonómicas de mayo, Rajoy tiene el mayor poder político que ha tenido un presidente del Gobierno en la democracia. Ahora tiene que empezar a usarlo.
  • IU y UPyD son los grandes beneficiados del descalabro socialista. Han superado de largo el millón de votos cada uno, y han aumentado su representación a 11 y 5 diputados, respectivamente, mejorando muy mucho sus resultados en 2008. Tienen por delante una tarea nada fácil, conseguir capitalizar el descontento de muchos españoles con el bipartidismo y convertirse en alternativa, a largo plazo, a los dos grandes partidos. Eso, y ser un posible partido bisagra en futuras legislaturas, en detrimento de los partidos nacionalistas.
  • Precisamente son los partidos nacionalistas los que más se juegan en esta legislatura. CiU ha crecido en escaños, pero políticamente no tiene argumentos para oponerse a las políticas que implante Rajoy, con quien coinciden en los temas fundamentales, y la política lingüística no puede ser prioritaria con cinco millones de parados. El PNV ha perdido la hegemonía en el País Vasco a manos de Amaiur y se encuentra en la situación más delicada de su historia. No gobierna en el País Vasco, sus votos tampoco son esenciales en el Congreso y tiene un competidor en su propio terreno que es Amaiur. Pueden venir años malos para el PNV.
  • Con Amaiur, la izquierda abertzale regresa al Congreso después de 15 años y lo hace con fuerza, con 7 diputados y grupo propio. La gran incógnita es si conseguirán que la situación vasca pase a primer plano de la actualidad política o si la economía, como es previsible, ahogará toda otra consideración. Con el cese definitivo de la violencia anunciado por la banda terrorista ETA y la ausencia de atentados, no habrá lugar a que los diputados se retraten condenando la violencia, pero no cabe duda que Amaiur dará mucho que hablar en la legislatura. Y si no lo hacen, será una buena señal.
  • Vamos a tener el Congreso más variado de las últimas legislaturas, con un mínimo de seis grupos parlamentarios (que serán más si UPyD y PNV logran formar grupo propio) y trece partidos políticos frente a los diez de esta legislatura. ¿Cómo afectará esta variedad a las relaciones entre partidos? El PP no necesita votos de nadie con la mayoría absoluta, pero ha de buscar consensos amplios para acometer las duras medidas que demanda nuestra situación económica. Espero que nuestros políticos estén a la altura de las circunstancias, pero no descarto una situación similar a la de 2004: un cordón sanitario en torno al PP, aprobando leyes únicamente con sus votos cuando llegue el momento de las iniciativas más impopulares.
  • Creo que todos estamos de acuerdo en que nuestra ley electoral es injusta y que no tiene sentido que un partido como UPyD tenga cinco diputados frente a dieciséis de CiU, cuando el partido de Rosa Díez ha sacado 100.000 votos más. No soy partidario del método de circunscripción única,porque entonces entraríamos en un modelo a la italiana con un país ingobernable, ya que en España nadie ha conseguido nunca más del 50% de los votos en unas generales. Pero sí es necesario que cambie el sistema, para aumentar la representatividad y que el mapa de las Cortes sea lo más parecido posible a los votos recibidos.

4 ideas sobre la reforma de la Constitución

Hoy se ha aprobado en el Congreso de los Diputados la reforma de la Constitución española, la primera desde 1992, pero la polémica por esta reforma no ha cesado desde que se propuso, saltando de internet a la calle, con posiciones a favor y en contra tanto del fondo como la forma de la modificación de nuestra Carta Magna.

  • Una cosa sí está clara. Desde el punto de vista de la comunicación, esta reforma ha sido un desastre. Ha faltado pedagogia, ha faltado debate, ha faltado explicar a la opinión pública las razones para reformar la Constitución, que son muchas y muy graves, pero que se pueden resumir en una: la cosa no va mal para España, va peor. Que nadie se llame a engaño, Zapatero no impulsaría esta reforma si la situación no fuese desesperada. A una situación de paro catastrófica se le ha unido una crisis bursátil sin precedentes que nos ha puesto con el agua al cuello y sólo con medidas de este calado podíamos confiar en invertir esa tendencia. Pero este gobierno no se caracteriza por saber manejar situaciones adversas, no lo hizo con la crisis y no lo ha hecho con esta situación de emergencia. Aún así, explicando mejor las cosas quizás no habría habido tanta protesta.
  • Con todo, y admitiendo que el proceso ha sido un desastre, tampoco hay lugar para las críticas desaforadas y los rasgamientos de vestiduras que llevamos viendo desde la semana pasada. Antes del 23 de agosto, dudo mucho que todos los que están protestando ahora supieran siquiera lo que dice el artículo 135, que no es necesario un referéndum para cambiarlo o que sólo 34 de los 169 artículos de la Constitución necesitan ser refrendados para su reforma. Es cierto que eso no impide consultar a la ciudadanía de alguna manera, pero por una vez que hay un acuerdo entre los dos grandes partidos para hacer algo necesario y hacerlo rápido, creo que es más para celebrar que para criticar.
  • El gran argumento que se utiliza contra esta reforma es que los mercados no pueden mandar sobre nuestra economía ni dictar nuestras leyes. En una economía mundial, negar la influencia de los mercados es inútil, de la misma forma que es imposible que ningún país pueda ser una autarquía y depender sólo de sí mismo. Ni siquiera la primera potencia del mundo es inmune a los mercados. Por supuesto que no es plato de buen gusto, pero si los mercados no se fían de España será por algo, y algo habrá que hacer para arreglarlo. Y si son ataques especulativos, ya están instituciones como el Banco Central Europeo para intentar corregir y atajar esos ataques (con todas sus limitaciones). Lo que no se puede pretender es ir por libre.
  • Pero tampoco la clase política puede ignorar lo que muchos ciudadanos demandan. El 15-M demostró y sigue demostrando que la sociedad ya no está dormida y que está muy pendiente de lo que hace la clase política. Ante una modificación de la norma fundamental de nuestro Derecho, esa misma sociedad quiere ser escuchada y tener sino voto, al menos voz. Y lo que estamos viviendo ahora es sólo el principio, porque de aquí a las elecciones del 20-N, la sociedad española se va a hacer oír y todos los partidos, especialmente los mayoritarios, deben tomar nota. Las cosas han cambiado, no sólo en la economía, también en la sociedad y por eso me atrevo a vaticinar que la participación en los comicios de noviembre va a ser histórica y que el reparto de votos va a sorprender a más de uno. Siempre, claro está, que todos los indignados demuestren su indignación como ha de hacerse en democracia, que es votando. Por que sólo votando podemos cambiar las cosas.

Del #15m al #22m: 7 ideas sobre los días que han cambiado España

A pesar de los diferentes orígenes todos colaboraron para que la acampada de Sol fuese un éxito

Seguramente nadie se esperaba (yo desde luego no) que el mes de mayo de 2011 fuese a convertirse en lo que finalmente se ha convertido, un punto histórico de inflexión en el que la sociedad civil ha tomado la calle para protestar contra el poder político. Aunque el movimiento del 15m parece que está perdiendo fuelle, no se puede negar el impacto del mismo dentro y fuera de nuestras fronteras y debe constituir un aviso para navegantes.

A esta movilización histórica hay que unir un resultado no menos histórico en las elecciones municipales y autonómicas, en las que el PP ha conseguido un gran triunfo gracias al descalabro monumental del PSOE en toda España. Este resultado no presagia nada bueno para las generales de 2012 y ahora mismo el Partido Socialista se encuentra en una situación muy delicada, incluso más que en el año 2000. Sin duda alguna, España ha cambiado en estos siete días.

  • Los españoles se han movilizado. Se había criticado mucho la pasividad de la sociedad española pero el 15m ha demostrado que sólo hacía falta un pistoletazo de salida para canalizar todo el descontento. Las redes sociales, como se ha visto en el mundo árabe, han eliminado los obstáculos para crear grupos y coordinar protestas, y han sido un arma fundamental para evitar que la concentración se enfriara y para darla a conocer en todo el mundo.
  • El descontento de los españoles se ha traducido en votos. Si bien el PP ha subido ligeramente y el PSOE se ha desplomado, hay que destacar que ente IU y UPyD (las otras dos formaciones de ámbito nacional) suman casi dos millones de votos, a los que hay que sumar más de medio millón de votos en blanco.  Eso son dos millones y medio de españoles que no están de acuerdo con la política de los grandes partidos (y sin contar con los votos nulos o la abstención).
  • Los medios de comunicación españoles han sido puestos en evidencia. No es sólo que no hicieran caso al movimiento en sus portadas, es que al principio informaron más y mejor los medios extranjeros que los nacionales. Solo cuando #acampadasol empezó a repetirse en todas las ciudades de España se empezó a prestar atención al movimiento como lo que realmente es, un revulsivo para una sociedad adormilada.
  • El PSOE ha sido puesto en evidencia. Si quedaba algún incrédulo en las filas socialistas, ya han visto que las urnas no han perdonado el tijeretazo y deben ir preparándose para un rapapolvo similar en las generales. Y en cuanto a Zapatero, cada vez da más la impresión de que quiere ser un mártir por los españoles, el hombre que hizo las reformas que nadie quería hacer. Lo que pasa es que igual se lleva a su partido por delante.
  • El PP tiene ahora mismo una patata caliente entre las manos.  Ha conseguido un triunfo incontestable pero no por meritos propios, y en las generales de 2012 parece que repetirá. Lo que los españoles se preguntan es si realmente el PP está preparado para enderezar la situación, porque va a heredar un país en quiebra técnica, económica y social. Más vale que lo hagan bien o los rescates de Grecia, Irlanda o Portugal van a ser calderilla comparadas con el nuestro.
  • Que nadie se engañe, el 15m ha sido sólo el principio. La sociedad española ha visto que puede movilizarse y que no necesita a partidos o sindicatos para que la convoquen. Da igual que al movimiento como tal y las acampadas se acaben en días o semanas. La posibilidad de regresar siempre va a estar ahí y lo que se ha vivido esta última semana se repetirá en las generales de 2012, especialmente si los partidos políticos no toman nota.
  • Y que el movimiento del 15m no se engañe tampoco.  Ha tenido más éxito cuanto más generales han sido sus propuestas, pero desde el momento en que vaya al detalle va a perder adeptos, pues muchos de los que han acampado no querrán vincularse con unas propuestas que consideran de un determinado signo ideológico. En los primeras días, el 15m fue una desorganización organizada, si pierde ese carácter se convertirá en otra cosa.

Despues de las elecciones es el momento de reflexionar sobre lo conseguido y estructurarlo hacia el futuro

Tres claves políticas para las elecciones de mayo

Acabado el paréntesis vacacional de Semana Santa, los partidos políticos ponen en marcha toda su maquinaria de cara a las elecciones municipales y autonómicas del mes de mayo. Queda menos de un mes y es el momento en que se termina de configurar el calendario de mitines, las caravanas electorales y todo el trabajo realizado en los meses anteriores se traduce en quince días de frenética campaña por toda España. Así, es el mejor momento para apuntar tres claves políticas para las elecciones de mayo:

  • El PSOE puede sufrir un descalabro histórico. Después de las elecciones catalanas, las de mayo son los primeros comicios a los que se enfrenta Zapatero tras su giro copernicano en mayo del año pasado. Todas las encuestas indican un desgaste sin precedentes para el Gobierno y cómo se reflejará en los diferentes ayuntamientos y autonomías de nuestro país será una de las claves de estas elecciones. Es un lugar común afirmar que las políticas nacionales no influyen en las elecciones municipales y autonómicas, pero el castigo sufrido por el PSC en las catalanas (casi un 30% menos de votos) no invita al optimismo en las filas socialistas.
  • Castilla-La Mancha es la comunidad donde se decidirá todo. PSOE y PP se juegan el todo por el todo en esta comunidad, en la que, por primera vez, los populares tienen opciones serias de gobernar. Un triunfo de Cospedal sería el espaldarazo casi definitivo a Mariano Rajoy para las generales de 2012, arrebatando al PSOE uno de sus feudos tradicionales. Si es Barreda quien gana, el PSOE podrá respirar un poco y la derrota de la secretaria general del PP dará alas a las voces divergentes dentro del partido. No importa que otras comunidades como Baleares o Cantabria puedan cambiar de signo, el valor simbólico de Castilla-La Mancha la convierte en la medida del éxito o el fracaso para los dos grandes partidos.
  • Finalmente, tenemos la que para mí será la clave más importante de estas elecciones: el descontento, incluso cabreo, de los españoles con la clase política. ¿Habrá movilización del electorado o el voto de castigo se traducirá en abstención? ¿Cómo afectarán los casos de corrupción a los diferentes partidos, con el caso Gürtel en Valencia y el escándalo de los EREs en Andalucía? ¿Cúal es el alcance de una iniciativa como #nolesvotes? ¿Qué ocurrirá si «movimientos» como el de los #eurodiputadoscaraduras se producen en la jornada electoral?

La respuesta a todas estas preguntas, el 22 de mayo.

Predicciones para el año que empieza (I): Política

Casi sin darnos cuenta, ya llevamos 11 días de 2011, un año que nos va a traer muchas novedades en política, comunicación, periodismo y nuevas tecnologías. Y cómo estamos empezando el año, vamos a ejercer de pitonisos y comenzamos el primer post de tres con unas cuantas predicciones para 2011.

2011: ¿El último año de Zapatero?

En lo que a política se refiere, la cita más importante de este año serán las elecciones municipales y autonómicas de mayo, en las que se comprobarán si el descalabro que las encuestas auguran para el PSOE será tal o no. De ese resultado dependerá en gran medida la continuidad o no de Zapatero como candidato socialista para las generales de 2012, la gran incógnita del año y de la que tendremos respuesta seguramente después del verano.

En EScomunicación nos vamos a mojar y vaticinamos desde ya que Zapatero no repetirá como candidato en 2012. La economía va a pesar mucho en esa decisión, ya que la situación de nuestro país va a seguir siendo cuando menos delicada, y Zapatero dará un paso atrás para asumir las culpas del estado de nuestra economía y liberar al PSOE de ese lastre electoral. El próximo candidato, que seguramente sea Alfredo Pérez Rubalcaba, tendrá así las manos libres para poder distanciarse y realizar nuevas propuestas para intentar minimizar la casi segura derrota socialista.

El resultado de las elecciones de mayo condicionará la actualidad política durante el resto del año. Si el PSOE sufre una derrota abultada, cundirá el nerviosismo y puede que hasta el pánico entre las filas socialistas, y si  feudos históricos como Extremadura o Castilla-La Mancha cambian de signo político, la situación será realmente crítica en la calle Ferraz.

Por el contrario, en la calle Génova, los populares lo tienen todo de cara. Con su electorado claramente movilizado y la economía centrando su discurso, el PP no necesita hacer una campaña especialmente agresiva o polémica. La metáfora más clara de la situación del Partido Popular es la del juego de las siete y media, en la que los populares tienen en su mano cartas suficientes para sumar siete. Intentar arriesgar puede suponer perder la partida, mientras que plantarse es victoria casi segura y Rajoy lo ha tenido claro desde hace mucho tiempo.

Además, una victoria más o menos holgada en mayo allanará el camino de Rajoy para el Congreso Nacional que debe celebrar el PP este año, y en el que por primera vez se pondrá en práctica lo acordado en Valencia  hace tres años. El presidente elegido en ese congreso será automáticamente candidato del PP para 2012 y nada parece indicar que vaya a haber una candidatura alternativa a Rajoy, pero si recordamos lo que fue el Congreso de 2008, veremos si hay polémica en el caso (posible) de que no haya Congreso Nacional.

Hasta las elecciones, el tema recurrente será el alto el fuego de la banda terrorista ETA y, sobre todo, la presencia de los terroristas o quienes los apoyan en las listas electorales de municipales y autonómicas. Afortunadamente, la reciente reforma de la Ley Electoral da nuevos instrumentos al Estado de Derecho para evitarlo, pero los terroristas lo intentarán hasta el último minuto, que no le quepa duda a nadie. El otro tema será, como no, la economía y no nos extrañará en absoluto que el Gobierno tenga que salir más de una vez durante el año para desmentir que España necesite un rescate como Grecia o Irlanda. Confíemos en que realmente no nos haga falta…

Análisis de las elecciones catalanas

Pasaron las elecciones catalanas y los vaticinios de las encuestas se cumplieron. El tripartito cae estrepitosamente, CiU se queda cerca de la mayoría absoluta, el PP se convierte en la tercera fuerza política y el espectáculo político queda asegurado con la presencia de Laporta en el Parlament. ¿Y ahora qué?

Para el PSC, se abre un período de reflexión, en el que tienen que elegir nuevo líder y acostumbrarse a estar de nuevo en la oposición. En clave nacional, habría que ver cuánto del resultado es castigo por su gestión en Cataluña y cuánto por la gestión de la crisis por parte de Zapatero. La respuesta a esa pregunta es clave para las próximas municipales y autónomicas de 2011.

En el caso de CiU, Artur Mas será President a la tercera oportunidad. El resultado le permite gobernar con cierta comodidad, por lo que en principio no necesitará de pactos estables de legislatura y podrá apoyarse en unos u otros según sea conveniente. De cara al futuro, será interesante ver si el PP se convierte en un socio más o menos estable y si esto será la antesala de un quid pro quo en las elecciones generales de 2012. De nuevo, las municipales y autonómicas de 2011 darán pistas de por dónde van los tiros.

El PP ha cumplido sus objetivos en esta campaña. Ha aumentado en votos y escaños, ha conseguido ser la tercera fuerza política y ha logrado que el recurso al Estatut no le pase factura. Alicia Sánchez Camacho ha hecho una campaña con el apoyo de la dirección nacional, alejada de polémicas y poniendo énfasis en el concepto de cambio. Ahora, sólo resta saber si podrá hacer lo mismo en 2011 y conseguir que el PP también cuente en el panorama municipal catalán.

ERC es la gran perdedora de las elecciones y demuestra como los partidos más radicales, cuando llegan al poder, más les vale seguir siendo radicales y conseguir sus objetivos o su electorado los castiga, como así ha ocurrido. Las luchas de poder internas y los escándalos también han pasado factura y está por ver cómo afectará este fracaso a Puigcercós pero, desde luego, ERC ya no es esencial en Cataluña.

ICV es la que menos ha sufrido del tripartito. Sólo ha perdido dos escaños y su imagen no está tan deteriorada como la de PSC y ERC. Joan Herrera es un parlamentario hábil y puede dar mucho juego en el Parlament como alternativa para que CiU no dependa exclusivamente de los apoyos o abstenciones del PP. Finalmente, las dos fuerzas políticas con menos votos: Ciutadans, que mantiene sus tres escaños y seguirá teniendo voz en el Parlamento, y Solidaritat, que hereda los votos y toma el testigo de la independencia de Cataluña que tanto reclamó ERC.

Y a todo esto, hay que sumar la constatación de que la crisis afecta y mucho al PSOE y que la estrategia del PP de esperar la caída funciona. En seis meses veremos si esta tendencia continúa o se invierte…

Crisis económica y comunicación política

Hoy los datos del paro nos indican que tenemos 24.188 desempleados menos en abril, rompiendo la tendencia al alza de los últimos meses y ofreciendo un respiro momentáneo al Gobierno. No vamos a entrar a analizar si este descenso es fruto de la recuperación de la economía o tan sólo refleja lo fuertemente estacionalizado que es nuestro mercado de trabajo, pero sí vamos a hablar de la crisis y cómo PSOE y PP actúan ante la misma desde el punto de vista de la comunicación.

En este sentido, y para terminar con el tema de las cifras del paro, el dato de abril, además de ser el primero positivo desde hace ocho meses, tiene el dudoso honor de haber sido objeto de una filtración. Tras la polémica surgida con la filtración accidental de la última Encuesta de Población Activa, no comprendo por qué al Gobierno le interesa filtrar intencionadamente el paro de abril en el día del Trabajo. Primero, porque el impacto mediático tampoco ha sido tanto y lo que ha hecho ha sido restar importancia a las cifras oficiales conocidas hoy y molestar a los sindicatos. Y en segundo lugar, porque la cifra de abril tampoco es como para tirar cohetes si la comparamos con la evolución histórica del mes, además de que es un ascenso mínimo frente al empleo destruido en el último año y medio. Aún así, esperemos por nuestro bien que sea el inicio de un cambio de tendencia. Ahora, a hablar de comunicación.

El PSOE y el Ejecutivo cometieron un error de comunicación intentando negar la crisis en sus primeras fases. Ya cuando hablamos de la comunicación de crisis, dijimos que no se puede perder demasiado tiempo estudiando los datos y pensando tu reacción. A esto hay que añadir otro consejo clave que el Gobierno no cumplió: No intentes camuflar la verdad u ocultarla, aunque sea perjudicial. Si en vez de estarse meses buscando sinónimos para no decir la palabra crisis («desaceleración», «meses de dificultades», «empeoramiento de la situación»…), se hubiese transmitido desde un primer momento – incluso desde un segundo o tercer momento – el mensaje de que «estamos ante una crisis y vamos a trabajar para solucionarla», no habría quedado en la opinión pública la sensación de que el Gobierno está aislado y no ve lo que pasa en la calle.

A esta percepción se une otra más reciente, en este 2010 con cifras de paro récord y futuras subidas de impuestos. En muchas ocasiones, la comunicación son principalmente gestos, y el plan de austeridad del Gobierno aprobado recientemente es un gesto insuficiente. Estamos ante una crisis económica como nunca ha sufrido este país y el gesto de recortar Direcciones Generales no es suficiente. El Ejecutivo se niega a recortar ministerios como ha aprobado el Congreso porque no quiere admitir este hecho, y eso es un error. Comunicativamente, la opinión pública es más propensa a perdonar equivocaciones que empecinamientos. Quizás después de la Presidencia Europea de la Unión Europea Zapatero afronte este necesario recorte, pero de momento, ni todas las acciones del mundo pueden igualarse a ese gesto.

Por su parte, el PP ha comprobado como la realidad de la crisis ha superado las peores previsiones, pero no está siendo capaz de de comunicar su alternativa. Es posible que el exceso de repetición en los primeros momentos, finales de 2007 y primera mitad de 2008, del mensaje de la proximidad de la crisis jugase en su contra. Como la sociedad todavía no estaba experimentando en sus carnes la crisis, el PP se convertía en el proverbial pajaro de mal agüero. Al fin y al cabo, a nadie le gusta escuchar malas noticias, sobre todo cuando la calle no percibía la dureza de la situación.

Además, surgieron un tema tras otro (Estatuto de Cataluña, renovación de Rajoy tras la derrota en las generales de 2008, Gürtel, aborto, terrorismo…) que no han permitido al PP centrar su mensaje en la economía excepto en períodos limitados de tiempo. De hecho, en lo que a comunicación se refiere, tiene que poder transmitir la idoneidad de su apoyo a las diferentes medidas del Gobierno, intentando contrarrestar el mensaje de que «no arrima el hombro», o su rechazo a las mismas, para diferenciarse del PSOE y no quedar también como responsable de la crisis.

Mañana Zapatero y Rajoy se reunirán en La Moncloa, 18 meses después de su último encuentro, y ya las declaraciones hechas hoy al respecto de dirigentes socialistas y populares no parecen mostrar signos de que ninguno vaya a variar sus posiciones. Y lo más triste ya lo apunta Fernando Garea: No han tardado en reunirse para hablar de las ayudas a Grecia cuando ha pasado año y medio sin que se reúnan para buscar formas de que España salga de la crisis. Y cuando no hay acciones, no hay política de comunicación que valga

 

Algunos consejos para afrontar las crisis: el caso Gürtel

Hace poco mas de un año, cuando salió a la luz el caso Gürtel, nadie podía imaginar el impacto mediático que iba a tener, con portadas en los periódicos después de 14 meses, o sobre la imagen del Partido Popular y la clase política en general. Ayer mismo se produjo el último capítulo del culebrón con la renuncia de Jesús Merino y Luís Bárcenas como diputado y senador, respectivamente. El PP corta así los lazos con los únicos imputados que gozaban de la calidad de aforados. Todavía queda mucho sumario y tiempo por delante para ver las consecuencias penales del proceso, pero ¿se podría haber evitado?

No me malinterpretéis, no me refiero a si se podría haber evitado que cazasen a Correa y el resto de la trama, en eso creo que estamos de acuerdo en que caiga sobre ellos todo el peso de la justicia. Estoy hablando de un ejercicio de comunicación de crisis. ¿Cómo se podía haber contrarrestado el efecto negativo del Gürtel sobre el Partido Popular? En síntesis, el caso Gürtel es una trama externa al PP, aunque con contactos dentro del partido, que aprovechó dicha relación para conseguir contrataciones y tratos de favor mediante sobornos y regalos. La detención de los máximos responsables de la trama desencadenó un terremoto mediático que hoy continúa. Usaremos ese caso como referencia para ver las acciones a realizar cuando una crisis afecta a una empresa u organización.

Actúa rápido, pero con cabeza

En una situación de crisis, no se puede perder demasiado tiempo estudiando los datos y pensando tu reacción. La falta de respuesta y el vacío a los medios puede ser perjudicial para la organización ya que la opinión pública tenderá a pensar «el que calla, otorga». Pero tampoco se puede acometer una acción de comunicación mal preparada, sin fondo y apresurada. Hay que decidir muy deprisa el mensaje que se quiere transmitir y qué se va a hacer (rueda de prensa, página web, comunicado institucional…), cómo se va a hacer (para todos los medios, centrado en radios o televisiones, exclusiva para un medio…) y cuándo se va a hacer (¿mejor hoy o mañana? ¿pensamos en los telediarios de la noche o en las tertulias de la mañana?).

En el caso Gurtel, las detenciones fueron el 6 de febrero de 2009. La primera gran reacción del PP fue el 11 de febrero con la declaración de Rajoy acompañado de la plana mayor del Partido. Cinco días que podían haber sido mucho más livianos con una reacción más temprana. No siempre es fácil saber el momento adecuado para una acción de este tipo; según la crisis a la que nos enfrentemos, habrá que valorar si es peor hablar sin tener una estrategia clara o mantener el silencio pero, en general, es mejor salir y comunicar tu postura, aunque luego tengas que matizarla o corregirla. No se puede, y menos en los tiempos actuales, mantener a la opinión pública desinformada.

No es crisis, es oportunidad

Por su misma naturaleza, las situaciones de crisis conllevan gran exposición mediática y se puede aprovechar esa circunstancia para… para cualquier cosa, en realidad. Las acciones de la empresa en la crisis pueden publicitarse como ejemplo de buen hacer, elevando la reputación de la organización. Se puede realizar un cambio estructural, abandonando unos negocios por otros o cambiando el rumbo de la empresa. Las oportunidades para cambiar, reformar, reorientar el rumbo de la organización son muchas pero no todas buenas, por lo que habrá que andar con ojo. La inacción (o una acción mal  concebida) ante la crisis puede dañar la reputación de la organización y los cambios estructurales pueden venir forzados por que la empresa pierda sus clientes o sus cuentas. Todo cambio es más o menos traumático y si algo es una crisis, es cambio.

El PP tenía la oportunidad con el caso Gürtel de demostrar la incompatibilidad con la corrupción que pregonaba Aznar en su momento. Y ahí los resultados son dispares. Esperanza Aguirre no ha dudado en cesar a todos los imputados de la Comunidad de Madrid y a Rajoy no le tembló el pulso con los alcaldes y cargos intermedios implicados. Pero el caso de Bárcenas y Merino, o el circo montado en la Comunidad Valenciana con los trajes de Camps, no ha ayudado precisamente a que el PP transmita la idea de que corta toda relación con la trama Gürtel.

En resumen, cuando una organización o empresa se enfrenta a una crisis, tiene que decidir con rapidez cómo va a actuar y ejecutar ese plan sin dilaciones innecesarias. Al mismo tiempo, hay que intentar aprovechar  la  crisis para conseguir algún efecto beneficioso para la empresa y que salga reforzada de la misma. Por supuesto, no es tarea fácil y exige mucho trabajo, pero las organizaciones que logran salir reforzadas positivamente de una crisis son mucho más fuertes y están mejor preparadas para crisis futuras. Por ello, hay que estar siempre preparado para combatir las crisis y aprovechar las oportunidades.

Los gabinetes de prensa (II): Acciones y reacciones

La función más notoria de un gabinete de prensa es siempre la comunicación externa, la gestión de las relaciones entre la organización a la que representa y los medios. Las variables en estas relaciones son múltiples, tantas como gabinetes y medios existen, pero al eliminar todo lo accesorio nos quedamos con dos tipos, las acciones y las reacciones.

Acciones del gabinete de prensa

Todo gabinete tiene como objetivo trasladar las ideas/valores/mensajes de su organización a la opinión pública vía medios de comunicación o a través de campañas específicas. Para ello, el profesional del gabinete establece el mejor modo y manera de que esas ideas/valores/mensajes lleguen a su público objetivo, la opinión pública, con la intermediación de los medios de comunicación. Cuando es el gabinete el que lleva la iniciativa en la comunicación es cuándo hablamos de acciones del gabinete de prensa.

¿Qué herramientas pueden ser usadas en las acciones? Sencillamente, cualquiera que sirva para conseguir el objetivo fijado. La presentación de un nuevo producto, por ejemplo, puede realizarse mediante una rueda de prensa a todos los medios, o con un encuentro específico con un selecto target de especialistas. Otra posibilidad es crear una identidad on-line para ese producto y darle notoriedad mediante la presencia en redes sociales. La estrategia a seguir dependerá del objetivo que perseguimos y de cúal es la idea/valor/mensaje que debemos transmitir.

Pongamos otro ejemplo, más relacionado con la comunicación política, y que además es el mayor exponente de acción que puede realizar un partido político: la precampaña y campaña electoral. El objetivo es conseguir el mayor número posible de votos y ganar las elecciones, y para ello los partidos desarrollan una gran variedad de acciones: mítines diarios, gestión de entrevistas y presencia en debates en todos los medios de comunicación, creación y/o renovación de la identidad digital… El gabinete de prensa de un partido político no realiza todas esas acciones, pero está presente en todas ellas para unificarlas y asegurar que los recursos se destinan al objetivo. Y por experiencia puedo decir que es uno de los momentos más difíciles, y a la vez más gratificantes, que puede vivir un gabinete.

Reacciones del gabinete de prensa

No obstante, es más habitual que el gabinete de prensa deba responder ante una circunstancia externa, esto es, ejercer una reacción ante una situación determinada que exige una respuesta comunicativa por parte de la organización. Dependiendo de la naturaleza del hecho que genera la reacción, los instrumentos a utilizar serán unos u otros. Si se ha detectado una corriente de opinión negativa hacia la empresa, el gabinete de prensa debe corregirla o atenuarla mediante comunicados, apariciones públicas, o utilizando las redes sociales. Si una noticia aparecida en un medio puede ser beneficiosa para la organización, el gabinete debe reaccionar y aprovechar ese gancho para conseguir mayor presencia o impacto en la opinión pública, a través de una rueda de prensa, la gestión de una entrevista con ese u otro medio o, simplemente, incorporando esa noticia en sus futuras acciones como ejemplo de las bondades de la empresa.

Pongamos otro ejemplo relacionado con la política. El Gobierno socialista está siendo criticado desde el principio de la legislatura por la oposición, especialmente el Partido Popular, porque no toma medidas concretas para combatir la crisis. Ante esta crítica, «el Gobierno no hace nada«, el PSOE ha contrapuesto la idea de que «la oposición no arrima el hombro» y la ha trasladado reiteradamente por boca de sus dirigentes políticos en sus intervenciones públicas. La repetición del mensaje genera un estado de opinión y es ahora la oposición la que debe corregir dicho estado. Ha habido una reacción ante una situación externa que exigía una respuesta.

Creo que queda claro que no se puede hacer una clasificación más allá de estos dos tipos, por la misma imprevisibilidad que conlleva el trabajo del gabinete. Así, la única constante de un gabinete de prensa es que debe estar permanentemente atento para acometer las reacciones que sean necesarias y simultanearlas con sus propias acciones.

El debate del IVA y cómo se comunica

Una cosa sí se puede decir del debate sobre la subida del IVA de ayer en el Congreso. En el ámbito de la comunicación, generó una expectativa que normalmente sólo se reserva a debates del Estado de la Nación o duelos Zapatero-Rajoy en plenos extraordinarios. Los mismos grupos políticos estaban afectados por esa expectativa, llamando a filas a sus diputados para tener la menor cantidad de ausencias, algo que ya había ocurrido en otros casos, pero lo que nunca había visto yo en los cinco años que llevo en la Cámara Baja era al propio Presidente del Gobierno asistiendo al debate de una moción y la votación posterior.

Todo ello da muestra de la importancia que adquirió este punto del orden del día. El PP tuvo olfato para presentar esta iniciativa en el momento adecuado, consiguiendo la máxima exposición mediática y generando interés sobre el tema. El PSOE no tuvo más remedio que reforzar los acuerdos que consiguió en los Presupuestos Generales del Estado para no perder la votación, ante la oposición de la mayoría de los partidos a la subida del IVA.

Los mensajes de una y otra parte fueron claros. Los que votaron a favor de la iniciativa y retirar la subida del IVA argumentaron que era una subida injusta de un impuesto que afecta a todos, que no serviría para su objetivo y que no era el momento para plantearla, entre otros aspectos. Los que votaron en contra, que serviría para garantizar la protección social, que al estar dentro del euro es de los pocos mecanismos de política económica que nos quedan, o que sin unos ingresos solidos del Estado las cosas irán a peor.

Todos ellos tienen su parte de razón, pero nos centraremos en PP y PSOE. El PP está machacando con un mensaje claro: subir los impuestos reducirá la actividad económica y el consumo y bajarlos la incentivará, como ya ocurrió en el 96, acompañándolo de recortes en los gastos de las Administraciones. El PSOE busca transmitir que para mantener la protección social, necesita más ingresos y que el IVA es el impuesto donde más margen hay con respecto a otros países de la UE y que los efectos de la subida no serán tan perniciosos.

Ése es uno de los puntos clave: los efectos de la subida. Siendo claros, ni yo ni nadie puede prever con exactitud cuáles serán. Los precedentes de los años 93 y 95 no invitan al optimismo, pero también es cierto que la España de 2010 no tiene que ver con la de medidados de los 90. Sí tengo la seguridad de que el (posible) aumento de ingresos no servirá de nada si no se toman medidas para incentivar la creación de empleo, y ahí el Gobierno sigue en sus trece, con medidas a corto plazo y sin abordar el fondo del problema.

De todas formas, en lo que a comunicación se refiere, el PSOE lleva las de perder, por una razón muy sencilla: el desgaste siempre es mayor en el que gobierna que en la oposición. El gobernante ha de tomar medidas impopulares en ocasiones y debe asumir el desgaste que conlleva. Para la oposición siempre es más fácil oponerse por sistema (se tenga o no razón, ese es otro debate) y más en un tema tan sensible como la subida de impuestos. Por mucho que el Ejecutivo lo justifique con el tema del gasto social y la protección de los parados (a la que están obligados, por cierto, no es ninguna prebenda graciosa del PSOE), al final el mensaje que queda es que sube los impuestos a todos y eso es muy difícil de maquillar.