Qué hacer cuando clonan el contenido de tu blog

 

Dicen que cuando haces bien las cosas, alguien te copiará. Debo estar haciéndolas bastante bien, porque este mes me he encontrado con que las entradas de mi blog eran clonadas en otra página web. Espero que sea eso, porque no me gustaría pensar que han decidido aprovecharse de la licencia Creative Commons bajo la que publico los posts para nutrir de contenidos frescos un portal web orientado a ganar dinero con la publicidad.

 

Yo publico bajo la licencia Creative Commons de Reconocimiento 3.0 porque pienso que todo lo que escribo en el blog debe ser de libre acceso, distribución y comunicación. Mis escritos privados son precisamente eso, privados, y nunca verán la luz en este o cualquier otro sitio público. A priori, no me molesta cuando alguien copia un post del blog siempre que me lo pida y sea un caso puntual, así lo he hecho en alguna ocasión. Pero lo que no admito es que copien constantemente mi trabajo, porque es abusar de la letra de la licencia CC a la que me adhiero.

 

Por suerte, hay métodos muy sencillos para evitar esa clonación. Dado que esas páginas copiadoras o clonadoras se basan normalmente en tu feed RSS, lo más sencillo es configurarlo para que, en lugar del post íntegro, publique solo un extracto. Y si usas WordPress como yo, puedes usar además un plugin como RSS Footer, que te permitirá añadir un pequeño texto al final o al principio de tus posts. Yo he puesto lo siguiente:

 

(Título del post) es un post publicado originalmente en EScomunicación. Si ves este texto en cualquier otro lugar que no sea un lector de RSS, significa que el post ha sido clonado sin autorización de su autor, ¡rechaza imitaciones!

 

El resultado ha sido fulminante. La primera entrada que venía con el mensaje de denuncia y limitada a sólo un extracto fue clonada pero alguien debió revisarla y eliminarla de la web clonadora. Lo divertido es que cuando escribí este post lo comprobé y vuelve a existir, se ve que no han eliminado mi feed. La imagen de arriba es de cómo se veía ayer domingo.

 

Todavía permanecen los nueve posts que clonaron antes de que me diera cuenta de todo, pero eso ya no me preocupa. No me pondré en contacto con el administrador de esa web para que los borre, ¿para qué? Él tampoco contactó conmigo para apropiarse de mis contenidos, pero gracias a eso he podido tomar medidas para evitar que me clonen más o abusen de mi buena disposición. Y si a alguien le sirve mi caso para evitar que le pase lo mismo, doy por buena la experiencia.

 

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El Huffington Post español no pagará a sus blogueros ¡Qué sorpresa!

Leo sorprendido las quejas y denuncias que se han producido tras el anuncio de Montserrat Domínguez de que el Huffington Post español no pagará a sus blogueros.  ¡Qué sorpresa!

Ya lo dije en Twitter. No sé qué esperaban pero yo, desde luego, en ningún momento pensé que fueran a pagar a los blogueros cuando no lo hace el Huffington americano. Y se ha llevado muchas criticas y denuncias por ello, pero tampoco ha ido engañando a nadie.

 

Podemos argumentar las razones por las que bloguear para otros es un trabajo, pero el hecho es que el HuffPo español no lo considera y no pagará por ello con dinero. Pero sí lo hará con exposición y visibilidad. Lo hablamos hace unos dias por aquí y me autocito: «Pocos de los que escriben en el HuffPo cobran un sueldo. La inmensa mayoría de los autores consiguen exposición y promoción para sus escritos, lo que lleva a otras formas de compensación, pero no un sueldo. Con sus defectos, es un modelo que funciona y que pronto llegará a España».

 

[pullquote]Visto el precedente americano, cuesta creer que alguien pensara que en España iba a ser diferente[/pullquote]

Habría que conocer las condiciones que ofrece el Huffington Post español y qué exige a sus blogueros para poder acogerlos. Quizás no sean condiciones tan draconianas pero eso en cualquier caso deberá valorarlo cada bloguero. Yo, por ejemplo, no me atrevo a decir que no lo haría sin conocer esas condiciones. Escribir en el HuffPo supondría un nivel de exposición imposible de alcanzar por mi cuenta, o al menos imposible de alcanzar en poco tiempo. En cualquier caso, en junio saldremos de dudas y veremos quiénes han pasado por el aro y cuánto tardarán en ser tachados de vendidos e insolidarios…

Tener un blog puede costarte el empleo

Si no conoces el caso de Kristopher K. Broooks, ten cuidado con las cosas que escribas en tu blog. Brooks anunció en su blog su contratación en The News Journal de Delaware, con una nota de prensa ficticia en la que incluía una cita de su futuro jefe. A los pocos días, se encontró con una llamada del mismo, que le dijo que la oferta quedaba anulada, por uso indebido del logo del periódico y la cita. Le habían despedido por publicar en su blog.

 

 

Aunque la reacción del periódico es absolutamente desproporcionada, en mi opinión, el error fue de Brooks. Cualquier blog es público y todo lo que se dice en él puede tener consecuencias. Desde luego que anunciar tu nuevo empleo nunca tendría que ser causa de despido, pero en todo hay que guardar las formas, al menos hasta que hayas firmado. En mi caso, siempre me he cuidado muy mucho de mezclar cuestiones laborales con todo lo que escribo en EScomunicación y no he tenido nunca problemas, aunque no puedo descartar que ocurra en el futuro.

 

¿Y tu qué piensas? ¿Se excedió Brooks o la empresa?