Kindle DX, un gadget adelantado a su tiempo

Kindle DXCuando veo en Techcrunch que Amazon vuelve a poner a la venta el Kindle DX me invade un poco la nostalgia. Fue el primer e-reader que adquirí hace casi tres años y aunque después han venido otros, no hay nada como el primero, y más un aparato tan especial como el Kindle DX, un auténtico adelantado a su tiempo.

Antes de que el iPad creara el mercado de las tablets -porque reconozcámoslo, antes del iPad no existía-, el Kindle DX fue un pionero en los dispositivos de gran tamaño. Su pantalla de tinta electrónica de 9,7 pulgadas hacía posible, además de disfrutar de la lectura de e-books a lo grande, poder leer cualquier tipo de PDF, algo que echo mucho de menos en mi actual Kindle Paperwhite. Sí, era menos portátil pero era mucho más versátil que los lectores de 6 pulgadas y contaba con características exclusivas como el 3G gratuito para navegar por la tienda de Amazon, algo que fue revolucionario en su momento.

Con mi e-reader actual puedo leer libros mucho más cómodamente, pero es una pena que no pueda leer archivos PDF de gran formato, como los Nieman Reports. Es cierto que puedo usar la tablet para ello o leerlos en el PC, pero no es lo mismo que cargarlos en mi Kindle para leer cuando me apetezca. Creo que Amazon está desaprovechando un nicho de mercado, el de aquellos que queremos un lector de tinta electrónica con una pantalla grande. Así que si algún directivo de Amazon me lee, déjeme decirle que si sacan un Kindle DX Paperwhite, táctil, con luz incorporada y una pantalla de nueve pulgadas, ya tienen vendido uno incluso antes de que se fabrique. Y creo que no sería el único.

 
A game of thrones - Juego de tronos

 

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Amazon.es, el futuro del comercio electrónico

Con la llegada de Amazon a España, nos encontramos por fin ante el momento esperado por muchos, el desembarco de la empresa líder en comercio electrónico, la gran esperanza blanca para levantar el sector en nuestro país.Y aunque su producto estrella, el Kindle, no llegará hasta la campaña navideña, juegan con la baza de su experiencia durante más de quince años y la diferenciación que les da un excelente servicio de logística.

Creo que muchas empresas en España no son aún conscientes de lo que supone la implantación de Amazon España. Aunque el comercio electrónico en España no hace más que crecer, todavía no ha llegado al gran público, el que sigue temiendo introducir el número de su tarjeta de crédito en un formulario. Creo que Amazon va a suponer el espaldarazo definitivo a la compra por internet en España. Su facilidad de uso y su gigantesco catálogo – aunque en España todavía no llegue, en ese aspecto, ni de lejos al nivel de otras filiales de la compañía – van a hacer que cada vez más gente se anime a comprar por internet.

Para ello, cuenta con un grupo de conversos, todos aquellos que hemos comprado en Amazon en algún momento. Yo confieso que soy un gran comprador de Amazon desde que, hace poco más de un año, adquirí el Kindle DX. Además del lector y su cubierta, he adquirido más de 30 libros electrónicos de todo tipo, disfrutando de la rapidez y comodidad de la compra en un clic y el envío instantáneo al Kindle.

Y es con el Kindle con el que Amazon ha cuadrado el círculo. Un lector de ebooks que es de los mejores del mercado y, al mismo tiempo, gracias a la conexión gratuita, un portal directo a la tienda de libros de la compañía. No es de extrañar que sea el producto más vendido de todo Amazon, aunque puede que sea destronado pronto por el Kindle Fire, la tablet que previsiblemente se presentará mañana a los medios.

A pesar de que ni el Kindle ni el Kindle Fire estén aún disponibles en España, estoy seguro que aquel que compre en Amazon repetirá y ello servirá para impulsar el comercio electrónico en nuestro país que, por otra parte, necesitaba una empresa que se tomará los envíos en serio. De hecho, el servicio Amazon Premium, que da gastos de envío gratis por una módica cantidad anual, es tan interesante que yo ya me he hecho con él, pues planeo hacer bastantes compras, así que si alguien quiere regalarme algo, aquí está mi lista de deseos (guiño, guiño).

El futuro de los libros es digital

Kindle DX

Cuanto más pasa el tiempo, más puedo decir que el Kindle DX que compré en septiembre es la mejor compra tecnológica que he hecho con diferencia. En su momento ya lo dije, el futuro de los libros pasa por los lectores electrónicos como el Kindle y, en mayor o menor medida, también por las tablets, pero son dispositivos totalmente diferentes y con usos muy distintos. Para leer no hay nada como la experiencia de una pantalla de tinta electrónica, negro sobre blanco, y la duración de su batería simplemente no tiene rival.

No soy tan tecnófilo como algunos amigos míos y, aunque aún compro algunos libros en papel, cada vez son menos, por espacio y por comodidad. Llevar una biblioteca completa bajo el brazo es algo que hay que experimentar para saber lo que significa. Yo uso a diario el transporte público; es el momento que aprovecho siempre para leer y no hay nada mejor que acabar un libro y saber que puedes empezar con otro inmediatamente o estar leyendo dos libros a la vez, algo que antes era imposible viajando en el cercanías o el metro.

Creo que hay mucho miedo y mucho esnobismo en quienes defienden el libro de papel por encima de todas las cosas. Están dando más importancia al continente que al contenido, y se olvidan que todos los que compramos un lector de libros electrónicos lo hacemos porque amamos leer. Lo necesitamos tanto como respirar y estos aparatos son el mejor invento para leer desde la imprenta de Gutemberg. A no ser que estemos hablando de facsímiles, libros de diseño de gran formato o ediciones para bibliófilos, un libro de papel no es ni mejor ni peor que un lector de libros electrónicos.

Tan convencido estoy de las bondades de estos aparatos que me atrevo a predecir que cuando Amazon llegue a España, van a ser una auténtica revolución. Hay muchos modelos ya disponibles en el mercado, pero no hay uniformidad en los formatos ni una tienda electrónica que merezca ser llamada así. En cambio, Amazon ha hecho la jugada perfecta con su Kindle al convertir el lector en extensión de su tienda y permitir la compra desde el mismo dispositivo. Y al final compras, yo no pensaba comprar ninguno y ya he adquirido más de treinta…

Las editoriales españolas deberían ir poniéndose las pilas. Si Amazon España mantiene una política de precios razonable para los ebooks y llega a un acuerdo con alguna operadora para la compra inalámbrica, al igual que en Estados Unidos, el terremoto que puede suponer para editoriales y libreros dejará pequeño a lo que ha pasado con las discográficas.

Al mismo tiempo, puede suponer una revolución para los autores que quieran autopublicarse. En España, tenemos el caso de Fernando Trujillo, un autor desconocido para el gran público, pero que está en los primeros puestos de ventas de libros electrónicos en castellano con sus novelas. Y hace poco, surgió la noticia de John Locke, el primer autor autopublicado en superar el millón de ebooks vendidos en Amazon. Con noticias como esa, uno empieza a pensar en escribir esa novela que lleva dentro, pues ahora puede hacerla llegar a millones de personas con unos pocos clics. Quizas deberías planteartelo...

El libro electrónico y el futuro de la industria editorial

La semana pasada compré un Kindle DX. Para los que no puedan identificarlo, es el lector de libros electrónicos de Amazon, concretamente el modelo grande, con pantalla de 9’7 pulgadas, y conexión 3G gratuita, aunque limitada. Aunque siempre he sido un amante y devorador de libros en papel, me atraía probar un lector y llevaba un tiempo madurando la idea. Finalmente, gracias a un impulso motivado por reseñas tan favorables como ésta, lo compré y estoy muy contento con ello.
En los pocos días que lo tengo, he podido comprobar las virtudes de las pantallas de tinta electrónica y la versatilidad del dispositivo para leer no sólo libros, si no también revistas y comics. Realmente, es una delicia leer en el Kindle y es cierto lo que anuncian en su página: Al igual que ocurre con un libro físico, desaparece mientras lees, no estás pendiente del continente y sí del contenido. Y es una auténtica gozada, además de muy práctico, llevar decenas de libros en 530 gramos.El futuro de los libros pasará por estos aparatos. Como cuenta Enrique Dans en su libro Todo va a cambiar (primer libro que he leído en el Kindle, como no podía ser menos), las grandes editoriales tienen que tener mucho cuidado o les ocurrirá lo mismo que a la industria discográfica. Los lectores como el Kindle van a eliminar muchos intermediarios en el proceso, que estarán condenados a adaptarse o desaparecer, y los libros físicos quedarán para ediciones de coleccionismo o impresiones bajo demanda. Será mejor que las editoriales puedan adaptarse y colaborar en este cambio o les ocurrirá como a las discográficas, envueltas en juicios que no pueden ganar, con pérdidas crecientes y una reputación por los suelos.

Quizás se puedan tachar de extremistas mis afirmaciones, pero hace 15 años nadie pensaba que la poderosa industria discográfica pudiera llegar al estado en el que se encuentra hoy en día, y sólo hace falta la popularización de estos dispositivos tanto entre los lectores habituales como entre los ocasionales (de cuatro o cinco libros al año). Pero no sólo afectará al negocio de los libros, también los medios de comunicación deben ver el aviso para navegantes. Aún tengo que probar por mí mismo cómo se lee mi feed RSS en el Kindle, pero puede ser la puntilla necesaria para no tener que volver a comprar un periódico. Y seguramente también pruebe las suscripciones «oficiales» vía Kindle, en cualquier caso, el modelo de explotación de la prensa va a verse obligado a cambiar. Como ya he dicho, es adaptarse o desaparecer.