El caso de la candidata a senadora que juega a World of Warcraft

 

Parece el título de una aventura de Sherlock Holmes, pero es una historia real. Si te pregunto quién es Colleen Lachowicz, casi con toda seguridad no sabrás quién es. Pues esta anónima candidata demócrata a senadora de los Estados Unidos por el estado de Maine ha saltado a la fama en los medios de comunicación por la campaña que ha hecho el Partido Republicano para desprestigiarla… basándose en que Colleen juega a World of Warcraft.

 

 

En el mundo de Azeroth, Colleen se llama Santiaga y es una orca pícara especializada en asesinato de nivel 85, el más alto del juego. ¿Y qué nos dice esto? Pues aparte de que Colleen ha echado muchas horas en World of Warcraft, nada en particular o al menos asi debería ser, pero para los republicanos de Maine, es el argumento estrella de las denuncias que hacen de su rival. Incluso han creado una web para ese fin, Colleen’s World. Pero ¿es para tanto?

 

La verdad es que no. Habrá gente para la que los juegos de ordenador sean un capricho de adolescentes, pero las cifras estan ahí. El gasto en videojuegos a nivel global será de 83.000 millones de dólares en 2016, con un crecimiento interanual del 7’3%.  Los videojuegos de más éxito como la saga Call of Duty, recaudan más que muchas películas; Call of Duty: Modern Warfare 3 recaudó más de 1.000 millones de dolares en tan sólo 16 días a la venta. Aunque ya no es el juego puntero que fue, World of Warcraft ha vendido casi tres millones de copias de su última expansión y ha vuelto a repuntar a los 10 millones de suscriptores, que pagan una media de 13 dólares mensuales. Los videojuegos ya no son cosa de niños.

 

Pero la cuestión es aun más importante. ¿Debe una persona ser juzgada por su identidad online? En este caso de nuevo la respuesta es que es no. La identidad online de Colleen en WOW no tiene nada que ver con su personalidad real. Si los republicanos de Maine no saben distinguir entre ficción y realidad, deberían hacerselo mirar. ¿O acaso vamos a decidir el sentido del voto dependiendo de si al candidato/a le gusta el fútbol, colecciona sellos o le gusta el heavy metal? Ya no es como antes. Aficiones antes de minorías ahora son mayoritarias, incluso el propio Barack Obama colecciona comics de Spiderman y Conan.

 

Y no olvidemos que lo que hoy es una noticia curiosa el día de mañana va a ser una realidad muy común. Los futuros líderes mundiales de la proxima generación han crecido jugando videojuegos y el entretenimiento digital es para ellos la primera forma de ocio. Añade que esos mismos líderes están compartiendo hoy su vida en redes sociales más abiertamente de lo que nunca se ha hecho en toda la historia, pues para ellos no hay división entre online y offline. Seguro que el futuro presidente (o presidenta) del Gobierno de España en 2040 tiene ahora mismo fotos en Facebook que consideraríamos impropias pero que para entonces no lo serán. Las costumbres y los usos sociales cambian y estamos en un momento de cambio, y por eso para mí, como para mucha gente, que Colleen Lachowicz juegue al WOW no es motivo para mofarse. Al contrario. Es una de los nuestros.

 

Vía: The Beat.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Personal branding for journalists: Standing out from the rest

In this new age of information we are living in, journalism is going through a lot of changes. The fragmentation of the audiences in the radio and television and the continuing decrease of circulation among the newspapers are making the profession of journalist more unstable than ever. The rise of blogging and new media are changing the rules faster than you can write them, and the debate about what defines a journalist was never more intense. On top of that, the number of journalists in active is the highest ever, and more continues to graduate from universities worldwide. So what can a journalist do to survive?Personal branding is the answer. You can be no longer only a worker for hire, you must become a brand, your own, because life-long careers in the same company are becoming the exception, not the rule. If you make yourself an expert or eminence in your particular field of expertise, it’s more likely that opportunities will surface for you. There are many ways in which you can build your own brand, your online identity. It can be a literal translation of your offline identity or a whole new persona, although journalists should be public whenever and wherever they can. How can you do it?

First of all, you must embrace the new tools that internet and social media gives us. There is no point, in the long term, to label and dismiss the new interactive media as amateur (in the cruelest sense), lack of quality standards or not true journalism. Think of what journalism is. It’s not what journalists or university teachers say, it’s what journalists do. And what do journalists do? They seek and elaborate information and then make it avalaible to the public. That’s the simplest definition, the true core of journalism. And the new media provides the tools to do it in a whole new scale.

As you begin to develop the use of that new tools, you must connect with your public, wich surely is already connected and having a conversation. Write a blog, join a social network, participate in online forums… anything is valid to join your public. You should also know their concerns and doubts, so listen to what they say. Avoid the use of pseudonyms, be yourself and be honest, don’t try to hide your flaws or focus on your virtues neither. If you are great, people will notice without you telling them.

And after all that, start participating and make yourself known contributing with solutions for their concerns and answers to their doubts, or new ideas to keep the conversation going. As you get more involved with your public, your online identity will become your brand, and your public will become your community, And it’s then when you will stand out from the rest of the profession. Are you ready for that challenge? Clock is ticking…

Imagen: STL Social media guy

Una pequeña explicación

Estos últimos días han sido bastante ocupados, entre trabajo, colaboraciones y asuntos familiares, no he tenido todo el tiempo que desearía para poder escribir en el blog. Al mismo tiempo, como sin duda habrás notado, sagaz lector, hemos pasado de blogger a un dominio propio, y las decisiones en cuanto a la arquitectura del sitio, cómo estructurar sus contenidos y encontrar un diseño práctico y estético al tiempo también me han robado mucho tiempo.

Espero que en este próximo puente de la Hispanidad pueda adelantar un poco en todos esos aspectos, pero es posible que la actualización del blog sea errática en las próximas semanas. ¡Al fin y al cabo es mi primer trabajo en personal branding y mi cliente es muy exigente!

Políticas de comunicación, políticos, periodistas y publicness

Algo que todo directivo de comunicación debe afrontar es que todo el mundo cree saber más de comunicación de él. Trabajamos con valores intangibles y es difícil cuantificar el retorno de las acciones de comunicación. Por tanto, parece que las acciones de comunicación las puede hacer cualquiera, o al menos esa es la percepción que se tiene del mundo desde fuera, y todos sabemos lo fácil que es ver los toros desde la barrera. Desde mi propia experiencia profesional,  he podido ver cómo en las grandes líneas de comunicación (e incluso las pequeñas) el director de comunicación tenía poco que decir, ya que le venían impuestas de arriba.

Cierto es que el mundillo de la política no tiene nada que ver con el de una gran multinacional, pues existe una gran diferencia. Si en una gran empresa, los altos cargos no suelen tratar directamente con la prensa, en la política es común que el periodista tenga acceso directo al político, incluso está mal visto si el político no trata con los medios. Para un dircom y un gabinete de prensa eso es directamente una pesadilla.

Modo anécdota ON. Recuerdo un caso particular en el que, al día siguiente de una reunión de los altos cargos del partido, apareció una página completa en un diario nacional detallando todos los pormenores de dicha reunión. Yo, que entonces estaba empezando, le comenté a mi jefe cómo había podido conseguir el periodista toda esa información, cuando ni nosotros mismos dentro de la casa habríamos podido conseguirla. Su respuesta fue muy clara: «Es que Fulanito llama por teléfono a cualquiera de los que están en la reunión y le cuentan todo». Modo anécdota OFF.

Muchas veces los gabinetes de prensa ejercen una labor de intermediación entre medios y la empresa (o partido político), pero esa intermediación se pierde en numerosas ocasiones, desde el momento en que el periodista tiene acceso directo a la fuente. Antes de seguir, quiero dejar claro que no me estoy quejando, he estado al otro lado, y sé perfectamente lo que cuesta crearse unas fuentes y lo esenciales que son para el periodista. Pero en el gabinete de prensa también somos profesionales y aunque, en cierto sentido, ese acceso directo nos libera de trabajo, de la misma forma menoscaba nuestra labor y nos hace superfluos.

Para evitar esto, como siempre, en el medio está la virtud. Ni los políticos pueden quejarse al gabinete de las informaciones que publican los periodistas (hay algunos que realmente creen que podemos decir a los periodistas lo que tienen que publicar), ni los periodistas pueden quejarse de no tener acceso a los políticos (el derecho a manejar el silencio es vital).

En cualquier caso, tanto las relaciones de políticos y periodistas como las funciones del gabinete de prensa van a cambiar y mucho en los próximos años. Desde el momento en que los beneficios de abrazar el concepto de publicness que propone Jeff Jarvis superen a los inconvenientes, todo cambiará. «Publicness builds trust, secrecy doesn’t«. Algo tan sencillo como la franqueza, la accesibilidad y ser público (que no significa no tener intimidad) puede convertir a un político de segunda fila en un cabeza de lista, aumentando su nivel de reconocimiento y reputación.

La reputación importa, y hoy en día la reputación es online, como bien sabe mi amigo Gonzalo, y en política más aún. Bien entrados en el siglo XXI, nuestra clase política debe comprender que el escrutinio de la sociedad no se limita a la interacción con los periodistas y a las campañas electorales. Hoy, el simple hecho de no tener una identidad digital de algún tipo crea una brecha insalvable entre los que están preparados y los que no, y ya no valen respuestas como «no me llama», «no le veo utilidad» o «no sé cómo hacerlo». Hablamos de estar o no estar, así de simple.

Building an online identity

For companies and individuals alike, the establishment of an online identity is nowadays a necessity. In the case of indivuals, it may be delayed or even completely avoided, but as the information society develops, people who choose to live outside the net will be second-class citizens, unable to socialize properly and perform the common, easy tasks of the future society. Some will think I’m exaggerating, but I’m deeply convincend that the social media and, even more important, the mobile internet will prove true my statament, even sooner than most people think.

As for companies, it will be a challenge, because the ones that can’t adapt and implement their online identity will be, if not doomed to disappear, seriously handicapped to grow and prosper in an online world. Just think about the fact that by 2015 1.600 millions of people worldwide will use internet on their desktops, and nearly 2.000 millions will acces internet via mobile devices. It’s simply too many costumers and consumers to ignore.

So how can we begin to create our online identity?. In the first place, think thoroughly about what you want and what can you achieve in the short and long term. It’s useless to dive deeply in the social media and the web if you can’t make it good or use your investment to get a measurable return. Act too fast, and you’ll have to act twice. Secondly, don’t be afraid to make mistakes. In fact, you will certainly make mistakes, as we are talking about something you have never done before, so don’t hesitate to look at other companies and learn from their mistakes and sucesses.

And finally, go one step at a time. If you create a blog for your company, don’t hurry up to enter into the diverse social networks at the same time. Establish your blog, make it a source of all things concerning your business and study the feedback you receive. Do your costumers claim for quick response? Go on, and expand to Twitter. Are your readers other companies that you can make deals with? Linkedin can be a good place to make a more business-friendly approach. Or maybe you want to be present first in Facebook, as it’s the greatest social network today. Then build your Facebook page and follow the same steps. Any of this approaches can make a difference for your business in the short term, and it will certainly make it in the long term.

In the end, there will be companies and people with a more or less solid online identity, that can live and grow in an online world, and there will be others who doesn’t, the new dinosaurs. And we all know what happened to dinosaurs…