La campaña de los smartphones y los iPads

Tanto en esta campaña como en la de 2008 fui uno de los encargados de viajar en la caravana electoral con los periodistas de los diferentes medios, una labor dura, con muchos madrugones y pendiente de mil cosas a la vez. Pero hay algo en lo que hemos mejorado en estos tres años y es en los avances tecnológicos, tanto que podemos denominar a la de 2011 la campaña de los smartphones y los iPads.

La caravana electoral en plena faena

Si en 2008 podías contar los smartphones con los dedos de una mano, en 2011 todos los periodistas y componentes de la caravana contaban con un smartphone. Blackberrys, iPhones y diferentes modelos Android eran la herramienta de trabajo portátil que todos hemos usado en los quince días de campaña. Desde el uso intensivo de Twitter por parte de los redactores hasta el envío de correos electrónicos en cualquier momento y lugar, gracias a los smartphones hemos podido liberarnos de tener que usar constantemente los ordenadores portátiles para estas tareas.

Por ejemplo, el disponer de smartphones ha evitado una de las tareas tradicionalmente más tediosas de las caravanas. A cada periodista se le facilita el programa del día siguiente, con los trayectos que se van a realizar y los horarios e intervinientes en los diferentes mitines del día. En 2008, esa información se entregaba en papel, lo que implicaba buscar donde imprimirla, hacer las copias pertinentes y cargar con ellas hasta el momento de entregarlas a los periodistas. En 2011, eso ha desaparecido, se manda por correo a todos los componentes de la caravana y cada uno de ellos puede verlo en su teléfono (aunque luego no lo consultaran y nos preguntasen a nosotros).

Siguiendo con mi experiencia particular, también he podido atender llamadas por el teléfono del trabajo mientras con el personal enviaba mails con diversa información tanto a los miembros de la caravana como a otros periodistas fuera de la misma, solucionando en pocos minutos lo que antes habría supuesto mucho más tiempo. A esto hay que sumar el poder acceder al correo electrónico en todo momento, para consultar convocatorias, cotejar datos o comprobar el correcto envío de los mails. Es la primera vez que he sentido que llevaba la oficina en el bolsillo, toda una ganancia en rapidez, tiempo y problemas solventados en menos que canta un gallo.

Pero no sólo los teléfonos inteligentes han cambiado el modo en que se trabaja en una caravana electoral, los iPads también han empezado a hacerse notar. Varios periodistas (y una compañera de la caravana) se llevaron sus iPads, que utilizaron durante la campaña como complemento a sus ordenadores portatiles y smartphones, incluso para tomar fotografías. En dos casos, el redactor del periódico más vendido y la redactora de una televisión privada, el iPad era su dispositivo informático único, desde el que trabajaban, tomaban notas y escribían sus crónicas, todo un avance si lo comparamos con los portátiles de hace tres años en cuanto a ligereza, portabilidad y potencia. Este año han sido sólo dos, pero en las próximas serán mayoría, o quizás todos, quienes trabajen desde su iPad u otro tipo de tablet.

Lo hablé con algunos de los componentes de la caravana: Todo este despliegue de tecnología exige más que nunca sitios con cobertura 3G o redes wifi potentes capaz de soportar múltiples conexiones. No estamos hablando de mandar un simple mail, sino de poder acceder a la maqueta del periódico, conectarse a la red de la empresa para enviar teletipos o mandar piezas completas de vídeo. En 2015, sin ninguna duda, dentro de los costes de la caravana electoral habrá que incluir el de la red necesaria para que los periodistas hagan su trabajo y que no ocurra, como pasó más de una vez, que haya que salir al exterior buscando cobertura, que se convertía en la pequeña aventura analógica en la campaña más digital hasta el momento.

 

Siete ideas sobre el 20-N

  • Los resultados del PSOE, que ha perdido más de cuatro millones de votos con respecto a 2008, son un descalabro histórico y un castigo sin precedentes para Zapatero y Rubalcaba. La tijera de Zapatero y la incapacidad de Rubalcaba para ilusionar a su electorado han conseguido que el Partido Socialista esté en su suelo histórico de votos, y el congreso que se les avecina ha de ser todavía más rompedor con el pasado que el de 2000, porque los actuales dirigentes del PSOE están marcados por los últimos tres años de gestión económica y no pueden aspirar a formar parte de ningún proyecto de futuro.
  • La mayoría absoluta del PP es un éxito sin paliativos para Rajoy, aunque en un alto porcentaje no es mérito suyo, sino demérito del PSOE. Los números así lo indican, el PP ha subido casi 600.000 votos, pero con este resultado habría seguido perdiendo las elecciones generales de 2008 y de 2004. Así y todo, es el mayor número de votos conseguidos por el PP en unas generales, superando el resultado del año 2000, y si le sumamos el éxito en las municipales y autonómicas de mayo, Rajoy tiene el mayor poder político que ha tenido un presidente del Gobierno en la democracia. Ahora tiene que empezar a usarlo.
  • IU y UPyD son los grandes beneficiados del descalabro socialista. Han superado de largo el millón de votos cada uno, y han aumentado su representación a 11 y 5 diputados, respectivamente, mejorando muy mucho sus resultados en 2008. Tienen por delante una tarea nada fácil, conseguir capitalizar el descontento de muchos españoles con el bipartidismo y convertirse en alternativa, a largo plazo, a los dos grandes partidos. Eso, y ser un posible partido bisagra en futuras legislaturas, en detrimento de los partidos nacionalistas.
  • Precisamente son los partidos nacionalistas los que más se juegan en esta legislatura. CiU ha crecido en escaños, pero políticamente no tiene argumentos para oponerse a las políticas que implante Rajoy, con quien coinciden en los temas fundamentales, y la política lingüística no puede ser prioritaria con cinco millones de parados. El PNV ha perdido la hegemonía en el País Vasco a manos de Amaiur y se encuentra en la situación más delicada de su historia. No gobierna en el País Vasco, sus votos tampoco son esenciales en el Congreso y tiene un competidor en su propio terreno que es Amaiur. Pueden venir años malos para el PNV.
  • Con Amaiur, la izquierda abertzale regresa al Congreso después de 15 años y lo hace con fuerza, con 7 diputados y grupo propio. La gran incógnita es si conseguirán que la situación vasca pase a primer plano de la actualidad política o si la economía, como es previsible, ahogará toda otra consideración. Con el cese definitivo de la violencia anunciado por la banda terrorista ETA y la ausencia de atentados, no habrá lugar a que los diputados se retraten condenando la violencia, pero no cabe duda que Amaiur dará mucho que hablar en la legislatura. Y si no lo hacen, será una buena señal.
  • Vamos a tener el Congreso más variado de las últimas legislaturas, con un mínimo de seis grupos parlamentarios (que serán más si UPyD y PNV logran formar grupo propio) y trece partidos políticos frente a los diez de esta legislatura. ¿Cómo afectará esta variedad a las relaciones entre partidos? El PP no necesita votos de nadie con la mayoría absoluta, pero ha de buscar consensos amplios para acometer las duras medidas que demanda nuestra situación económica. Espero que nuestros políticos estén a la altura de las circunstancias, pero no descarto una situación similar a la de 2004: un cordón sanitario en torno al PP, aprobando leyes únicamente con sus votos cuando llegue el momento de las iniciativas más impopulares.
  • Creo que todos estamos de acuerdo en que nuestra ley electoral es injusta y que no tiene sentido que un partido como UPyD tenga cinco diputados frente a dieciséis de CiU, cuando el partido de Rosa Díez ha sacado 100.000 votos más. No soy partidario del método de circunscripción única,porque entonces entraríamos en un modelo a la italiana con un país ingobernable, ya que en España nadie ha conseguido nunca más del 50% de los votos en unas generales. Pero sí es necesario que cambie el sistema, para aumentar la representatividad y que el mapa de las Cortes sea lo más parecido posible a los votos recibidos.

Las tiras de EScomunicación (II): Cláusula abusiva

Al igual que el pasado mayo, voy a tener que dejar aparcado EScomunicación, por la carga de trabajo adicional que suponen las elecciones generales del próximo 20 de noviembre. De nuevo, intentaré robar minutos para escribir por aquí, pero no prometo nada, que la campaña viene dura. Para marcar esta pausa, tenemos una nueva entrega de las tiras de EScomunicación, espero que os guste. Recordad que todavía andaré por Twitter y que tenéis libros en la biblioteca virtual para amenizar la espera. ¡Hasta pronto!

4 ideas sobre la reforma de la Constitución

Hoy se ha aprobado en el Congreso de los Diputados la reforma de la Constitución española, la primera desde 1992, pero la polémica por esta reforma no ha cesado desde que se propuso, saltando de internet a la calle, con posiciones a favor y en contra tanto del fondo como la forma de la modificación de nuestra Carta Magna.

  • Una cosa sí está clara. Desde el punto de vista de la comunicación, esta reforma ha sido un desastre. Ha faltado pedagogia, ha faltado debate, ha faltado explicar a la opinión pública las razones para reformar la Constitución, que son muchas y muy graves, pero que se pueden resumir en una: la cosa no va mal para España, va peor. Que nadie se llame a engaño, Zapatero no impulsaría esta reforma si la situación no fuese desesperada. A una situación de paro catastrófica se le ha unido una crisis bursátil sin precedentes que nos ha puesto con el agua al cuello y sólo con medidas de este calado podíamos confiar en invertir esa tendencia. Pero este gobierno no se caracteriza por saber manejar situaciones adversas, no lo hizo con la crisis y no lo ha hecho con esta situación de emergencia. Aún así, explicando mejor las cosas quizás no habría habido tanta protesta.
  • Con todo, y admitiendo que el proceso ha sido un desastre, tampoco hay lugar para las críticas desaforadas y los rasgamientos de vestiduras que llevamos viendo desde la semana pasada. Antes del 23 de agosto, dudo mucho que todos los que están protestando ahora supieran siquiera lo que dice el artículo 135, que no es necesario un referéndum para cambiarlo o que sólo 34 de los 169 artículos de la Constitución necesitan ser refrendados para su reforma. Es cierto que eso no impide consultar a la ciudadanía de alguna manera, pero por una vez que hay un acuerdo entre los dos grandes partidos para hacer algo necesario y hacerlo rápido, creo que es más para celebrar que para criticar.
  • El gran argumento que se utiliza contra esta reforma es que los mercados no pueden mandar sobre nuestra economía ni dictar nuestras leyes. En una economía mundial, negar la influencia de los mercados es inútil, de la misma forma que es imposible que ningún país pueda ser una autarquía y depender sólo de sí mismo. Ni siquiera la primera potencia del mundo es inmune a los mercados. Por supuesto que no es plato de buen gusto, pero si los mercados no se fían de España será por algo, y algo habrá que hacer para arreglarlo. Y si son ataques especulativos, ya están instituciones como el Banco Central Europeo para intentar corregir y atajar esos ataques (con todas sus limitaciones). Lo que no se puede pretender es ir por libre.
  • Pero tampoco la clase política puede ignorar lo que muchos ciudadanos demandan. El 15-M demostró y sigue demostrando que la sociedad ya no está dormida y que está muy pendiente de lo que hace la clase política. Ante una modificación de la norma fundamental de nuestro Derecho, esa misma sociedad quiere ser escuchada y tener sino voto, al menos voz. Y lo que estamos viviendo ahora es sólo el principio, porque de aquí a las elecciones del 20-N, la sociedad española se va a hacer oír y todos los partidos, especialmente los mayoritarios, deben tomar nota. Las cosas han cambiado, no sólo en la economía, también en la sociedad y por eso me atrevo a vaticinar que la participación en los comicios de noviembre va a ser histórica y que el reparto de votos va a sorprender a más de uno. Siempre, claro está, que todos los indignados demuestren su indignación como ha de hacerse en democracia, que es votando. Por que sólo votando podemos cambiar las cosas.

Volvemos a la carga

Acaba agosto y comienza un otoño apasionante en todos los aspectos. En política, nos encontramos en medio de una reforma constitucional que está generando bastante polémica y que no es más que la antesala de la campaña de las elecciones generales. En tecnología, el mundillo está pendiente de cómo podrá Apple sobrevivir a la ausencia de Steve Jobs y de cómo se traducirá la compra de Motorola por parte de Google en teléfonos móviles en la siguiente hornada de teléfonos Android. Y en el ámbito del periodismo, entramos en una nueva temporada en la que la crisis continúa apretando a los medios de comunicación, obligados por la fragmentación del mercado y la constante caída de la inversión publicitario a reinventarse para sobrevivir.

Y todos estos cambios los iremos viendo aquí, en EScomunicación.

Del #15m al #22m: 7 ideas sobre los días que han cambiado España

A pesar de los diferentes orígenes todos colaboraron para que la acampada de Sol fuese un éxito

Seguramente nadie se esperaba (yo desde luego no) que el mes de mayo de 2011 fuese a convertirse en lo que finalmente se ha convertido, un punto histórico de inflexión en el que la sociedad civil ha tomado la calle para protestar contra el poder político. Aunque el movimiento del 15m parece que está perdiendo fuelle, no se puede negar el impacto del mismo dentro y fuera de nuestras fronteras y debe constituir un aviso para navegantes.

A esta movilización histórica hay que unir un resultado no menos histórico en las elecciones municipales y autonómicas, en las que el PP ha conseguido un gran triunfo gracias al descalabro monumental del PSOE en toda España. Este resultado no presagia nada bueno para las generales de 2012 y ahora mismo el Partido Socialista se encuentra en una situación muy delicada, incluso más que en el año 2000. Sin duda alguna, España ha cambiado en estos siete días.

  • Los españoles se han movilizado. Se había criticado mucho la pasividad de la sociedad española pero el 15m ha demostrado que sólo hacía falta un pistoletazo de salida para canalizar todo el descontento. Las redes sociales, como se ha visto en el mundo árabe, han eliminado los obstáculos para crear grupos y coordinar protestas, y han sido un arma fundamental para evitar que la concentración se enfriara y para darla a conocer en todo el mundo.
  • El descontento de los españoles se ha traducido en votos. Si bien el PP ha subido ligeramente y el PSOE se ha desplomado, hay que destacar que ente IU y UPyD (las otras dos formaciones de ámbito nacional) suman casi dos millones de votos, a los que hay que sumar más de medio millón de votos en blanco.  Eso son dos millones y medio de españoles que no están de acuerdo con la política de los grandes partidos (y sin contar con los votos nulos o la abstención).
  • Los medios de comunicación españoles han sido puestos en evidencia. No es sólo que no hicieran caso al movimiento en sus portadas, es que al principio informaron más y mejor los medios extranjeros que los nacionales. Solo cuando #acampadasol empezó a repetirse en todas las ciudades de España se empezó a prestar atención al movimiento como lo que realmente es, un revulsivo para una sociedad adormilada.
  • El PSOE ha sido puesto en evidencia. Si quedaba algún incrédulo en las filas socialistas, ya han visto que las urnas no han perdonado el tijeretazo y deben ir preparándose para un rapapolvo similar en las generales. Y en cuanto a Zapatero, cada vez da más la impresión de que quiere ser un mártir por los españoles, el hombre que hizo las reformas que nadie quería hacer. Lo que pasa es que igual se lleva a su partido por delante.
  • El PP tiene ahora mismo una patata caliente entre las manos.  Ha conseguido un triunfo incontestable pero no por meritos propios, y en las generales de 2012 parece que repetirá. Lo que los españoles se preguntan es si realmente el PP está preparado para enderezar la situación, porque va a heredar un país en quiebra técnica, económica y social. Más vale que lo hagan bien o los rescates de Grecia, Irlanda o Portugal van a ser calderilla comparadas con el nuestro.
  • Que nadie se engañe, el 15m ha sido sólo el principio. La sociedad española ha visto que puede movilizarse y que no necesita a partidos o sindicatos para que la convoquen. Da igual que al movimiento como tal y las acampadas se acaben en días o semanas. La posibilidad de regresar siempre va a estar ahí y lo que se ha vivido esta última semana se repetirá en las generales de 2012, especialmente si los partidos políticos no toman nota.
  • Y que el movimiento del 15m no se engañe tampoco.  Ha tenido más éxito cuanto más generales han sido sus propuestas, pero desde el momento en que vaya al detalle va a perder adeptos, pues muchos de los que han acampado no querrán vincularse con unas propuestas que consideran de un determinado signo ideológico. En los primeras días, el 15m fue una desorganización organizada, si pierde ese carácter se convertirá en otra cosa.

Despues de las elecciones es el momento de reflexionar sobre lo conseguido y estructurarlo hacia el futuro

Las tiras de EScomunicación (I): Incansable

¿Qué mejor para el inicio de la campaña electoral que un poco de humor, rescatando una de mis viejas tiras cómicas? Con ella pido también disculpas a los lectores, ya que la campaña de las municipales y autonómicas centrará mi atención laboral durante los próximos quince días, así que no sé si seré capaz de robar algún rato para EScomunicación. Prometo intentarlo, espero tener éxito. Y que gane el «mejor» 😛

Tres claves políticas para las elecciones de mayo

Acabado el paréntesis vacacional de Semana Santa, los partidos políticos ponen en marcha toda su maquinaria de cara a las elecciones municipales y autonómicas del mes de mayo. Queda menos de un mes y es el momento en que se termina de configurar el calendario de mitines, las caravanas electorales y todo el trabajo realizado en los meses anteriores se traduce en quince días de frenética campaña por toda España. Así, es el mejor momento para apuntar tres claves políticas para las elecciones de mayo:

  • El PSOE puede sufrir un descalabro histórico. Después de las elecciones catalanas, las de mayo son los primeros comicios a los que se enfrenta Zapatero tras su giro copernicano en mayo del año pasado. Todas las encuestas indican un desgaste sin precedentes para el Gobierno y cómo se reflejará en los diferentes ayuntamientos y autonomías de nuestro país será una de las claves de estas elecciones. Es un lugar común afirmar que las políticas nacionales no influyen en las elecciones municipales y autonómicas, pero el castigo sufrido por el PSC en las catalanas (casi un 30% menos de votos) no invita al optimismo en las filas socialistas.
  • Castilla-La Mancha es la comunidad donde se decidirá todo. PSOE y PP se juegan el todo por el todo en esta comunidad, en la que, por primera vez, los populares tienen opciones serias de gobernar. Un triunfo de Cospedal sería el espaldarazo casi definitivo a Mariano Rajoy para las generales de 2012, arrebatando al PSOE uno de sus feudos tradicionales. Si es Barreda quien gana, el PSOE podrá respirar un poco y la derrota de la secretaria general del PP dará alas a las voces divergentes dentro del partido. No importa que otras comunidades como Baleares o Cantabria puedan cambiar de signo, el valor simbólico de Castilla-La Mancha la convierte en la medida del éxito o el fracaso para los dos grandes partidos.
  • Finalmente, tenemos la que para mí será la clave más importante de estas elecciones: el descontento, incluso cabreo, de los españoles con la clase política. ¿Habrá movilización del electorado o el voto de castigo se traducirá en abstención? ¿Cómo afectarán los casos de corrupción a los diferentes partidos, con el caso Gürtel en Valencia y el escándalo de los EREs en Andalucía? ¿Cúal es el alcance de una iniciativa como #nolesvotes? ¿Qué ocurrirá si «movimientos» como el de los #eurodiputadoscaraduras se producen en la jornada electoral?

La respuesta a todas estas preguntas, el 22 de mayo.

Predicciones para el año que empieza (I): Política

Casi sin darnos cuenta, ya llevamos 11 días de 2011, un año que nos va a traer muchas novedades en política, comunicación, periodismo y nuevas tecnologías. Y cómo estamos empezando el año, vamos a ejercer de pitonisos y comenzamos el primer post de tres con unas cuantas predicciones para 2011.

2011: ¿El último año de Zapatero?

En lo que a política se refiere, la cita más importante de este año serán las elecciones municipales y autonómicas de mayo, en las que se comprobarán si el descalabro que las encuestas auguran para el PSOE será tal o no. De ese resultado dependerá en gran medida la continuidad o no de Zapatero como candidato socialista para las generales de 2012, la gran incógnita del año y de la que tendremos respuesta seguramente después del verano.

En EScomunicación nos vamos a mojar y vaticinamos desde ya que Zapatero no repetirá como candidato en 2012. La economía va a pesar mucho en esa decisión, ya que la situación de nuestro país va a seguir siendo cuando menos delicada, y Zapatero dará un paso atrás para asumir las culpas del estado de nuestra economía y liberar al PSOE de ese lastre electoral. El próximo candidato, que seguramente sea Alfredo Pérez Rubalcaba, tendrá así las manos libres para poder distanciarse y realizar nuevas propuestas para intentar minimizar la casi segura derrota socialista.

El resultado de las elecciones de mayo condicionará la actualidad política durante el resto del año. Si el PSOE sufre una derrota abultada, cundirá el nerviosismo y puede que hasta el pánico entre las filas socialistas, y si  feudos históricos como Extremadura o Castilla-La Mancha cambian de signo político, la situación será realmente crítica en la calle Ferraz.

Por el contrario, en la calle Génova, los populares lo tienen todo de cara. Con su electorado claramente movilizado y la economía centrando su discurso, el PP no necesita hacer una campaña especialmente agresiva o polémica. La metáfora más clara de la situación del Partido Popular es la del juego de las siete y media, en la que los populares tienen en su mano cartas suficientes para sumar siete. Intentar arriesgar puede suponer perder la partida, mientras que plantarse es victoria casi segura y Rajoy lo ha tenido claro desde hace mucho tiempo.

Además, una victoria más o menos holgada en mayo allanará el camino de Rajoy para el Congreso Nacional que debe celebrar el PP este año, y en el que por primera vez se pondrá en práctica lo acordado en Valencia  hace tres años. El presidente elegido en ese congreso será automáticamente candidato del PP para 2012 y nada parece indicar que vaya a haber una candidatura alternativa a Rajoy, pero si recordamos lo que fue el Congreso de 2008, veremos si hay polémica en el caso (posible) de que no haya Congreso Nacional.

Hasta las elecciones, el tema recurrente será el alto el fuego de la banda terrorista ETA y, sobre todo, la presencia de los terroristas o quienes los apoyan en las listas electorales de municipales y autonómicas. Afortunadamente, la reciente reforma de la Ley Electoral da nuevos instrumentos al Estado de Derecho para evitarlo, pero los terroristas lo intentarán hasta el último minuto, que no le quepa duda a nadie. El otro tema será, como no, la economía y no nos extrañará en absoluto que el Gobierno tenga que salir más de una vez durante el año para desmentir que España necesite un rescate como Grecia o Irlanda. Confíemos en que realmente no nos haga falta…

Análisis de las elecciones catalanas

Pasaron las elecciones catalanas y los vaticinios de las encuestas se cumplieron. El tripartito cae estrepitosamente, CiU se queda cerca de la mayoría absoluta, el PP se convierte en la tercera fuerza política y el espectáculo político queda asegurado con la presencia de Laporta en el Parlament. ¿Y ahora qué?

Para el PSC, se abre un período de reflexión, en el que tienen que elegir nuevo líder y acostumbrarse a estar de nuevo en la oposición. En clave nacional, habría que ver cuánto del resultado es castigo por su gestión en Cataluña y cuánto por la gestión de la crisis por parte de Zapatero. La respuesta a esa pregunta es clave para las próximas municipales y autónomicas de 2011.

En el caso de CiU, Artur Mas será President a la tercera oportunidad. El resultado le permite gobernar con cierta comodidad, por lo que en principio no necesitará de pactos estables de legislatura y podrá apoyarse en unos u otros según sea conveniente. De cara al futuro, será interesante ver si el PP se convierte en un socio más o menos estable y si esto será la antesala de un quid pro quo en las elecciones generales de 2012. De nuevo, las municipales y autonómicas de 2011 darán pistas de por dónde van los tiros.

El PP ha cumplido sus objetivos en esta campaña. Ha aumentado en votos y escaños, ha conseguido ser la tercera fuerza política y ha logrado que el recurso al Estatut no le pase factura. Alicia Sánchez Camacho ha hecho una campaña con el apoyo de la dirección nacional, alejada de polémicas y poniendo énfasis en el concepto de cambio. Ahora, sólo resta saber si podrá hacer lo mismo en 2011 y conseguir que el PP también cuente en el panorama municipal catalán.

ERC es la gran perdedora de las elecciones y demuestra como los partidos más radicales, cuando llegan al poder, más les vale seguir siendo radicales y conseguir sus objetivos o su electorado los castiga, como así ha ocurrido. Las luchas de poder internas y los escándalos también han pasado factura y está por ver cómo afectará este fracaso a Puigcercós pero, desde luego, ERC ya no es esencial en Cataluña.

ICV es la que menos ha sufrido del tripartito. Sólo ha perdido dos escaños y su imagen no está tan deteriorada como la de PSC y ERC. Joan Herrera es un parlamentario hábil y puede dar mucho juego en el Parlament como alternativa para que CiU no dependa exclusivamente de los apoyos o abstenciones del PP. Finalmente, las dos fuerzas políticas con menos votos: Ciutadans, que mantiene sus tres escaños y seguirá teniendo voz en el Parlamento, y Solidaritat, que hereda los votos y toma el testigo de la independencia de Cataluña que tanto reclamó ERC.

Y a todo esto, hay que sumar la constatación de que la crisis afecta y mucho al PSOE y que la estrategia del PP de esperar la caída funciona. En seis meses veremos si esta tendencia continúa o se invierte…