Los gabinetes de prensa (V): Trabajar en la nube

 

Si hay algo que han cambiado las nuevas tecnologías en el mundillo de los gabinetes de prensa es la posibilidad que nos ofrecen de trabajar desde cualquier parte, al tener todo lo que necesitas en la nube que es Internet. Durante el siglo pasado, el elemento más valioso del gabinete era la agenda de teléfonos, sin la cual estabas absolutamente perdido, pero hoy en día, sólo necesitas una conexión a Internet y tu smartphone, y eres un gabinete andante de una sola persona.

Lo he podido comprobar de primera mano, cuando este pasado verano me tuve que trasladar el despacho de mi jefe por unas obras en el departamento. Aunque me llevé mi carpetilla con los papeles, teléfonos y direcciones que utilizo normalmente, no llegué a consultarla ni un solo momento. Me bastó con instalar el Chrome y sincronizarlo para tener todos mis marcadores y favoritos igual que en mi ordenador, accedí a la intranet interna y ya tenía mi cuenta de correo a mano para envíos personalizados y la cuenta de Gmail para masivos, además de prácticamente todos los teléfonos de periodistas integrados ya en los contactos, y los que no, estaban en mi móvil.

Suele ocurrir que no se valora lo que más a mano se tiene, pero es realmente extraordinario poder trabajar desde cualquier lugar, con los mismos elementos que en tu puesto habitual, y no me cabe duda que el cloudworking, o trabajar en la nube, va a ser la tendencia imperante en los próximos años. Esto va a generar una serie de tensiones en nuestra sociedad, y pienso concretamente en la española, pues la barrera entre vida y trabajo se va a ir difuminando cada vez más, pero esas tensiones se irán suavizando a medida que todos nosotros nos vayamos acostumbrando a trabajar en las nubes…

El libro electrónico y el futuro de la industria editorial

La semana pasada compré un Kindle DX. Para los que no puedan identificarlo, es el lector de libros electrónicos de Amazon, concretamente el modelo grande, con pantalla de 9’7 pulgadas, y conexión 3G gratuita, aunque limitada. Aunque siempre he sido un amante y devorador de libros en papel, me atraía probar un lector y llevaba un tiempo madurando la idea. Finalmente, gracias a un impulso motivado por reseñas tan favorables como ésta, lo compré y estoy muy contento con ello.
En los pocos días que lo tengo, he podido comprobar las virtudes de las pantallas de tinta electrónica y la versatilidad del dispositivo para leer no sólo libros, si no también revistas y comics. Realmente, es una delicia leer en el Kindle y es cierto lo que anuncian en su página: Al igual que ocurre con un libro físico, desaparece mientras lees, no estás pendiente del continente y sí del contenido. Y es una auténtica gozada, además de muy práctico, llevar decenas de libros en 530 gramos.El futuro de los libros pasará por estos aparatos. Como cuenta Enrique Dans en su libro Todo va a cambiar (primer libro que he leído en el Kindle, como no podía ser menos), las grandes editoriales tienen que tener mucho cuidado o les ocurrirá lo mismo que a la industria discográfica. Los lectores como el Kindle van a eliminar muchos intermediarios en el proceso, que estarán condenados a adaptarse o desaparecer, y los libros físicos quedarán para ediciones de coleccionismo o impresiones bajo demanda. Será mejor que las editoriales puedan adaptarse y colaborar en este cambio o les ocurrirá como a las discográficas, envueltas en juicios que no pueden ganar, con pérdidas crecientes y una reputación por los suelos.

Quizás se puedan tachar de extremistas mis afirmaciones, pero hace 15 años nadie pensaba que la poderosa industria discográfica pudiera llegar al estado en el que se encuentra hoy en día, y sólo hace falta la popularización de estos dispositivos tanto entre los lectores habituales como entre los ocasionales (de cuatro o cinco libros al año). Pero no sólo afectará al negocio de los libros, también los medios de comunicación deben ver el aviso para navegantes. Aún tengo que probar por mí mismo cómo se lee mi feed RSS en el Kindle, pero puede ser la puntilla necesaria para no tener que volver a comprar un periódico. Y seguramente también pruebe las suscripciones «oficiales» vía Kindle, en cualquier caso, el modelo de explotación de la prensa va a verse obligado a cambiar. Como ya he dicho, es adaptarse o desaparecer.

De modelos sostenibles y power users

Lo más triste de las declaraciones de Julio Linares es que seguro que el Consejero Delegado de Telefónica cree firmemente en que el modelo actual de internet corre riesgo de quiebra y parte de razón sí que tiene. Hay perfiles muy diferentes de consumidores de internet, desde los power users que aprovechan al máximo su banda ancha en descargas y streaming, a los consumidores más ocasionales, y eso sí es un desequilibrio que se podría solucionar.

Pero de ahí a realizar este tipo de declaraciones que lo único que han hecho ha sido levantar la liebre del fin de la tarifa plana media un abismo. Primero, porque teniendo España la banda ancha más cara de Europa no es de recibo que encima digan que no es sostenible, y segundo porque será el propio mercado quien decida qué modelo es rentable o no, no el departamento de análisis de Telefónica, y vistas las cuentas de resultados, dudo que Linares tenga motivos para quejarse.

Dicho todo esto, sí creo que el desequilibrio entre power users y demás usuarios de la red puede y debería corregirse, pero eso no ocurrirá mientras los usuarios no sean conscientes de cuánto consumen, y en eso deberían seguir el modelo del internet móvil. Desde que adquirí mi HTC Hero, he recibido puntualmente en mi factura, además del detalle de llamadas, el detalle de conexiones a internet, megas consumidos y tiempo de conexión, con lo que puedo decir que mi consumo es moderado, no habiendo superado nunca los 350 mb en un mes. Y fue gracias a tener conocimiento de ese consumo en la tarifa plana que tenía contratada, junto al de las tarifas de voz, que me cambié de compañía en mayo, obteniendo un sensible ahorro económico.

¿Tan difícil es implantar ese mismo sistema en las tarifas de internet doméstica? Yo no sé cuántos megas o gigas consumo (aunque sí se perfectamente que la velocidad de que dispongo no siempre es la que tengo contratada), con lo que no sé si soy power user o un usuario moderado, pero es algo perfectamente lógico que se oferten tarifas para quien consume más, siempre que se rebajen también las de aquellos que consumen menos. De nuevo, será el mercado y los consumidores los que decidan, ya que tenemos varias compañías dónde elegir. Y si misteriosamente las tarifas son similares, esperemos que Competencia actúe igual que hizo contra las compañías de móviles (aunque luego no sancionen). De lo contrarío, eso sí que sería un escándalo, no como las declaraciones de Linares, que han sido flor de un día, y a finales de agosto, para más inri.

En busca del tablet perdido

La semana que viene es mi cumpleaños y para autoregalarme había pensado en comprarme una tablet. Gracias al iPad, se ha revitalizado el mercado de estos dispositivos, que son un interesante complemento para el uso doméstico, ocupando un nicho entre ordenadores personales y smartphones que hasta ahora era territorio de los portátiles.

En ese sentido, me planteé encontrar un dispositivo que me cubriera una serie de necesidades. En primer lugar, quería un reproductor multimedia para ponerme al día en mis series y películas, y para ello necesitaba la máxima compatibilidad. Como uso secundario, lo utilizaría de lector electrónico, tanto para libros como para comics, con lo que necesitaba una pantalla a color de cierta capacidad. Finalmente, sería usado para navegación ocasional por internet y aplicaciones ofimáticas, aunque consideraba ambos puntos como un extra.

Y aquí empecé a encontrar problemas. Partía de la base de que no quería un iPad, ya que me gusta enredar dentro del sistema y aprovechar mods externos cuando fuese necesario, así que me dediqué a mirar las tablets con sistema operativo android. Tras ver varios modelos asiáticos, como el Eken M001, desistí de ellos por la dificultad para comprar el aparato y los posibles problemas de garantía. Ello me llevó a fijarme en los aparatos de la marca francesa Archos, que tiene una gama de tablets bastante apetecible.

La Archos 5 me parecía demasiado pequeña y la Archos 9 no terminaba de convencerme, al correr bajo Windows y salirse bastante de mi presupuesto. La Archos 7 parecía la opción ideal, pero fue imposible encontrarla en Media Markt o Saturn y, francamente, empezaba a cansarme de buscar, a lo que se sumaba lo que iba viendo en foros sobre futuras tablets a aparecer en el mercado.

Y es que las tablets serán el regalo tech de estas navidades, no me cabe la menor duda. Pero tampoco anda la economía como para invertir en un aparato cuando de aquí a unos meses la oferta se va a multiplicar, así que me decidí por el Plan B, un reproductor multimedia portatil. Archos tiene el modelo 43 Vision, pero no encontré ninguna reseña del mismo, ni buena ni mala, así que no decidí jugarmela y probé con otro fabricante reconocido: Cowon.

Tras ver sus terminales, me decidí por el que aparece aquí arriba, el Cowon 02. Un reproductor compacto, de 4’3 pulgadas de pantalla, compatible con la mayoría de formatos de video y audio, con una buena batería y, lo más importante, que se podía comprar en España. A través de mundopdx.com me hice con él, y de un día para otro lo tenía en casa, y estoy encantado. Aunque no he podido explorarlo a fondo, sí me reproduce todo lo reproducible, es pequeño y manejable y me servirá para ponerme al día, así que es una buena compra, hasta que en navidad me decida por una tablet, cuando haya una oferta más consolidada.

La privacidad ya no es lo que era

El trending topic de la semana pasada y casi también de esta fue la privacidad y el comercio de los datos de sus usuarios por parte de varias redes sociales, principalmente Facebook. Lógicamente, las críticas, más o menos virulentas, no tardaron en llegar y el propio Mark Zuckerberg se vio obligado a salir a la palestra para admitir el error de su compañía y pedir tranquilidad. Como siempre, hay gente a la que no le satisface, muchos otros que polemizan al respecto y una inmensa mayoría que ni siquiera se ha enterado.

Lo que no se puede hacer es portarse en estos sitios como niños pequeños. Si no te molestas en aprender o investigar un mínimo cómo funcionan las normas de privacidad y cómo se comparten los distintos elementos, no puedes esperar que la compañía lo haga por ti. A Facebook, y a cualquier otra red social, le interesa que sean públicos cuántos más datos, gustos y aficiones tuyas mejor, para poder trabajar con ellos y ofrecérselos a los anunciantes. Que nadie se lleve a engaño, las empresas están para ganar dinero y Facebook no es una excepción.

Pero esta polémica me llevó a pensar en lo que significa la era digital y el estar permanentemente conectado con Facebook, LinkedIn, Twitter, Foursquare, Gtalk, Messenger y tantas otras aplicaciones que nos hacen estar conectados el mayor tiempo posible. Y eso sin hablar de los teléfonos móviles, con los que ya estamos localizados siempre, y ahora con los smartphones, más conectados aún si cabe. Por eso, yo soy partidario de saber desconectar y poder desaparecer de vez en cuando.

La vida online tiene muchas cosas buenas, pero la vida offline también y es conveniente no olvidarlo. El movimiento slow es un ejemplo de que la vida no es para tomársela con prisas y no creo que tarde mucho en aparecer otro movimiento que abogue por la desconexión digital. Pero como en todo, la virtud está en el término medio, y en no convertir unas útiles herramientas para relacionarse en un vicio.

La codicia me puede: los smartphones que deseo

Que el futuro de Internet está en el móvil, creo que es algo que nadie debería dudar a estas alturas y si lo hace, que eche un vistazo aquí o aquí, (los más impacientes que accedan al segundo aquí pueden pasar al minuto 9:25). Eso ha sido posible gracias a la evolución de los smartphones, auténticos ordenadores de bolsillo que nos permiten comunicarnos e interactuar en las redes sociales desde la palma de la mano. El iPhone fue el primero y para muchos el mejor pero, a la espera de la cuarta generación del dispositivo de Apple, hay muchos modelos de smartphones disponibles y en el post de hoy voy a hacer una pequeña carta a los Reyes Magos, detallando algunos de los dispositivos que me gustaría tener… Mi cumpleaños es en julio, por cierto ;-).

Nexus One

El teléfono de Google con el quiso crear el iPhone killer. La verdad es que no lo ha conseguido, pero sí que ha creado un terminal muy potente que, aunque no esté teniendo el éxito de ventas que esperaban, es una excelente base para lo que venga después. En España se podrá conseguir en Vodafone, y espero que tenga un precio asequible, dada la competencia que hay.

HTC Desire / HTC Legend

HTC, que es quien ha creado el Nexus One junto a Google, aprovechó esa experiencia para sus dos últimos terminales, el Desire y el Legend. Ambos son de lo mejor que puedes encontrar hoy en día en cuanto a smartphones, y es difícil elegir entre uno u otro. Por estética, me gusta más el Legend, pero el Desire es más potente, así que estoy en duda…Ninguno de los dos es exclusivo y pueden encontrarse en las tres grandes operadores de España

Sony Ericsson Xperia X10

Sony Ericsson está resurgiendo en los últimos tiempos gracias a terminales de gama alta como el Xperia X10. Un señor móvil, con un diseño exquisito, una pantalla brutal de 4 pulgadas y grandes capacidades multimedia, sobre todo como reproductor de música. Puede encontrarse en las tres grandes operadoras.

Samsung Galaxy S

A Samsung le ocurre como a Sony, están resurgiendo por fin de la sombra de Nokia con terminales de grandes prestaciones. En el caso de Samsung, es el modelo Galaxy S el oscuro objeto de deseo. Aquí nos encontramos con un móvil de diseño quizás más simple, pero también con cuatro pulgadas de pantalla para poder disfrutar de toda la potencia del terminal. Todavía no lo tiene asegurado ninguna operadora.

Motorola Milestone

Y si todavía no te haces a la pantalla táctil y lo quieres con teclado, el Motorola Milestone es tu móvil. A pesar de algunos problemas con el teclado y la bateria,ha sido un éxito de ventas en Estados Unidos y aquí puede ser un éxito entre los usuarios de smartphones que no quieran dar el salto completo a lo táctil. Orange es quien lo comercializa en España.

Y todo esto hablando sólo de terminales con Android. Como ya dije, tendremos que esperar al verano a ver cómo es el último modelo de iPhone, pero no podemos olvidar los excelentes resultados que está consiguiendo RIM con sus modelos Blackberry ni menospreciar a Microsoft con la nueva versión de su Windows Mobile o los nuevos Kin. Aún así yo me estoy haciendo muy de Android y HTC, así que si la fuerza me acompaña, mi próximo móvil será el Desire o equivalente…

La crisis de la manzana

Hace ya unos días que Steve Jobs presentó el iPhone OS 4, y este verano tendremos un nuevo modelo de iPhone, el 4G. Con todo ello y el iPad, la empresa de Steve Jobs tiene todos las papeles para lograr superar dentro de nada a Microsoft en su valor en bolsa y marcar de nuevo el camino para todos los demás, como hizo con el iPhone hace casi tres años.  Pero creo que Apple está cometiendo algunos errores y que ya no es percibido por todos como el «bueno» de la película.

Cuando hablé de la erótica del gadget, ya mencioné que el factor novedad podría inclinar la balanza entre los modelos con Android y el iPhone. Seguramente el iPhone 4g pondrá a Apple de nuevo por encima de todos los demás, pero creo que su posición de liderazgo no será tan indiscutible como antes. Cada vez hay más smartphones con android y Microsoft ha presentado el Kin, con lo que la competencia va a ser feroz en un mercado que el próximo año superará al de los móviles convencionales, al menos en Estados Unidos. Y en cuanto al iPad, hay otras alternativas bastante interesantes, incluso con doble pantalla.

Además, Apple ha decidido dejar de prestar soporte a la primera generación de iPhone, su conflicto con Adobe está en Defcon 2 después de prohibir a los desarrolladores usar flash para hacer sus apps, y la explicación de Jobs de que no admiten apps no autorizadas porque no quieren porno es barata e hipocrita, (que diga que quiere controlar la App Store y ya está, nadie se va a escandalizar). Todo eso son pequeñas cosas, pero es un continuo suma y sigue que no le hace ningún bien a la compañía de la manzana. Y la competencia pisa fuerte…

EDIT: Viene al pelo este post en Androidsis con el mercado de telefonía móvil en gráficos.

Retomando la rutina

Después de unos días offline recargando las pilas, cuesta un poco volver a coger el ritmo de trabajo, especialmente cuando han pasado tantas cosas en estos días. En política tenemos el levantamiento del sumario del caso Gürtel y a Jaume Matas consiguiendo un crédito de tres millones de euros como si nada. En nuevas tecnologías, ya estamos oficialmente en la era del iPad, que parece que se está convirtiendo en la alternativa de las industrias culturales para seguir manteniendo el viejo modelo de pago por los contenidos. Y seguro que ha habido más noticias, pero todavía estoy aterrizando, así que me voy a limitar a compartir  un vídeo que he querido comentar durante bastante tiempo. Es una presentación hecha por Michael Masnick, CEO de Techdirt, hablando sobre el éxito de Trent Reznor y Nine Inch Nails tras dejar a su discográfica, que abunda en la teoría de los seguidores que ya he mencionado anteriormente. Es un vídeo largo (15:46), pero merece la pena.

El futuro de la prensa y las tres D

Uno de los grandes retos de los medios de comunicación en este principio de siglo ha sido adaptarse a la nueva realidad social en las sociedades occidentales. Plataformas que hace 15 años ni existían, como son Internet o la telefonía móvil, hoy son la nueva frontera a explorar por periodistas, publicistas y estudiosos de la comunicación. Los paradigmas han cambiado, todo es novedoso, es la proverbial tierra prometida donde una persona con una idea puede literalmente cambiar el mundo. ¿Y en qué se traduce esto para los periódicos?

La prensa escrita es el medio de comunicación de masas más antiguo. En los periódicos escriben las firmas más prestigiosas, hay cabeceras centenarias de gran prestigio, pero la circulación es cada vez menor. Se leen menos periódicos que antes (y eso que España nunca fue muy lectora) y la publicidad ya no es lo que era. La competencia de radio y televisión es muy fuerte a la hora de repartir la tarta publicitaria. ¿Cómo se puede evitar que la prensa escrita desaparezca?

En la próxima década vamos a asistir a un auténtico proceso darwiniano. La selección natural va a hacer que desaparezcan las cabeceras que no sepan adaptarse a un nuevo modelo. Es muy posible que se produzcan fusiones y concentraciones de medios, siempre en aras de recortar gastos, pero aún cuando recortar gastos siempre es beneficioso para una empresa, la solución no consistirá sólo en apretarse el cinturón. Hay que invertir juiciosamente en la traslación del periódico a Internet (y digo Internet en el sentido más amplio de la palabra, no sólo la World Wide Web), para que su éxito permita a la edición impresa sobrevivir a la caída de ventas. Y todo ello en pos de tres objetivos, las tres D que hay que buscar: Difusión, Diferenciación y Dinero.

Difusión

A nadie se le escapa que a todo medio le interesa llegar al mayor número posible de destinatarios, conseguir visitas en su web, ser el más visto y consultado. La mayor parte de las cabeceras de prensa escrita cuentan ya con un número de seguidores suficiente para, cuando dan el salto a Internet, no partir de cero, pero siempre hay que buscar el modo de conseguir mayor difusión. Más difusión significa más ingresos publicitarios y el beneficio es el objetivo del medio como empresa. Hay muchas formas de conseguir que un medio en Internet consiga más visitas, desde el posicionamiento en buscadores hasta el simple boca a boca (o en este caso, mail a mail), pasando por ofrecer servicios adicionales como metereología, callejeros, información de tráfico, o servicios exclusivos para móviles. Pero en última instancia el único modo seguro de aumentar la circulación es la calidad. Nada hará volver tanto a un internauta como la calidad de la información, incluso aunque no comparta la ideología del medio. Y la calidad también es una forma de conseguir la siguiente D…

Diferenciación

La cantidad de información que hay en Internet es inmensa y el número de medios de comunicación no lo es menos. Para que un medio consiga alcanzar la máxima difusión y, al mismo tiempo, fidelizar a sus lectores/visitantes, debe diferenciarse. ¿Qué tengo yo que no ofrecen los demás? Puede ser los servicios adicionales que mencionamos anteriormente, firmas exclusivas que me generan contenidos y prestigian mi medio o la especialización en un campo que me permite llegar donde otros medios no pueden. Todo es válido para sobresalir entre tus competidores, y quien consiga dar primero con lo que el público de esta nueva década reclame a los medios será el primero del pelotón durante mucho tiempo.

Dinero

Y por supuesto, todo esto es para ganar dinero. Pero cada medio debe buscar el difícil equilibrio entre los contenidos gratuitos y los de pago, porque el futuro de los medios de comunicación pertenecerá a aquellos que sean capaces de monetizar sus contenidos. Siempre habrá información gratuita, pero los medios más fuertes serán los que logren que la gente pague por ellos, una empresa nada fácil. Estamos en terra incognita y los modelos de explotación económica deben cambiar y adaptarse. No hay más que recordar cómo le fue a elpais.com cuando intentó un modelo exclusivamente de pago. Hay que buscar otros modelos y el de Spotify es el que creo que mejor puede servir para lograrlo. Acceso gratuito con publicidad y privilegios exclusivos si pagas. Si se consigue que uno de cada 10 de  tus lectores/visitantes pague por acceder a tus contenidos, tendrás el éxito, la matemática es fácil. Si tienes 100.000 usuarios únicos al mes y 10.000 pagan una cuota mensual de 10 euros por una serie de privilegios o contenidos exclusivos, tienes 100.000 euros mensuales asegurados. Si tienes un millón de usuarios unicos, hablamos de un millón de euros mensuales. Ahí está el futuro, en ofrecer ese plus informativo a ese porcentaje de gente dispuesto a pagarlo, y en ofrecer tus contenidos gratuitos a los demás.

De todas formas, la realidad informativa y de la red es cambiante, por lo que, dentro de un año, retomaré este post para ver qué ha cambiado en ese período de tiempo y hacia dónde se mueven los medios. Será un ejercicio interesante, tanto de análisis como de constancia por mi parte. El escribir ese post supondrá que yo también he alcanzado parte de las tres D….

La erótica del gadget

Se han vertido ríos de tinta y muchos pixels sobre el iPad de Apple. Independientemente del éxito que consiga, la legión de seguidores de la manzana asegura unas ventas iniciales de órdago, y habrá que ver si iBooks revoluciona el mercado de la edición digital de la misma forma que iTunes y la AppStore revolucionaron la venta de música y de aplicaciones. Personalmente, creo que sí será así y que la compañía de Steve Jobs ha vuelto a adelantarse a su tiempo. Con el iPod consiguió un reproductor mp3 mejor que la mayoría, dotado de un aura cool que lo hacía objeto de deseo, con el iPhone directamente creó un producto y un mercado nuevo que no existía, mejorando todo lo que existía en ese momento y amalgamándolo en un terminal que se convirtió en el oscuro objeto del deseo en las navidades de 2008, y el iPad puede repetir ese éxito este año.

Precisamente fue el iPhone el primer aparato en el que se produjo lo que llamo «la erótica del gadget». En las tipologías de consumidores, siempre se reserva un apartado para aquellos que valoran la novedad en el producto por encima de cualquier otra consideración, tiene que tener siempre lo último. Y gracias a los avances de la tecnología y los gadgets esos consumidores han encontrado nuevas pasiones, de reproductores mp3 a marcos digitales pasando por netbooks o smartphones. Todos conocemos a alguna persona así, de las que siempre está presumiendo de su última adquisición. 

Para ese consumidor, los productos de Apple siempre han sido muy apetecibles ya que al factor novedad se añade la exclusividad y el prestigio de la marca. «Todo el mundo tiene un PC, pero los que saben tienen un Mac» o «No hay comparación con la experiencia de uso del iPhone» son frases que podría firmar cualquier integrante de este colectivo. Apple ha gozado de un par de años en los que nadie podía hacerle sombra al iPhone, pero la gran cantidad de fabricantes que apuestan por el Android permite augurar la pérdida de ese monopolio virtual. Ahora hay muchos smarpthones con capacidades similares o superiores al iPhone y pongo el acento en «muchos». Son varios fabricantes sacando modelo tras modelo, frente a un teléfono, exquisitamente diseñado eso sí, pero que no ha cambiado en tres años. El factor novedad está volviendo a imponerse… así que menos mal que el iPad garantiza a Apple otros dos o tres años en el podio de lo novísimo.