Gotas de lluvia caen sobre mi cabeza…

Hoy hace un domingo perfecto para quedarse en casa, lluvioso y fresco. Y qué mejor momento para preparar los contenidos de esta semana. El martes vamos a hablar del caso Gürtel y cómo se ha afrontado desde el punto de vista de la comunicación. Y el jueves toca post en inglés, sobre el poder de la web y como los usuarios se están convirtiendo en los grandes actores de la comunicación en el siglo XXI.

Pero no quiero despedir este domingo sin poner esta canción, que me ha venido a la mente cuando venía caminando bajo la lluvia…

Y la semana que viene…

Mientras toda España está pendiente del duelo entre el Real Madrid y el Barcelona, yo he decidido organizar un poco el blog en lo que se refiere a la redacción y publicación de posts. Aunque en estos meses he sido bastante regular, el regreso después de las vacaciones de Semana Santa no está siendo todo lo productivo que esperaba. Así que vamos a aplicar un método de choque. A partir de hoy, publicaré un post en EScomunicación día sí, día no, y los que caigan en fin de semana, como éste, serán usados para avanzar los contenidos de la semana que viene. De esta forma, el lunes tendremos la segunda entrega de la serie dedicada a los gabinetes de prensa. El miércoles, hablaré sobre malabarismo con cuchillos afilados, o lo que es lo mismo, la organización de grandes eventos. Y terminaremos la semana con un post sobre smartphones, hablando del nuevo iPhone OS 4 y las razones por las que creo que puede perder la batalla con Android. Espero que así, con un compromiso público, pueda sacudirme de encima la pereza y ponerme a escribir aunque, por supuesto, la actualidad manda y si algo ocurre que me haga tener que cambiar los contenidos previstos, lo haré sin ningún rubor. Ahora, ¡a escribir!

El trabajo de ser diputado

Que el Congreso de los Diputados (y también el Senado) haya acordado celebrar plenos y comisiones en los meses de enero y julio no debía haber levantado tanta expectación. Bien es cierto que nadie entiende por qué el artículo 73 de la Constitución marca los períodos de sesiones de septiembre a diciembre y de febrero a junio, pero en el tiempo que llevo en la Cámara Baja, los meses de enero y de julio tampoco han sido precisamente ociosos. Siempre ocurre algo que hace que la Diputación Permanente deba reunirse y escenificar de nuevo el circo político.

También es verdad que hay críticas y más críticas al espectáculo del Pleno del Congreso con los escaños prácticamente vacíos. Es una noticia que, casualmente, surge cuando no hay más noticias que esa y yo, aunque sea políticamente incorrecto, rompo una lanza a favor de sus señorías. Ante la metáfora habitual de que cualquier trabajador español que no esté en su puesto de trabajo corre el riesgo de ser despedido y que, por tanto, los diputados y senadores deberían estar en sus escaños, yo opongo una realidad, también muy española: «tres trabajando y el resto mirando». Exceptuando a los diputados que deban debatir el punto concreto del orden del día que se esté tratando en ese preciso instante, el resto tiene el mismo papel que un grupo de jubilados viendo a unos obreros cavar zanjas o, aún mejor, que una grada de ultras abucheando al equipo rival.

No por estar sentados en el escaño van a trabajar más, incluso al contrario. Me lo dijo un diputado zaragozano a los pocos meses de entrar en el Congreso. Si no te toca defender ningún punto del Pleno, trabajas en tu despacho, preparando intervenciones, redactando iniciativas, atendiendo llamadas, asistiendo a reuniones… En lo que va de legislatura se han tramitado más de 90.000 iniciativas, eso no sería posible si estuvieran obligados a permanecer en sus escaños. Quizás es que estando yo dentro, lo veo de otra manera, pero tampoco se puede criticar sin conocer todos los datos. Otra cosa es la mala imagen de la clase política, que no tiene nada que ver con los escaños vacios en la Carrera de San Jerónimo y que tiene muy difícil solución…

Cambio de cara y otros pensamientos de lunes

Pues al final la cara nueva no me ha durado tanto; la plantilla de Mobipress, aún modificada a mi gusto, no terminaba de convencerme, así que me he cambiado a Translucense, que es más simple y elegante. Por lo menos a mí me parece estupenda para el blog, veremos cuánto dura. Poca gente habrá leyendo esto, la gran mayoría de españoles están de vacaciones de Semana Santa, pero yo todavía no, así que sigo al pie del cañón aprovechando el Blogaway para postear desde el móvil, y esperando como agua de mayo la actualización de mi Hero al Android 2.1… Eso sí, las vacaciones que aún no tengo harán que no me complique mucho ni hoy ni el miércoles con los posts, que para algo es fiesta.

ACTUALIZADO: Añadidos los enlaces, que en el Blogaway no es tan sencillo…

Semana nueva, cara nueva

Ha costado un poco, sobre todo por la falta de tiempo, pero por fin he dejado la cabecera del blog a mi gusto., eliminando cosas que no usaba y poniendo una imagen más a mi gusto (aunque seguramente la cambie en el futuro, falta un móvil encima del cuaderno). Para quien quiera comparar, aquí está la plantilla original de Mobipress, a la que pocos defectos le puedo sacar, simplemente quería personalizarla un poco. El próximo paso será preparar las páginas de Enlaces, Sobre el blog y demás…

The rise and fall of the political correctness

In the late 20th century, the political correctness became a movement in his own rights, almost an art of renaming things to avoid hurting any sensibilities. Nowadays, being politically correct is taken granted in any public figure. No one wants to hurt the feelings of any colective, specially in countries like the United States, where sueing is one of the national sports. In Spain, we haven’t reached that point, but we have embraced the political correctness without hesitation and a bit of joy.

Our political class is the one who has worried more about being politically correct. In a country like ours, with a strong system of territorial divisions, the Estado de las autonomías, and a stronger sense of dispute between neighbours, the political leader has to be very careful with is statements and interviews. The risk of underestimating other colective or autonomía is always there, and so, the political correctness and the carefully-prepared speeches are common places in the public appearences of our media figures.

That risk is not exclusive to politics. Sports, culture, economics… all the fields that implies public exposition are subjected to political correctness. In fact, as the information society developes and the amount of information and media grows, it’s becoming more and more difficult to escape and being politically incorrect. Someone, somewhere, will notice and you’ll be instantly booed and even humiliated. Thus, only comedians are allowed to break this wall in the context of humour, and not always.

Is it good? Any form of repressing the freedom of speech is wrong, but that freedom doesn’t allow you to say anything you want. All legal codes in the world define and delimitate the rights and freedoms of  their citizens and that’s the only criteria that should be used. Not a criteria whose only value is that is fashionable or classy. That is what is wrong.

Adolescentes a los 30

Un tema que regresa cíclicamente a los foros políticos españoles es la alternancia en el poder y la conveniencia de imitar el modelo americano de dos mandatos. Tenemos una democracia todavía bastante joven, con tan sólo cinco presidentes del Gobierno desde 1978, de los cuales Adolfo Suárez tuvo que dimitir por falta de apoyos, Calvo-Sotelo ni siquiera se volvió a presentar y Felipe González no dejó de presentarse por el PSOE hasta que perdió… Sólo Aznar se retiro voluntariamente de la política y queda por ver qué hara Zapatero en 2012.

Creo que nadie puede discutir las bondades de imitar el modelo americano y limitar las presidencias del Gobierno a dos mandatos, consecutivos o no. Eso permitiría a la clase política una muy necesaria renovación, con nuevas caras y (con suerte) nuevas ideas. Pero, como tantas cosas en el ordenamiento jurídico español, haría falta un consenso muy amplio entre todas las fuerzas políticas, ya que esta limitación de mandatos tendría que incorporarse a una Ley Orgánica, y la Ley adecuada es la Ley Electoral. Pero la reforma de la Ley Electoral es un melón que ningún partido quiere abrir, excepto IU, porque significaría salir perdiendo en el reparto de votos (excepto en el caso de IU, de nuevo).

Cuando podamos abordar esta reforma y, más aún, cuando se pueda abordar sin luchas políticas la reforma de la Constitución para temas como la sucesión de la corona o la ampliación de los períodos de sesiones de Congreso y Senado, podremos empezar a hablar de que la democracia en España está más que consolidada y madura. Hasta entonces, aún somos unos adolescentes, a pesar de pasar de los 30…

Pequeños juegos, grandes vicios

El mundo del videojuego se ha vuelto un mundo muy complicado. Necesitas grandes equipos, fuertes inversiones y años para desarrollar un juego en condiciones, bien sea para PC o para [Inserta aquí tu consola de referencia]. Pero hay un lugar donde todavía una pequeña compañía puede prosperar, al igual que en los tiempos de los 8 bits, y es el mercado de los juegos para móviles. Empresas como GameloftGlu son ejemplos de lo que se puede conseguir con una idea, un poquito de respaldo y un poquito de suerte. 

Y creo que eso le va a pasar a los chicos de Mobnetic, con su juego Soccer Multiplayer:

Hacia tiempo que no me enganchaba tanto a un juego. Es un juego simple, ir trazando lineas para llegar a la portería contraria, pero cuidado, que línea trazado es línea bloqueada y no podrás volver a trazarla.  Como todos los juegos simples, Soccer Multiplayer es extremadamente adictivo, y además te permite jugar con oponentes humanos. Recomiendo a cualquiera que tenga Android que lo busque en el Market y disfrute jugando contra usuarios de todo el mundo (Mi usuario es Miguel, por si alguien quiere echar una partidita).

El periódico de los domingos

Cómo muchas familias, en mi casa sólo se compraba el periódico los domingos, y nos repartíamos el diario entre todos. Hoy, ya metido en el mundillo, no compro casi prensa, pero la leo todos los dias, en papel o Internet, y todas las cabeceras posibles.

Así que aprovecho el domingo de hoy, día de lluvia, café y periódico para probar a colgar un post desde el móvil y comenzar a reflexionar sobre el futuro de la prensa en papel, que será el tema del próximo post. ¡Feliz domingo!