En busca del tablet perdido 2: El regreso

Hace año y medio me plantee por primera vez comprar una tablet, aunque finalmente me decanté por un reproductor multimedia. Más tarde, compré el Kindle y con eso se suplieron mis ansías de leer, pero tras el esfuerzo de la campaña he decidido darme un homenaje y adquirir por fin una tablet. Al igual que entonces, el uso primario será para consumir contenido multimedia, tanto audio como vídeo y también comics. Como uso secundario servirá para escribir, tomar notas, y navegación casual, y con esas necesidades empecé a plantearme: ¿Qué tablet me compro?

Aunque sea la mejor tablet que puedas comprar hoy en día, el iPad quedaba descartado, por una cuestión económica primero, tiene unos precios que considero abusivos, y de gustos después, no me gusta el ecosistema de Apple. Entiendo que si se tiene un iPhone el paso siguiente es un iPad, pero como yo soy Android, voy a decantarme por las tablets Android. Hay muchas tablets Android, pero desde un principio me atrajeron las tablets de Asus, en un primer momento la Transformer.

Pero no terminó de engancharme, ya que en diseño no me terminaba de convencer. Aunque la combinación de tablet y teclado me pareció excelente e ideal para la utilidad de escribir que quería darle. Entonces vi la otra tablet de Asus, la Slider y esa ya sí pareció la opción definitiva.

Un diseño estupendo, un teclado integrado, una gran capacidad… la Slider lo tenía todo, pero una vez que me puse a indagar, no encontré un sitio donde me garantizaran que tuviera el teclado español con Ñ y me tiraba un poco para atrás el tema del peso total del conjunto. Añadimos a eso que no encontré muchas reseñas en los foros, con lo que no sabía si apostar por el Slider o esperar esa maravilla que será el Transformer Prime.

Pero lo que fui descubriendo sobre el Prime es que no llegaría a España posiblemente hasta después de Navidad y, francamente, no tenía ganas de esperar tanto. Y en estas estaba cuando encontré en Amazon, con un precio muy bueno, la Motorola Xoom.

Una de las niñas bonitas en cuanto a tablets al principio de año, con un precio bastante más razonable que entonces, con la última versión de Android, Honeycomb y el futuro Ice Cream Sandwich en el horizonte, con una serie de accesorios entre los que se encuentra un teclado inalámbrico perfecto para la función de escribir que también quiero darle. Así que no me lo he pensado más de dos veces, ya lo tengo encargado y teóricamente me llega mañana. Así que ya hablaré en un próximo post de la Xoom y todas sus posibilidades, que pienso exprimir al máximo.

Wael Ghonim y la revolución de Egipto

Las revueltas que vienen sacudiendo el mundo árabe en 2011 serán objeto de estudio durante muchos años, y quizás sólo se puedan comparar con lo que fue la caída del comunismo en los años 90. Tunez, Egipto, Yemen, Argelia, Bahrein, Libia, Marruecos, Irán… las causas son muchas y variadas y el papel de internet como catalizador de las mismas será otro tema de estudio para los historiadores del futuro. Estos historiadores tendrán la suerte de contar con abundante material audiovisual, como por ejemplo, esta charla de Tedtalks ofrecida por Wael Ghonim, el ejecutivo de Google que ayudó a impulsar la revolución democrática de Egipto. Son 10 minutos que merece ver y que esperamos que disfrutéis.

 

Un nuevo principio para EScomunicación

Ha costado un poco, pero tras unos cuantos días de pruebas, de buscar una plantilla adecuada y solucionar todos los problemas técnicos, ya está operativa la nueva web de EScomunicación. El cambio de Blogger a WordPress no ha sido tan traumático como pensaba, pero el tener que repasar las entradas para arreglar los links entre posts ha sido tarea de chinos. Por suerte, este cambio será el último en el blog, ya que ahora tengo un dominio propio homónimo y una plantilla de excelente factura. Únicamente me queda ponerme de nuevo a escribir, comenzando a partir de ya. Pero mientras tanto, disfrutemos de este lunes de inicio de primavera. It’s a brand new day…

Ayer fue un mal día para escribir

Sí, el caos aeroportuario también ha afectado a este blog. No es que esté varado en algún aeropuerto, sino que la actualidad me obliga a echar más horas en el trabajo, con lo que no pude escribir el post sobre los datos del último EGM. Así las cosas, ese post será publicado la semana que viene, junto con otros dos relativos a Wikileaks y lo que supone de cambio de reglas del juego en el mundo periodístico, y la crisis de los controladores, desde la perspectiva de la comunicación de crisis. No me pongo fechas, porque a saber cómo tendré la semana, sacaremos tiempo de dónde se pueda. Y para aliviar la situación caótica originada por los controladores, qué mejor canción que esta… 😉

La semana en el blog

Comienza una semana en la que vamos a pasar frío, pero que va a estar calentita en cuanto a temas y acontecimientos. El lunes hablaremos de las elecciones catalanas y las consecuencias que pueda tener el resultado para los diferentes partidos políticos en su estrategia de cara a las generales. El miércoles hablaremos un poco de smartphones, que cada vez son más smart y menos phones. Por último, el viernes repasaremos los últimos datos de la OJD y el último EGM, para ver cómo queda nuestro panorama audiovisual. Hasta entonces, nada mejor que disfrutar con la música del grande, grandísimo, Antonio Vega.

La semana en el blog

Después de unos meses en los que estuve ocupado con la migración a dominio propio y otras historias laborales, es ya el momento de volver retomar EScomunicación a tope, retomando viejas costumbres como la agenda semanal, en vistas a mantener una cierta regularidad.

Así, volveremos a la tónica de publicar posts en días alternos e intentaremos mantener el ritmo el mayor tiempo posible. Lo bueno es que siempre hay temas de los que hablar. Por ello, el martes abordaremos la polémica creada a raíz de la moción del PP sobre la neutralidad en Internet y que se identifique a gente como Enrique Dans como un «factor externo que degrada el trabajo de la cámara». El jueves retomaremos otra costumbre hace tiempo olvidada, los posts en inglés, con una entrada sobre cómo la marca personal puede servir para salvar a muchos periodistas. Y finalmente, otra vieja tradición del blog regresa, los vídeos musicales en la agenda. ¡Que lo disfruten!

Vamos a tomarlo con calma…

El mes de junio ha sido malo para el blog en el sentido de que no he tenido tiempo para actualizar en condiciones, y con las vacaciones de verano a la vuelta de la esquina, tampoco tiene sentido volver al ritmo de día si/día no. Con esto no quiero decir que lo abandone, escribiré cosas en estos días pero con mucha más tranquilidad. Antes de retirarme a los cuarteles de verano, quiero hacer un post sobre mi búsqueda (y espero que compra) de un tablet y al menos otro sobre el próximo Debate del Estado de la Nación, pero desde luego no voy a obsesionarme y llegar al extremo del amigo Patxi de Vaya Semanita….

Agenda semanal

En esta semana vamos a hablar de varios temas muy interesantes. Tendremos la cuarta entrega de la serie dedicada a los gabinetes de prensa, en la que hablaremos de la relación entre el periodista del gabinete y el periodista del medio, un nuevo post en inglés dedicado a la identidad digital y otro post aprovechando el comienzo del mundial de Sudáfrica, en el que abundaremos sobre la comunicación-espectáculo. Y para amenizar esta tarde de sábado, un clásico de Alan Parsons Project. Enjoy!

Comenzamos la semana

Dado que la semana pasada no fue mal el tener la posibilidad de cambiar el orden establecido en la agenda semanal, lo que haré a partir de ahora será listar los temas que vamos a ver en la semana, sin ningún orden establecido para no encorsetarnos innecesariamente. Así, esta semana hablaremos de los medios de comunicación, o más bien de los grupos de comunicación y cómo se han convertido en Estados mediáticos, y de la publicidad en Internet, la búsqueda de un modelo válido para anunciantes y consumidores y cuáles son los retos de futuro.

Y para amenizar esta tarde de domingo, un poco de música, as always, y una recomendación para los lectores madrileños. ¡Pasad ya por la Fería del Libro y leed, leed, leed!