Building an online identity

For companies and individuals alike, the establishment of an online identity is nowadays a necessity. In the case of indivuals, it may be delayed or even completely avoided, but as the information society develops, people who choose to live outside the net will be second-class citizens, unable to socialize properly and perform the common, easy tasks of the future society. Some will think I’m exaggerating, but I’m deeply convincend that the social media and, even more important, the mobile internet will prove true my statament, even sooner than most people think.

As for companies, it will be a challenge, because the ones that can’t adapt and implement their online identity will be, if not doomed to disappear, seriously handicapped to grow and prosper in an online world. Just think about the fact that by 2015 1.600 millions of people worldwide will use internet on their desktops, and nearly 2.000 millions will acces internet via mobile devices. It’s simply too many costumers and consumers to ignore.

So how can we begin to create our online identity?. In the first place, think thoroughly about what you want and what can you achieve in the short and long term. It’s useless to dive deeply in the social media and the web if you can’t make it good or use your investment to get a measurable return. Act too fast, and you’ll have to act twice. Secondly, don’t be afraid to make mistakes. In fact, you will certainly make mistakes, as we are talking about something you have never done before, so don’t hesitate to look at other companies and learn from their mistakes and sucesses.

And finally, go one step at a time. If you create a blog for your company, don’t hurry up to enter into the diverse social networks at the same time. Establish your blog, make it a source of all things concerning your business and study the feedback you receive. Do your costumers claim for quick response? Go on, and expand to Twitter. Are your readers other companies that you can make deals with? Linkedin can be a good place to make a more business-friendly approach. Or maybe you want to be present first in Facebook, as it’s the greatest social network today. Then build your Facebook page and follow the same steps. Any of this approaches can make a difference for your business in the short term, and it will certainly make it in the long term.

In the end, there will be companies and people with a more or less solid online identity, that can live and grow in an online world, and there will be others who doesn’t, the new dinosaurs. And we all know what happened to dinosaurs…

La privacidad ya no es lo que era

El trending topic de la semana pasada y casi también de esta fue la privacidad y el comercio de los datos de sus usuarios por parte de varias redes sociales, principalmente Facebook. Lógicamente, las críticas, más o menos virulentas, no tardaron en llegar y el propio Mark Zuckerberg se vio obligado a salir a la palestra para admitir el error de su compañía y pedir tranquilidad. Como siempre, hay gente a la que no le satisface, muchos otros que polemizan al respecto y una inmensa mayoría que ni siquiera se ha enterado.

Lo que no se puede hacer es portarse en estos sitios como niños pequeños. Si no te molestas en aprender o investigar un mínimo cómo funcionan las normas de privacidad y cómo se comparten los distintos elementos, no puedes esperar que la compañía lo haga por ti. A Facebook, y a cualquier otra red social, le interesa que sean públicos cuántos más datos, gustos y aficiones tuyas mejor, para poder trabajar con ellos y ofrecérselos a los anunciantes. Que nadie se lleve a engaño, las empresas están para ganar dinero y Facebook no es una excepción.

Pero esta polémica me llevó a pensar en lo que significa la era digital y el estar permanentemente conectado con Facebook, LinkedIn, Twitter, Foursquare, Gtalk, Messenger y tantas otras aplicaciones que nos hacen estar conectados el mayor tiempo posible. Y eso sin hablar de los teléfonos móviles, con los que ya estamos localizados siempre, y ahora con los smartphones, más conectados aún si cabe. Por eso, yo soy partidario de saber desconectar y poder desaparecer de vez en cuando.

La vida online tiene muchas cosas buenas, pero la vida offline también y es conveniente no olvidarlo. El movimiento slow es un ejemplo de que la vida no es para tomársela con prisas y no creo que tarde mucho en aparecer otro movimiento que abogue por la desconexión digital. Pero como en todo, la virtud está en el término medio, y en no convertir unas útiles herramientas para relacionarse en un vicio.

El futuro de los debates electorales

El pasado miércoles tuvo lugar el #twittdebate, una interesante iniciativa que enfrento a los políticos Santiago Cervera y Roberto Jiménez a través de Twitter, en la que quizá sea el primer ejemplo de lo que puede ser una campaña electoral 2.0.

Hasta hoy, las campañas electorales eran unidireccionales. Los partidos políticos transmitían su mensaje a los medios y estos los transmitían a la sociedad. Los debates electorales no eran más que un contraste de mensajes en directo, moderado por el medio encargado de organizarlo y que después era triturado, masticado y envasado en piezas de prensa o radio para el consumidor final, los votantes. Eso ya se ha acabado, aunque creo que nadie se ha dado cuenta. El #twittdebate es el primer ejemplo de lo que tendremos en las campañas electorales del futuro: el político hablando directamente con los ciudadanos, en una retroalimentación constante y sin intermediarios, para bien y para mal.

Habrá quien piense que exagero, que no es para tanto, que no viviremos para verlo. Ante eso sólo puedo recordar lo que fue la campaña electoral de Obama, en la que aprovechó las nuevas tecnologías para que sus votantes colaborasen con él. ¿Y a quién correspondía el grueso de esos votantes implicados? A los jóvenes de la generación digital,  los que tienen su móvil o smartphone siempre a mano, que leen y responden al momento a sus sms, que entran en Facebook una o más veces al día y que no tiene problema en rellenar formularios con datos privados. Es esa generación la que no va a admitir debates electorales a la antigua usanza.

Imaginemos un debate electoral televisado en el futuro cercano. Los dos líderes políticos debaten sobre diferentes temas que va fijando el moderador. En la banda inferior de la pantalla, aparecen alternativamente SMS, tweets y mensajes de Facebook de los televidentes opinando sobre lo que se dice en el debate y planteando preguntas, algunas de las cuales son planteadas por el moderador a los políticos. En las páginas web de los periódicos, se emite la imagen del debate en tiempo real y en la columna de la derecha aparecen los comentarios de los periodistas, contextualizando cada respuesta. Las webs de los partidos políticos también lo emiten, y ofrecen la posibilidad de descargarse los gráficos y argumentos que utiliza el líder político en el debate. Las redes sociales tienen debates paralelos en los que los usuarios hablan, comentan y discuten lo que se habla al mismo tiempo que ocurre.

En dias anteriores y posteriores, los internautas preguntan a sus políticos en twitter sobre diferentes cuestiones planteadas en el debate y durante la campaña electoral. Los más activos de ellos hacen campaña en twitter respondiendo personalmente a la mayor parte de los usuarios. Otros recogen las preguntas que les ofrecen y escriben en su blog personal respondiendo. Esos posts generan comentarios adicionales y el debate se retroalimenta. Gran parte de la campaña, especialmente a nivel autonómico y local, se desarrolla de esta manera.

¿Ciencia ficción? Quizás, pero hace 20 años Internet también era ciencia-ficción.

Facebook es el nuevo Google

Que estamos ante el principio de una nueva era digital es algo que los lectores de este blog saben bien, pues ya hemos hablado de algunos de los nuevos trabajos, nuevas mentalidades, nuevos paradigmas, nuevos retos y nuevas oportunidades de esa era. Bien, hoy vamos a hablar de uno de los principales actores de esa era: Facebook.

Facebook es la red social más potente del mundo y, con la expansión del botón «me gusta» por páginas de todo el mundo, se ha convertido de facto en el sistema operativo de la Internet social, y las cifras vinculadas al sitio creado por Mark Zuckerberg marean. Si a finales del siglo pasado y principios de éste fue Google la empresa que definió y ayudo a impulsar la red en su conjunto, hoy ese puesto es de Facebook y es tontería negarlo.

Además de por méritos propios, que Facebook es la página puntera hoy en día es también gracias a la percepción que se produce fuera del cada vez más amplio círculo de usuarios y conocedores. Para los medios de comunicación, Facebook se está convirtiendo en sinónimo de internet. Que un grupo o página a favor o en contra de determinada causa alcance cierto nivel de respaldo ya se ha convertido en noticia, y no es extraño ver en los informativos de televisión referencias a Facebook, del mismo modo que los vídeos más vistos en Youtube se aprovechan como una manera fácil de rellenar minutos en todas las cadenas y programas.

Por supuesto, también tiene sus detractores, especialmente los que se preocupan del tema de la privacidad, pero están luchando contra los elementos. Del mismo modo que hace 15 años nadie imaginaba que todo el mundo iría cargando con un teléfono todo el día, dentro de menos tiempo aún nadie imaginará cómo es el no estar presente en Facebook (o la red social en boga en el momento). Muchos tendrán que cambiar su forma de pensar, asumiendo que no pasa nada si alguien ve una foto un poco subida de tono de cuando tenías 20 años, y tendrán que aprender a usar y configurar todas las opciones de compartir que tienen las redes sociales, precisamente para que no vean esa foto un poco subida de tono de cuando tenías 20 años. Los próximos cinco años van a ser muy interesantes…

El futuro está jugando

Creo que a nadie se le escapa que los videjuegos son la forma de entretenimiento preferida en todo el mundo y la última forma de arte que habría que añadir a la lista, con su propio museo creado recientemente. Algún purista se estará arrancando las vestiduras ante estas afirmaciones, pero para la gente de mi generación, que pasamos la treintena, es tan sólo la lógica evolución de algo que hemos vivido desde pequeños. Y no me refiero a que hemos vivido el ascenso y la caída de los salones recreativos y el nacimiento y evolución de las consolas, si no a que hemos sido los primeros que empezamos a jugar desde pequeños y ya nunca paramos de hacerlo.

Como no podía ser de otra forma, que seamos unos jugones incurables es una ventaja para muchas empresas que ofrecen todas las posibilidades de ocio imaginables. Ya hablamos en su momento del éxito de Farmville, que ha llevado el placer de jugar a muchos usuarios/as que no lo conocían o lo habían olvidado. Cientos de juegos intentan duplicar su éxito, pero todavía ninguna ha superado al heredero de SimFarm y el hecho de tener tal cantidad de juegos disponibles es sin duda un valor añadido para Facebook.

Hace tan sólo 15 años, este hecho no tendría sentido y ninguna empresa, excepto las dedicadas al mundo del ocio, pensaría siquiera en añadir juegos a su experiencia de usuario. Pero eso ha cambiado gracias a nuestra generación y las que han venido después, que no han parado de jugar. La penúltima sensación del momento en redes sociales, Foursquare, es básicamente un juego que utiliza la geo-localización del usuario/jugador para interactuar con sus amigos y ganar puntos y medallas por diferentes logros.Y la tendencia en el futuro será ir incorporando elementos jugables y de competición en toda nueva aplicación, red social o iniciativa. Jugar está en la naturaleza humana, al fin y al cabo, pero es ahora cuando el juego empieza a ser tomarse en cuenta como un valor añadido. El siglo XXI va a ser un siglo muy jugón en el que la economía virtual va a tener un gran peso y ofrecerá grandes oportunidades para los que aprovechen primero estas nuevas realidades.

Power to the people

In this early 21st century, we are witnessing what may be the next big advance of communications in history with the social media. Clay Shirky has explained this way far better in the video embbeded at the end of the post than I’d be able to. I’ll just add that ,in my opinion, the single, most important fact of this advance is that the final users have become the main actors of communication. Finally, people have the power. Sort of, at least.

Los gabinetes de prensa (II): Acciones y reacciones

La función más notoria de un gabinete de prensa es siempre la comunicación externa, la gestión de las relaciones entre la organización a la que representa y los medios. Las variables en estas relaciones son múltiples, tantas como gabinetes y medios existen, pero al eliminar todo lo accesorio nos quedamos con dos tipos, las acciones y las reacciones.

Acciones del gabinete de prensa

Todo gabinete tiene como objetivo trasladar las ideas/valores/mensajes de su organización a la opinión pública vía medios de comunicación o a través de campañas específicas. Para ello, el profesional del gabinete establece el mejor modo y manera de que esas ideas/valores/mensajes lleguen a su público objetivo, la opinión pública, con la intermediación de los medios de comunicación. Cuando es el gabinete el que lleva la iniciativa en la comunicación es cuándo hablamos de acciones del gabinete de prensa.

¿Qué herramientas pueden ser usadas en las acciones? Sencillamente, cualquiera que sirva para conseguir el objetivo fijado. La presentación de un nuevo producto, por ejemplo, puede realizarse mediante una rueda de prensa a todos los medios, o con un encuentro específico con un selecto target de especialistas. Otra posibilidad es crear una identidad on-line para ese producto y darle notoriedad mediante la presencia en redes sociales. La estrategia a seguir dependerá del objetivo que perseguimos y de cúal es la idea/valor/mensaje que debemos transmitir.

Pongamos otro ejemplo, más relacionado con la comunicación política, y que además es el mayor exponente de acción que puede realizar un partido político: la precampaña y campaña electoral. El objetivo es conseguir el mayor número posible de votos y ganar las elecciones, y para ello los partidos desarrollan una gran variedad de acciones: mítines diarios, gestión de entrevistas y presencia en debates en todos los medios de comunicación, creación y/o renovación de la identidad digital… El gabinete de prensa de un partido político no realiza todas esas acciones, pero está presente en todas ellas para unificarlas y asegurar que los recursos se destinan al objetivo. Y por experiencia puedo decir que es uno de los momentos más difíciles, y a la vez más gratificantes, que puede vivir un gabinete.

Reacciones del gabinete de prensa

No obstante, es más habitual que el gabinete de prensa deba responder ante una circunstancia externa, esto es, ejercer una reacción ante una situación determinada que exige una respuesta comunicativa por parte de la organización. Dependiendo de la naturaleza del hecho que genera la reacción, los instrumentos a utilizar serán unos u otros. Si se ha detectado una corriente de opinión negativa hacia la empresa, el gabinete de prensa debe corregirla o atenuarla mediante comunicados, apariciones públicas, o utilizando las redes sociales. Si una noticia aparecida en un medio puede ser beneficiosa para la organización, el gabinete debe reaccionar y aprovechar ese gancho para conseguir mayor presencia o impacto en la opinión pública, a través de una rueda de prensa, la gestión de una entrevista con ese u otro medio o, simplemente, incorporando esa noticia en sus futuras acciones como ejemplo de las bondades de la empresa.

Pongamos otro ejemplo relacionado con la política. El Gobierno socialista está siendo criticado desde el principio de la legislatura por la oposición, especialmente el Partido Popular, porque no toma medidas concretas para combatir la crisis. Ante esta crítica, «el Gobierno no hace nada«, el PSOE ha contrapuesto la idea de que «la oposición no arrima el hombro» y la ha trasladado reiteradamente por boca de sus dirigentes políticos en sus intervenciones públicas. La repetición del mensaje genera un estado de opinión y es ahora la oposición la que debe corregir dicho estado. Ha habido una reacción ante una situación externa que exigía una respuesta.

Creo que queda claro que no se puede hacer una clasificación más allá de estos dos tipos, por la misma imprevisibilidad que conlleva el trabajo del gabinete. Así, la única constante de un gabinete de prensa es que debe estar permanentemente atento para acometer las reacciones que sean necesarias y simultanearlas con sus propias acciones.

The social media revolution

The development of the social media networks in the last few years has made a huge, not yet measured impact in Internet and how we use it. So huge, it can be even compared to the Industrial Revolution, which totally changed the way people lived and worked. There are even names for that revolution; Erik Qualman has coined the term Socialnomics and it’s a good approach, as long as you focus on how businesses market products and how consumers and businesses interact with each other. 

But it’s not only a business thing. Think about how the car changed the way we lived, travelled and worked. In one hand, the automobile industry and all the industries that depends on it became one of the main pillars of any country’s economical power. On the other hand, the freedom of movement allowed people to relocate and travel in a way his parents and grandparents couldn’t. We are in the edge of a phenomenon like that, with internet and social media companies becoming a major economic power (Some of them already are) and users gaining a freedom to comunicate and interact as no prior generation could.

In fact, the social media revolution it’s exactly that and it’s also much more that no one of us can predict. As the generation born in the late 90s and first years of the new century grows, we will see ideas, new uses and businesses concepts that we can’t imagine. It will be them, the first generation that has been connected almost from birth, the ones who will create and make permanent the social media revolution.

Despues de Facebook, Famebook

A través de Techcrunch, me entero que ya es posible imprimir tu historial de facebook en papel a través de Famebook. Una iniciativa que, siendo realmente curiosa en sí misma, me hace pensar dos cosas. La primera que mi generación y posteriores aún valoramos tener ese tipo de datos en papel, nos hemos criado con ello, pero no creo que las próximas generaciones tengan esa misma necesidad. La segunda es que ojalá se me hubiese ocurrido a mí. Un mercado potencial de ocho millones de clientes sólo en España ya es una buena razón, pero además es que no sería un servicio de un solo uso, con toda seguridad los usuarios más activos necesitarán varios volúmenes…

El mejor negocio del mundo: vender aire

O como se dice hoy en día, la economía virtual, vender algo que no existe. ¿Se acuerdan de Second Life? Puede que ya no salga tanto en los medios, pero parece que el universo-juego de Linden sigue dando pingües beneficios. Second Life fue un pionero en la economía virtual, pero no tiene nada que ver con el fenómeno de Farmville.

 

No vamos aquí a hablar de las cifras mareantes del juego, con millones de usuarios que invierten cientos de millones de horas en sacar adelante sus cosechas. Otro día hablaremos de lo que suponen las redes sociales en cuanto a posibilidades de comunicación y (sobre todo) de marketing, pero a nadie se le escapa que los creadores de Farmville, Zynga, tienen en sus manos la proverbial gallina de los huevos de oro. Han sabido crear un producto que ha enganchado a millones de personas, con lo que eso supone de posibilidades para acciones publicitarias, mappings de targets específicos, microtransacciones… Y todo eso basado en vender aire, aunque no es estrictamente cierto, ya que Farmville es gratuito. Pero no los objetos in-game, con lo que la puerta está abierta (y se ha cruzado ya) a ofrecer dinero del juego por acceder a los banners publicitarios. Y eso sólo es el principio… ¿Cuánto tardaremos en tenerlo para móviles?

Incluso en el convulso panorama económico actual, Farmville es un ejemplo de cómo una idea sencilla (que no simple) y bien ejecutada puede triunfar mediante la gratuidad y el boca a boca, y con un poco de suerte, alcanzar la masa crítica que permita al producto seguir funcionando aunque haya pasado su momento de mayor exposición mediática. No sé si Farmville ha alcanzado ese punto, pero ya triplica el número de usuarios de Twitter, así que no debe quedarle mucho…