El #15M, dos años después

Han pasado dos años ya desde el #15M original, ese 15 de mayo de 2011 en el que la sociedad española salió a la calle. Heredero de la primavera árabe, el #15M fue una auténtica revolución que sorprendió a medio mundo, en la que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) jugaron un importante papel en su nacimiento y difusión.

Dos años después, ¿qué es lo que queda del #15M? Lo más importante es la capacidad de movilización de la sociedad. Desde los movimientos anti desahucios hasta la marea verde, pasando por los escraches a los politicos, todos ellos son hijos del #15M. Seguramente ya han perdido aquel halo romántico que rodeó aquellos días en la puerta del Sol, aquella organización desorganizada que sorprendió a propios y extraños, pero a cambio son mucho más combativos y efectivos.

Esto no es necesariamente bueno. Lo apunté hace dos años: uno de los motivos del éxito del #15M fue su desvinculación de todo partido politico. Hoy, esas líneas no son tan claras y es lo que puede provocar rechazo en parte de la ciudadanía. Lo que permanece es la extraordinaria versatilidad de las redes para organizar y cohesionar estos movimientos. Convocatorias realizadas, coordinadas y difundidas mediante twitter o blogs gratuitos o el uso omnipresente de los smartphones son la prueba.

Toda protesta tiene así el potencial para convertirse en una pequeña (o gran) revolución. Gracias a las TIC, la capacidad de las personas para conectar entre ellas y unirse se ha incrementado exponencialmente, y eso sí que es bueno. Y ahí es cuando recuerdo lo que decía Clay Shirky en su libro Here comes everybody: “Las nuevas tecnologías hacen que sean posibles cosas nuevas o, dicho de otra forma, cuando aparecen nuevas tecnologías, cosas que antes eran imposibles comienzan a suceder. Si suficientes de esas cosas imposibles son importantes y ocurren de golpe, y rápidamente, el cambio se convierte en revolución.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Lecturas 2.0 esenciales: Free, de Chris Anderson

Free, de Chris Anderson
Haz clic para comprar el libro en inglés
Free, de Chris Anderson
Haz clic para comprar el libro en castellano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Chris Anderson es uno de esos autores que todos deberíamos leer. Su primer libro, The Long Tail, es una lectura muy esclarecedora, tal y como reseñé en su momento. En este su segundo libro, Free: The future of a radical price (Gratis: El futuro de un precio radical) nos habla sobre el concepto de gratuidad y cómo está cambiando poco a poco nuestra percepción de todo. Que nadie se lleve a engaño, es posible ganar dinero, mucho dinero de hecho, sin cobrar nada. No es cobrar nada por cualquier cosa, sino por las suficientes para que en torno al precio cero se haya creado una economía más grande que la de muchos países.

Uno de los primeros apuntes que hace Anderson es que apenas hay modelos económicos que estudien la gratuidad, mas allá de teorías olvidadas del siglo XIX o discusiones académicas. Por tanto, ha surgido una economía alrededor de la gratuidad antes que un modelo económico que sea capaz de describirla. Todos sabemos lo que es gratis, pero nada tiene que ver el gratis del siglo XX con el gratis del siglo XXI. El siglo pasado una de las herramientas de marketing más poderosas era regalar una cosa para crear demanda de otra y esa técnica ha aguantado mucho tiempo: regala el teléfono móvil, cobra una tarifa mensual; haz la consola de videojuegos a precio de coste y vende los juegos a precio de oro. Por eso existe tanta desconfianza con el precio cero. Pero el gratis del siglo XXI no tiene nada que ver con trucos o engaños, sino con la posibilidad de reducir los costes de bienes a servicios a precios tan cercanos a cero que es más fácil redondear hacia abajo. Y eso es así porque la nueva gratuidad se basa en la economía de los bits y no en la de los átomos.

En la economía de los átomos, las cosas tienden a encarecerse con el tiempo, mientras que en la economía de los bits, la tendencia es a abaratarse. Las personas suelen sospechar de los productos gratuitos en la económica de átomos, pero confía en los productos gratuitos de la economía de bits. Instintivamente, entienden la diferencia entre las dos economías, y aun lo hacen más los nacidos en el último cuarto del siglo XX. Para las generaciones anteriores, la escasez (de comida, trabajo, ropa u otro bien) era una preocupación constante. Por el contrario, para los nacidos en los últimos 30-35 años la abundancia ha sido la norma.

Está ocurriendo en todos los ámbitos donde los bits sean el elemento predominante. Y a medida que la abundancia pasa a ser la norma, el valor se desplaza a otro lugar. Hace algunas décadas, el mayor valor de los productos residía en el proceso de fabricación. Pero llegó la globalización y la fabricación se convirtió en un bien común y abundante y el precio cayó. Así que el valor se ha movido hacia otras áreas que aún no son comunes, alejándose del trabajo manual y acercándose al trabajo mental. Los trabajadores del conocimiento de hoy en día son los obreros del ayer (y los granjeros del antes de ayer), y buscan la escasez para poder aportar valor.

Nuestros propios sentimientos hacia lo gratuito también juegan un papel importante. Si algo solía costar dinero y ahora ya no cuesta nada o cuesta menos de lo que costaba antes, tendemos a relacionarlo con una pérdida de calidad. Pero si algo nunca ha costado dinero, no sentimos lo mismo. Desde el punto de vista del consumidor, hay una gran diferencia entre barato y gratis. Un producto gratis puede hacerse viral. Cobra un solo céntimo y ya estás en un negocio diferente, en el que tienes que luchar con uñas y dientes por cada cliente. Cero es un mercado y todos los demás precios son otro.

Y como todo, lo gratis también tiene sus riesgos. El precio cero es la mejor manera de maximizar el alcance de un producto o servicio pero, a no ser que maximizar el alcance sea tu objetivo principal (como puede ser en el caso de Google), puede tener efectos contraproducentes. Como cualquier otra herramienta, la gratuidad debe usarse con cuidado para evitar que cause más perjuicios que beneficios.

La Ley de Moore multiplicada por tres

La Ley de Moore juega un importante papel en la economía de los bits, ya que afecta a tres aspectos clave de internet: la capacidad de procesamiento, la capacidad de almacenamiento y el ancho de banda. En los tres casos, más o menos cada año y medio se duplica la capacidad o, lo que es lo mismo, el coste se reduce a la mitad. Un centro de datos de Google cuesta ahora la mitad que a finales de 2011, y esa caída de los precios es la clave y el motor del gratis del siglo XXI. El coste de cualquier cosa relacionada con esos tres aspectos siempre bajará y continuará bajando hasta llegar tan cerca de cero como sea posible.

Y si los aspectos físicos están viajando hacia el precio cero, ¿qué ocurre con los contenidos? Pues que las ideas son el bien más común que hay, y se difunden y propagan a coste cero. Una vez concebidas, las ideas buscan diseminarse en todas las direcciones, son los memes. Pero en el mundo de los negocios, las compañías ganan su dinero creando una escasez artificial de ideas a traves de patentes, copyrights y leyes de propiedad intelectual. Todas esa trabas legales tuvieron su razón de ser en la economía de la escasez para dar a los creadores un incentivo par seguir creando, pero en la economía de la abundancia han perdido su sentido y deben reformularse. Las ideas no pueden ser controladas por siempre.

Y cuantos más productos están hechos de ideas antes de que materia, de bits antes que de átomos, más rápido se abaratan y buscan el precio cero. De ahí viene la abundancia que lleva a lo gratis en el mundo digital y que resumimos como la Ley de Moore. Pero no se limita a la red, cualquier industria en la que la información se convierta en la materia prima seguirá esa misma curva y tenderá a cero con el tiempo. Ocurrirá por ejemplo en la medicina, en la que cada vez más servicios médicos y de diagnóstico serán realizados por software (que también se abarata con el tiempo, hasta llegar a ser gratis) en vez de por doctores (que serán cada vez más caros).

Una lectura imprescindible

Estos son solo algunos de los aspectos relacionados con la gratuidad y el precio cero que Anderson examina en su libro. Al igual que The Long Tail, Free es un libro visionario que abre los ojos sobre las nuevas relaciones que se establecen entre las tecnologías de la información y la economía. Desde la la desaparición del mercado de las enciclopedias hasta las luchas de Microsoft contra el software libre, pasando por la situación de los medios de comunicación y cómo el precio cero afecta a las industrias editorial o de la música. También estudia el surgimiento de nuevas formas de valorar las cosas cuando el dinero ya no forma parte de la ecuación, como son la reputación, la atención o la repercusión, además de cómo usar la escasez en el nuevo entorno de abundancia.

Para los periodistas, Free es un libro que ayudará a entender el ecosistema digital en el que nos movemos y que va a ser donde los estudiantes de periodismo de hoy desarrollen su carrera. Además les servirá para desmontar muchos mitos sobre la gratuidad que todavía hoy existen, como el afirmar que internet no es gratis porque pagas a tu proveedor de internet. Aparte de que eso significa equiparar el contenido al contenedor, es confundir el coste de transmitir cada mega de información con el coste de crearlo y el valor que tiene para el un receptor. Son dos cosas totalmente distintas y se rigen por economías distintas.

En resumen, considero que Free es una lectura imprescindible. Tanto si quieres ahondar en el desarrollo del precio cero a lo largo de la historia, como si quieres conocer diferentes ejemplos de cómo se pueden construir negocios rentables y exitosos partiendo de la gratuidad, en Free tendrás muchas, si no todas, de las respuestas que necesitas. Este es uno de esos libros que abren tu mente a nuevos conceptos e ideas y solo por eso deberías leerlo cuanto antes. Pero además estoy convencido que será una lectura de referencia dentro de unos años. Si quieres saber antes que nadie cómo será parte de la economía del futuro, debes leer Free, de Chris Anderson.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Cómo ha avanzado la tecnología

avances de la tecnología

Los avances de la tecnología hacen que lo que ayer era ciencia ficción hoy sea una realidad. Podemos verlo claramente en la foto superior, en la que un smartphone de 2013 realiza todas las funciones, y más, de múltiples gadgets de 1993. Puede que el siglo XXI no nos haya traído mochilas-cohete, pero los actuales smartphones son bastante parecidos a un tricorder

 

Si te gustó el post, compártelo.

6 razones para tener un blog

Hay gente que aún no se ha dado cuenta del cambio de paradigma en que nos encontramos y todavía se pregunta si hay razones para tener un blog, cuando es más bien al contrario. Tienes que pensar mucho para encontrar razones para no tener un blog. En la época que nos ha tocado vivir, las prácticas del siglo XX están dejando de ser eficientes a marchas forzadas y para poder crearse una presencia online no hay mejor herramienta que tu blog. Mucho mejor que yo lo ha dicho Alfonso Alcántara (@yoriento): «Sin nuestro blog somos unos sintecho digitales, todo el día tirados en las redes sociales. No dependáis de Facebook o Twitter, crear vuestro propio blog y usad las redes, que las redes no os usen». Por eso, para que veáis la importancia de crear vuestra casa en la red, os apunto seis razones para tener un blog.

  1. Te sirve para aprender a escribir y comunicar. Soy periodista y mi herramienta de trabajo es la palabra y aún así, tener un blog me ha ayudado a mejorar como escritor, puliendo defectos de mi estilo y creando hábitos de escritura. Para alguien que no se dedique a escribir profesionalmente, los beneficios serán mucho mayores. Además, escribir sobre los temas que te gustan, e incluso sobre los que no te gustan, te hace pensar conceptos que pueden ser complejos y también la forma de simplificarlos para trasladarlos a tu post. No hay nada más gratificante que ver cómo lo que has escrito es exactamente lo que querías transmitir.
  2. Un blog permanece. Frente a la fugacidad de las redes sociales, donde un tuit o un post de Facebook tienen una vida útil de minutos u horas a lo sumo, lo que publicas en tu blog queda para siempre. El permalink es tu aliado, convirtiendo tu blog en un portafolio de tus conocimientos, un archivo de tus pensamientos y un escaparate de tu carrera que se actualiza cada vez que publicas un post.
  3. Escribir para un blog es un estímulo para seguir aprendiendo. Gracias a EScomunicación, ahora soy un profesional mucho más capacitado de lo que era hace unos años. Por ejemplo, yo antes no sabía nada sobre WordPress o SEO y mis lecturas eran solamente por ocio. Hoy, puedo hacer una instalación completa de WordPress sin pestañear, tengo fundamentos de SEO para posicionar lo que escribo y he ampliado lo que leo con libros sobre el futuro de mi profesión y otros temas, que reseño en las Lecturas 2.0.
  4. Un blog te da visibilidad, te pone en el mapa de tu área de trabajo y hace posibles que lo que escribes llegue a lugares que nunca esperarías. Desde que empecé con EScomunicación, me he encontrado con que me han citado en otros blogs, me han usado como fuente para artículos y trabajos universitarios, y otros periodistas y blogueros se han puesto en contacto conmigo o han difundido mis posts. Antes de tener el blog nadie sabía quién era yo, ahora puedo decir que casi nadie sabe quién soy yo.
  5. Un blog te ayuda a posicionarte en los motores de búsqueda. Desde el momento en que escribes en tu blog estás creando aquello que hace feliz a Google, Bing o Baidu: contenido. Posts frescos y recién escritos son el alimento preferido de sus bots y eso permitirá que cualquiera que haga búsquedas pueda encontrarte. Y todo ello además de posicionarte te sirve para cimentar tu marca personal, la huella que vas dejando en la red con cada cosa que escribes. Por eso expertos como Andrés Pérez Ortega consideran el blog como la piedra angular de la marca propia.
  6. Y por último, pero no menos importante, escribir un blog es divertido. Escribes sobre lo que te gusta, sin presiones de nadie y cuando quieres, ¿qué más puedes pedir? Si no te diviertes escribiendo sobre los temas que te apasionan, tienes un problema. Y es mucho más divertido cuando empiezas a ver resultados. Cuando ves que las visitas suben mes tras mes y que tus posts se difunden más en las redes sociales, es una gran inyección de moral. A todos nos sube el ego comprobar cómo nuestro esfuerzo da sus frutos.

Estas son solo seis razones para tener un blog, pero seguro que tú tienes una propia. Escríbela en los comentarios y convirtamos esta lista de seis en dieciséis razones y luego sesenta. ¿Qué razón darías tú para tener un blog?

 

Si te gustó este post, compártelo.

Un mundo conectado

 

Por cada persona en línea, hay dos que no lo están. A finales de la década, todo el mundo en la tierra estara conectado».

 

Eric Schmidt, presidente y director general de Google de 2001 a 2011, prediciendo un mundo conectado.

 

 

Bajan las ventas de ordenadores como nunca lo han hecho

My PC

Los últimos datos confirman lo que ya apuntábamos hace unos días aquí: bajan las ventas de ordenadores, que poco a poco van perdiendo terreno frente a dispositivos móviles como las tablets o los smartphones. Así lo apunta IDC en su PC Tracker correspondiente al primer trimestre de 2013, en el que las ventas han caído un 13,9% comparado al mismo trimestre del año pasado. Es el peor trimestre para las ventas de ordenadores desde que la consultora comenzó a medir esos datos en 1994 y es el cuarto trimestre consecutivo de pérdidas con respecto al año anterior. Hay algo que está cambiando, en definitiva.

Y lo que está cambiando es que cada vez más gente se encuentra con que ya no necesita el PC para hacer muchas tareas para las que era imprescindible. No es necesario encender el ordenador para mandar correos electrónicos, consultar internet, usar redes sociales o disfrutar de un videojuego, basta con un teléfono móvil o una tablet. Este cambio es más profundo de lo que parece y va a afectar no sólo a los grandes fabricantes de ordenadores, sino a cómo el gran público consume información. Todo aquel que piense prosperar ofreciendo contenidos deberá pensar en cómo optimizarlos para su consumo en todo tipo de pantallas, desde una televisión de 42 pulgadas, hasta un smartphone de 4, pasando por todos los tamaños intermedios.

Es cierto que no es lo mismo disfrutar de una película en una pantalla grande que en el teléfono móvil o la tablet, pero recuerda la teoría del mínimo exigible. Aunque la experiencia sea mejor, mucha gente se conformará con verlo en una pantalla pequeña y no se puede hacer nada para evitarlo. Pero si bajan las ventas de ordenadores no es porque el público se haya lanzado a sustituirlos por tablets. En mi opinión, lo que está ocurriendo es que los ordenadores de sobremesa han dejado de renovarse y ese capital se invierte en una tablet que pasa a complementar el uso del PC y crear nuevos hábitos dentro de cada hogar. Es lo que me pasó a mí desde que adquirí mi Motorola Xoom, hay cosas para las que ya nunca uso el PC. Y en este nuevo entorno multiplataforma, el ordenador personal ha dejado de ser el rey.

 

Si te gusto este post, compártelo.

4 de cada 5 internautas españoles acceden a la red a traves de sus teléfonos móviles

Hace menos de un mes que se ha hecho público, pero no he tenido oportunidad de echarle un ojo hasta este fin de semana. El último estudio Navegantes en la Red de la AIMC, dado a conocer el pasado 8 de marzo, es uno de las radiografías más certeras que podemos encontrar de los internautas españoles y sus hábitos de uso de la red. Dada la rápida evolución de las tendencias en las redes, estudios repetidos periódicamente como estos son absolutamente necesarios para poder conocer los datos de la España conectada a internet.

Los últimos resultados de Navegantes en la Red indican que el equipo de acceso a Internet tiende a diversificarse. El teléfono móvil mantiene su espectacular ascenso y son ya casi 4 de cada 5 internautas los que se conectan a través de este dispositivo (+15,0 puntos en un año y +29,3 en dos), situándose al mismo nivel que el ordenador portátil/Netbook (80.9%) y el ordenador de sobremesa (78.8%). La necesidad de estar “permanentemente conectados” es tal que incluso un 66,0% de quienes se conectan por el móvil afirman acceder “varias veces al día”, a través de sus smartphones.

Por lo que respecta a las tablets, su uso se duplica respecto a 2011 (pasando del 14,3% al 30,7% de los encuestados en 2012) aunque su utilización, en promedio, es algo menor, seguramente debido a la creciente generalización de este fenómeno, que incorpora a gente no tan activa en Internet. De acuerdo con los resultados del estudio, entre quienes se conectan a Internet con la tablet “varias veces al día” han bajado en 2012 del 54,9% al 44,7%, y los que utilizan este dispositivo “más de una hora al día” también han descendido del 43,2% al 31,2%.

Asimismo, hay una serie de preguntas en el estudio sobre la relación de los internautas con los medios de comunicación. En lo que se refiere a la relación con los periódicos, los resultados de la última encuesta de AIMC indican que los internautas que leen únicamente la versión electrónica suben algo más de cinco puntos respecto a 2011 situándose en el 37,7%, mientras que descienden 1,4 puntos los que leen exclusivamente la versión en papel con casi el 8%. En esta misma línea, el consumo diario de periódicos en papel tiende a la baja con un 37,7% (-4,5 puntos). En cuanto a la lectura de los periódicos electrónicos se mantiene constante con un 72,8%, siendo el dispositivo de lectura mayoritariamente seleccionado el ordenador (89.6%). El teléfono móvil gana terreno y crece casi 7 puntos hasta alcanzar el 41,3%, junto con el tablet que, con el 23,6%, aumenta más de 10 puntos.

Todo estoy y mucho más lo podéis encontrar en este estudio, y para ello, además de poder consultarlo en el inserto de abajo, ya lo tenéis disponible en la biblioteca virtual de EScomunicación.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Descárgate el libro Periodismo Postindustrial: Adaptación al presente

 

La semana pasada tuvo lugar el XIV Congreso de Periodismo Digital en Huesca, una de las citas más importantes del calendario para todo aquel interesado en el futuro del periodismo. Una de las ponencias del Congreso fue “Periodismo postindustrial” ofrecida por José Cervera, más conocido como @retiario. En ella, Cervera habla del periodismo postindustrial, aquel que ya no esta condicionado por la proximidad a la maquinaria de reproducción.

A los lectores habituales del blog les resultará familiar este concepto, pues el pasado mes de enero ya hablé de él y reseñé el estudio del que parte el concepto: Post-Industrial Journalism: Adapting to the present. Hoy retomamos este concepto. pues con motivo del Congreso se ha publicado la versión en español: Periodismo Postindustrial: Adaptación al presente.

Ya en su versión en inglés consideré que era uno de los mejores estudios realizados en los últimos tiempos sobre el estado actual de la industria periodística y las posibilidades de futuro que tiene ante sí. Por ello, compartimos aquí el enlace para que podáis descargar el estudio en su versión en castellano, en los formatos de lectura electronica más populares, PDF, Epub y Mobi. Podéis acceder a ellos desde este enlace o una versión para compartir a través de la biblioteca virtual de EScomunicación.

Además, por su especial interés os dejamos la ponencia completa de José Cervera, en la que analiza los retos de futuro que tiene el periodismo y las nuevas posibilidades que se le presentan en la era del periodismo postindustrial. Disfrutadlo.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Las tablets mataron al ordenador personal

Quizás pienses que exagero con el título de este post, pero espero haberte convencido de lo contrario para cuando acabes de leerlo. Eso sí, para ponernos en situación, dale al play del vídeo que aparece a continuación y asi pondrás en marcha la banda sonora de este post.

 

 

Si en su momento Buggles cantaban que el vídeo mató a la estrella de la radio, hoy podemos decir que las tablets han matado al ordenador personal. Este análisis de Gigaom muestra como en el año 2012 las ventas de tablets casi alcanzaron a las de ordenadores de escritorio y, redondeando a la baja, se vendieron 6 tablets por cada 10 portátiles. Es un crecimiento brutal para un sector que nació en 2010 con el iPad y que en tres años casi iguala a los ordenadores personales y está en camino de igualar a los portátiles. Las tablets se han convertido en el gadget tecnológico que todos desean y la oferta es cada vez más amplia, llegando a todos los sectores del mercado.

Y no es sólo que haya una oferta amplia, es que la potencia de las tablets de hoy en día supera los PCs de hace un lustro. Hoy puedes conseguir a un precio bastante asequible una tablet de 7 pulgadas con un procesador de cuatro núcleos y un giga de RAM, una potencia que no todos los ordenadores personales tenían hace cinco años. Gracias a la Ley de Moore sabemos que la potencia de los circuitos integrados se duplica cada dos años, pero el salto de precio es algo que nadie podía prever. Un equipo tope de gama hace cinco años costaba bastante más de los 200 euros que hoy puede costarte una Nexus 7 o una Kindle Fire y no tiene ni de lejos la misma potencia ni versatilidad.

A las tablets todavia les queda mucho mercado por conquistar, pero ya están entrando en el inconsciente colectivo, relegando a los ordenadores de sobremesa a tareas cada vez más específicas. Aún hay cosas que sólo pueden hacerse bien en un ordenador, sea PC o Mac, como edición profesional de imagen, audio o vídeo, escribir (con programas específicos como Scrivener) o jugar a los videojuegos más exigentes, aunque en ese campo las consolas siguen recortando terreno. Para cualquier otra tarea, una tablet cumple de sobra el mínimo exigible. Sea navegar por internet, correo electronico, consulta de RSS, redes sociales, soft gaming… todo eso lo puedes hacer con una tablet.

Hay otro factor a tener en cuenta dentro de la popularización de las tablets. El hecho de funcionar con pantallas táctiles hace que el proceso de aprendizaje sea muy rápido y que colectivos que tradicionalmente no están al tanto de los últimos avances tecnológicos, como son las personas mayores, puedan manejar una tablet con la misma pericia que cualquiera. Ha sido gracias a esto que las tablets se han popularizado tanto, y junto a sus hermanos mayores, los smartphones, son protagonistas de la revolución tecnológica más rápida de la historia.

Y es por todas estas razones que creo que el ordenador personal está muerto, en el sentido de que ya no será el centro de la vida tecnológica de las personas, como lo ha sido en los ultimos años. Hoy ese centro se ha desplazado a los dispositivos móviles, cuyo máximo exponente es la tablet, y es ahí donde está el futuro para todas las industrias que quieran sobrevivir al cambio de paradigma en que nos encontramos. Medios de comunicación, cine, música, videojuegos, la industria editorial… todo girará en torno al asesino del ordenador personal, la tablet.

 

Si te gusto este post, compártelo.

Lecturas 2.0: Nuevas tecnologías, cómo entenderlas, de Xabier Sanmartín

Haz clic en la imagen para descargar el ebook

En EScomunicación llevo bastante tiempo hablando sobre el futuro de los periódicos y cómo pueden hacer frente al cambio de paradigma en que nos encontramos. Uno de los recursos que pueden utilizar para conseguir más ingresos es, tal y como apuntan en Clases de Periodismo, explotar su archivo periodístico mediante ebooks o libros electrónicos.  Bien sea con lectores de tinta electrónica como el Kindle o con tablets como el iPad, cada vez se lee más en formato electrónico y los diarios deben aprovechar esa tendencia.

En este sentido, la iniciativa de El Correo Gallego es digna de elogio. Hace unos días, el periodista  Xabier Sanmartín se puso en contacto conmigo para hablarme del ebook que ha publicado a través del diario: Nuevas tecnologías, cómo entenderlas: El futuro ya es presente, invitándome a descargarlo, a lo que accedí encantado y con curiosidad de conocer de primera mano cómo un diario más que centenario se adapta a los usos del siglo XXI.

Nuevas tecnologías, cómo entenderlas es un compendio de más de 30 reportajes aparecidos en El Correo Gallego durante los años 2011 y 2012, cuyo hilo conductor es el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación en todos los aspectos de nuestra vida. Desde la influencia de internet en los adolescentes a la importancia creciente como industria de los videojuegos para móviles, pasando por debates como el uso del teléfono móvil por parte de los menores de edad, la seguridad digital o la piratería de contenidos.

Se nota y mucho el esfuerzo que se ha puesto en esta edición, una labor muy loable que a mi entender va por el buen camino, pues hay que ofrecer el contenido a los usuarios en todos los formatos posibles para que puedan acceder a él cómo deseen. Así, desde la web de El Correo Gallego se puede descargar el ebook en los formatos PDF, epub y mobi. En mi caso, he podido disfrutar en mi Kindle de la versión mobi del ebook, perfectamente optimizada para su lectura. Las fotografías que ilustran los textos ayudan a romper con la monotonía de la letra impresa y hacen la lectura mucho más agradable, aunque en mi caso no hacía falta, ya que Nuevas tecnologías  cómo entenderlas aborda el tema que más me apasiona: cómo la tecnología está permeando nuestra vida diaria y cambiando nuestros usos y costumbres.

No puedo hacer otra cosa que recomendar la descarga de este libro. Aunque muchos de los reportajes hacen referencia a empresas y personalidades gallegas, la temática es universal y los ejemplos y datos que se incluyen pueden servir para extrapolarlos a otras regiones. Tengo curiosidad además por saber cómo serán los próximos ebooks que publique El Correo Gallego. Nuevas tecnologías, como entenderlas está patrocinado. ¿Seguirán apostando por la gratuidad o probarán a ponerlos a la venta? En el futuro de los medios de comunicación, los ebooks pueden ser una fuente de ingresos que sirva de complemento a las tradicionales de venta al público y publicidad. La iniciativa de El Correo Gallego es un paso en esa dirección, ahora hay que seguir caminando.

 

Si te gustó este post, compártelo.