Redefinir y reinventar lo local en el periodismo

Continuamos con la serie dedicada a Newsonomics de Ken Doctor y las doce tendencias para el futuro del periodismo. En esta tercera entrega, examinaremos el auge de lo local en el periodismo. Aunque el fenómeno de los periódicos locales es más propio de los Estados Unidos, por su gran extensión, el caso de España podría ser comparable, con tres o cuatro diarios fuertes a nivel nacional, y el resto periódicos regionales.

En el caso de los diarios estadounidenses, los diarios locales han sufrido lo peor de la crisis, con grandes cabeceras metropolitanas como The Dallas Morning News o The Miami Herald sufriendo caídas de circulación de dos cifras. Algunos diarios afrontan ese descenso eliminando días de publicación en papel, consiguiendo la paradoja de diarios que no son diarios o son incluso semanales. Otros, en cambio, abandonan por completo el papel para centrarse en su versión online.

Las grandes empresas periodísticas dedicadas a lo local, en su mayoría periódicos, no solo están reinventándose, sino que están adelgazando su plantilla en un cambio que será permanente. Las empresas periodísticas pequeñas están encontrando nuevas formas para crecer, gracias al interés del público y las nuevas oportunidades para la financiación.  El punto de equilibrio en el que se encuentren estas dos tendencias está todavía por verse.

Todo esto lleva a la tercera tendencia de las Newsonomics: Redefinir y reinventar lo local. Redefinir porque el término local abarca más cosas que una simple circunscripción geográfica. Y reinventar porque hay que adaptar el periodismo local para responder a las clásicas 6 W del periodismo desde la perspectiva del autor: quién hace el periodismo (recordemos que el periodista ya no tiene el monopolio de la noticia), cómo lo hace, cuándo lo hace, por qué lo hace, a quién lo hace y qué es lo que hace.

Hay que redefinir, porque local ya no es tan simple como una ciudad o una comunidad. La web nos permite ser tan local como deseemos, y la empresa periodística puede ampliar el alcance de sus noticias con la tecnología ofrecida por otros operadores como Google. Y de la misma forma, no necesitamos tener toda la información en una sola página y menos cuando no es local, porque podemos acudir a las fuentes directamente.

Todos estos cambios y el paso del papel a la web significa que, al final, las empresas periodísticas deben afrontar un cambio fundamental en su mentalidad, pasar de la cultura de crear un producto de consumo diario como es el periódico impreso a un modelo de redacción 24/7, que es lo que demanda la web y los nuevos usuarios. Y esa es una transición obligada, tal y como examinaremos en la siguiente tendencia: El viejo mundo de las noticias se fue, supéralo.

Más en la serie de Newsonomics:

 

El dominio de la docena digital

La segunda tendencia que examina Ken Doctor en Newsonomics es el dominio de la docena digital, que engloba a las grandes marcas globales de comunicación. Estas empresas son ya grandes nombres de la comunicación y, en la nueva era digital, son capaces de llegar a millones de usuarios aprovechando el alcance global de su marca.

Digital Color Wheel.

¿Quién está en esa docena digital? La lista que ofrece Doctor es bastante local, en el sentido de que la limita a las grandes compañías estadounidenses. Así, encontramos a cabeceras como New York Times, Wall Street Journal, USA Today o Washington Post, junto a otras como Financial Times, The Guardian o The Telegraph al otro lado del Atlántico. En televisión, incluye a las tres grandes cadenas americanas, NBC, ABC y CBS, junto a la británica BBC y otras dos que han surgido del cable como CNN o Fox News. Finalmente, cita a agencias como Associated Press o Reuters y la compañía Bloomberg.

Sí, son más de una docena, pero el propio Doctor señala que con los años, el grupo se reducirá a doce o menos por las fusiones y colaboraciones entre empresas. Sólo empresas de este tamaño pueden competir en el nuevo escenario mediático, centrado en la multiplataforma (prensa, TV, radio, web) y la promoción cruzada entre los diversos medios.

Estamos en la primera fase de la globalización de las empresas de comunicación, un momento de grandes oportunidades y también de grandes retos. Piensa en lo que era hace 30 años. Periodismo, noticias y medios de comunicación eran prácticamente sinónimos. Ahora, la definición es mucho más amplia. Hay corporaciones que incluyen las noticias dentro de sus actividades, como Time-Warner o compañías cuyas actividades pueden solaparse con las noticias, como Google o Yahoo.

Así, estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo ecosistema, en el que las tecnologías de la publicidad y la distribución de contenidos han alcanzado tal punto que estamos redefiniendo el mismo concepto de multimedia y multiplataforma. La crisis ha hecho que esta revolución se haya ralentizado, a medida que los miembros de la docena digital han guardado sus fuerzas para más adelante. Pero ya estamos viendo cómo las redes sociales y los blogs se han engarzado en la estructura de los medios en internet, y la dura competición por la lucrativa audiencia de los nichos o por ser el medio dominante en la tecnología móvil.

Incluso estamos viendo cómo poco a poco lo local gana importancia en las redacciones, y esa será la próxima tendencia que examinemos: El auge de lo local.

Más en la serie de Newsonomics:

 

 

En la era del contenido darwiniano, somos nuestros propios editores

La primera gran tendencia que examina Ken Doctor en Newsonomics es la que da título a este post. ¿Pero qué es eso del contenido darwiniano? ¿ Por qué somos nuestros propios editores? Veamos por qué.

En la actualidad, internet ya supera a la prensa escrita en penetración y como fuente de información. Ya lo hace en Estados Unidos y en Europa no deberá de tardar mucho si no es así ya. A eso hay que sumar que hemos pasado de una economía de la escasez de información a una sobreabundancia de información, a la que accedemos desde mútiples dispositivos y canales. Las alertas de noticias nos inundan, llegan a nuestro correo electrónico y nuestros teléfonos que vibran o suenan con cada nueva notificación. Puede ser un poco intimidatorio, pero es el mundo que estamos creando.

Como consecuencia de todos estos fenómenos, la figura del gatekeeper ha desaparecido. Anteriormente, los gatekeepers («guardianes de la puerta») eran los editores de cada medio, que decidían qué noticias entraban y cuáles no. Hoy, eso ya no tiene sentido.  Si alguien quiere leer noticias sobre la Comarca de la Vera o sobre la liga de waterpolo, las va a encontrar.  La larga cola nos demuestra que cualquier información, por oscura que sea, interesa a algún colectivo, por lo que es absurdo limitarse.

Así, somos libres para escoger nuestras noticias y nos hemos hecho editores de las mismas. Pero no olvidemos un factor muy importante: el poder de las recomendaciones sociales. Ahora son las recomendaciones de nuestros conocidos a través de las redes sociales las que componen la mayor parte de las noticias que consumimos. Esas recomendaciones, realizadas por la gente que mejor nos conoce y ajustadas a nuestros gustos y preferencias, son las que están revolucionando el marketing y la publicidad y las que permiten viralizar los contenidos.

Cuando nos enfrentamos a una cantidad casi infinita de información y nuestro tiempo sigue siendo limitado, es entonces cuando surge el concepto de contenido darwiniano. Sólo el contenido más apto sobrevivirá y podrá tener nuestra atención. ¿Cuál es el contenido más apto? Todavía estamos definiéndolo, pero una cosa es clara: no tiene  por que ser el mejor, el periodismo no es una meritocracia. Y por desgracia, todos conocemos que los contenidos más consumidos no son siempre los mejor hechos o los más elaborados.

En lo que se refiere a las empresas periodísticas, las más aptas serán las que aprendan a usar la tecnología mejor que los demás, a aprovechar mejor la naturaleza social de las noticias, a enfocar sus esfuerzos a nichos específicos y por supuesto, a vender anuncios relacionados con las noticias. Esas cuatro variables serán las que permitan sobrevivir a las empresas en la década digital que ahora está comenzando.

¿Y quiénes serán esas empresas? Eso queda para la entrega del próximo viernes, en la que hablaremos de las que Doctor denomina la docena digital (The digital dozen), las empresas que dominarán el panorama digital de los próximos años.

Lecturas 2.0 esenciales: Newsonomics, de Ken Doctor

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He leído varios libros sobre el futuro del periodismo ante los retos de internet y creo que ninguno me ha gustado tanto como el que os voy a comentar hoy: Newsonomics: Twelve new trends that will shape the news you get, (Newsonomics: Doce nuevas tendencias que moldearán las noticias que recibes) de Ken Doctor. El término newsonomics es una palabra inventada por Doctor que  podríamos traducir como noticionomía, o lo que es lo mismo, el conjunto de leyes que  rigen el mundo de las noticias y el periodismo. Así, de todas las lecturas 2.0 que he abordado en el blog, es la primera que considero imprescindible para todo periodista, veterano o novel, en ejercicio o fuera de la profesión.

Este libro apunta doce claves que dominarán el periodismo en la próxima década, que para Doctor, será la de las noticias digitales. Después de que la primera década del siglo XXI haya traído profundas transformaciones al negocio del periodismo, será la década que ahora comienza cuando todas las empresas periodísticas pasen a ser principalmente digitales, manteniendo algún resto de su pasado analógico como testimonio o producto de lujo.

Cuando uno termina de leer Newsonomics, le queda claro que estamos más cerca del final del principio que del principio del final del negocio del periodismo. Hay un futuro brillante en el horizonte, del cual he hablado ya alguna vez, pero hasta que lo alcancemos nos queda un camino duro y lleno de sinsabores. Los medios y la audiencia han de preparase para ese camino, adaptándose a la nueva realidad que ha traído internet y la sobreabundancia de información.

Tanto a los lectores como a los periodistas, la red y los avances tecnológicos ofrecen nuevas herramientas para producir y distribuir contenidos, y para acceder a ellos en cualquier lugar y momento, con la mayor variedad de fuentes imaginable. Hay una cantidad casi infinita de información disponible para todos y la pregunta que se hacen todos los directores de periódico del mundo permanece: ¿Quién pagará por las noticias?

Esa y muchas otras preguntas son abordadas por Doctor en su libro, que no se limita a describir a los vencedores y vencidos de la batalla por la supervivencia, sino que elabora una serie de reglas para el nuevo panorama mediático de esta década. Esas doce tendencias o leyes que desarrolla me han parecido tan interesantes y meditadas que voy a hacer una serie sobre las mismas, explicándolas una a una. Por ello, os emplazo al próximo viernes, cuando examinemos la primera ley: En una era de contenido darwiniano, somos nuestros propios editores.