La crisis de la prensa escrita en once apuntes

Redacciones vacías ¿el futuro de los periódicos?

 

  • El siglo XXI nació con una industria muy poderosa y respetada, la de la prensa escrita, que tenía más de cien años de experiencia en crear periódicos y revistas. Es un arte tan perfeccionado y estudiado que los beneficios son inmensos, tanto económicamente como en reputación.
  • Los avances tecnológicos cambian poco a poco la forma en que los lectores consumen información. En poco más de de una década, nos hemos convertido en una sociedad hiperconectada con sobreabundancia de información, mientras que la industria de la prensa sigue trabajando exactamente igual a hace 20 años.
  • La prensa escrita intenta entrar en internet y volcar sus contenidos. Es un mundo nuevo y extraño en el que no sabe manejarse y se nota. Solo con el tiempo va cogiéndole el tranquillo y comienza a experimentar con formas de pago, pero sin agobios, pues sus mayores ingresos están en algo tan seguro como es la publicidad en papel.
  • La crisis económica mundial rompe todas las reglas y castiga duramente las economías de medio mundo. La clase media es una de las más perjudicadas y en España el paro llega a cifras nunca antes vistas. En estas circunstancias, el periódico ya no es una prioridad en los hogares.
  • Las visitas en internet crecen. Los nuevos smartphones con conexión a la red hacen que muchos los usen para informarse. Las redes sociales se convierten en un agregador que a veces es más poderoso que Google a la hora de llevar tráfico. La industria de la prensa empieza a prestar más atención a la red, aprendiendo conceptos como viralidad, botones sociales, métricas o SEO. 
  • La crisis económica hace que las empresas ya no puedan anunciarse como antes. Los ingresos por publicidad caen en picado en la prensa escrita y los directivos de las grandes empresas de medios ven como los beneficios desaparecen y se transforman en pérdidas millonarias.
  • Espoleados por las cuentas de resultados, periódicos y revistas buscan formas de equilibrar los balances. Acometen jubilaciones anticipadas, recortes de plantilla y expedientes de regulación de empleo. Optimizan procesos y unifican redacciones para disminuir los gastos. Los periodistas se convierten en uno de los colectivos más afectados por la crisis.
  • Los ingresos publicitarios en la red aumentan, pero no son suficientes para cubrir la sangría del papel. Se experimenta con nuevos formatos para su visión en tablets y smartphones, se buscan nuevas formas de ingreso cobrando por hemeroteca, por noticias destacadas o por acceso puntual. Se hacen ofertas por captar lectores, en una suerte de zoco marroquí parecido a lo que fue el kiosko hace unos años, con la explosión de coleccionables y promociones en los periódicos.
  • Nada de eso consigue equilibrar las cuentas de resultados. La prensa escrita y la profesión periodística claman por ayudas estatales y buscan convencer a su antigua audiencia de que deben pagar por las noticias. La audiencia está cambiando y ya no es la misma que hace una década. No quiere pagar por noticias que puede encontrar gratis en otros lados.
  • Muchos de los periodistas que han sido despedidos de diarios y revistas montan nuevos medios nacidos y enfocados a la red. Se produce un baby boom de medios de comunicación en la red, desde los más grandes y ambiciosos hasta los más modestos y locales. Todos ellos se caracterizan por estructuras más ligeras y ágiles, y por buscar nuevas formas de ingreso más allá de la publicidad.
  • Ahora entramos en el sexto año de crisis y la situación no ha cambiado para la prensa escrita. La antaño poderosa industria se ha convertido en una patata caliente que ninguna gran empresa quiere comprar y periódicos ilustres son vendidos a precio de saldo. Los nuevos medios en internet todavía no se han convertido en referentes como lo es aún la prensa escrita y nadie parece saber qué hacer para enderezar el rumbo. Lo único seguro es que todo ha cambiado y la prensa escrita nunca volverá a ser lo que fue.

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Todo es información [Infografía]

Hace un par de años, publiqué una infografía en la que hablaba de la era del zettabyte. Hoy, os ofrezco esta otra infografía, en la que, comparando todo tipo de objetos virtuales, reales, digitales y analógicos, subimos un nivel más y llegamos ya hasta los yottabytes, porque todo puede traducirse en información. No es de extrañar que hablásemos de espacio infinito el otro día. Espero que os guste.

 

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Once claves sobre el consumo de noticias en España

Digital News Report 2013

Después de haberme leído el Digital News Report elaborado por el Reuters Institute for the Study of Journalism, he aquí las que me parecen las once claves más importantes sobre el consumo de noticias en España. Cuando hable de cifras, me referiré siempre a los datos de España.

 

  • La información es cada vez más móvil y multiplataforma y hay una demanda creciente por parte de la audiencia para consumir noticias, en cualquier aparato y formato y a cualquier hora del día.
  • Esta demanda creciente se debe a que, a medida que el público adquiere más dispositivos móviles, consume más noticias y accede a las mismas más veces a lo largo del día.
  • La multiplataforma no es solo digital. Los usuarios siguen consumiendo noticias en prensa, radio y televisión.
  • El estudio divide a la audiencia entre los amantes de las noticias, los que se informan diariamente y los consumidores casuales. Solo un 17% de los encuestados se definió como amante de las noticias, el porcentaje más bajo de los países encuestados junto con Francia.
  • Un 19% del público accede a las noticias solo o mayoritariamente online, frente al 42% que accede solo o en su mayor parte de forma “tradicional”; un 38% declara combinar ambos métodos.
  • El 41% de aquellos que consumen noticias combinando online y offline declara que la red es su principal fuente de información, seguido de la televisión, con un 33%. Prensa (15%) y radio (9%) quedan en un segundo plano.
  • El 31% de los encuestados aseguró preferir las noticias que coincidieran con sus puntos de vista, frente al 11% que prefiere que sean contrarias. En otras palabras, casi 3 de cada 10 españoles prefiere noticias acordes a su ideología y solo 1 de cada 10 las quiere del signo contrario.
  • Un 17% de los consumidores de noticias no pone trabas a pagar por las noticias en el futuro, y ese porcentaje sube al 24% entre los amantes de las noticias.
  • Dentro de las noticias online, un 81% de los encuestados visita medios de comunicación en la red, un 32% usa agregadores de noticias y un 44% blogs y redes sociales (la suma es mayor de 100 porque no son opciones excluyentes).
  • Una gran mayoría de los españoles, un 81%, prefiere acceder a las noticias a través de los medios que conoce y en los que confía, y sube al 87% en el caso de los amantes de las noticias.
  • Las redes sociales y los buscadores, con un 45% y un 40% respectivamente, son los medios por los que más se accede a las noticias en la red.

 

Puedes descargarte Digital News Report 2013 en este enlace o en la biblioteca virtual de EScomunicación.
 

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La prensa y los intermediarios en internet

intermediarios en internet

Ayer leí este post de Ricardo Galli sobre el mito de los intermediarios en internet. En resumen, Galli expone que internet no ha eliminado los intermediarios, todo lo contrario; se han multiplicado los intermediarios, desde buscadores y tiendas online hasta redes sociales o reservas de viajes. Sin embargo, que haya más intermediarios en internet no implica que la comunicación sea más lenta. Esa intermediación múltiple hace posible una comunicación más eficiente y en tiempo real, aumentando la complejidad de nuestra sociedad, y eso conlleva que hagan falta más elementos que permitan la comunicación entre personas y entidades diversas y localizadas. “En cualquier sistema, mayor complejidad exige una mayor número de elementos de comunicación, procesamiento y control”, resume Galli.

Ese texto me ha llevado a reflexionar sobre cómo puede aplicarse esa teoría al ámbito de los medios de comunicación. No hace tanto, escribí un post sobre por qué desaparecen los intermediarios de la comunicación en el que señalaba que las tecnologías de la información y la comunicación han acortado la distancia entre emisor y receptor, eliminando a los intermediarios del proceso comunicativo. Podríamos entonces deducir que estamos sustituyendo unos intermediarios, los medios de comunicación, por otros, los intermediarios en internet, pero no es tan simple como eso. Los medios de comunicación han sido una industria muy poderosa, centrada en informar al público y vigilar a los distintos poderes de la sociedad, al menos en teoría. Los intermediarios en internet son tantos y tan diversos que no podemos asignarles una característica común, más allá de intermediar, pero esa intermediación sirve para conseguir una comunicación más directa, por paradójico que resulte.

Tomemos por caso el reciente golpe de estado en Egipto. Gracias a las tecnologías de la información y los nuevos intermediarios en internet, hemos podido seguir en tiempo real todo lo que ocurría en El Cairo y no me extrañaría que gente en occidente se haya enterado antes de que el Ejército había depuesto a Mohamed Mursi que algunos ciudadanos egipcios. En cambio, cuando Hosni Mubarak llegó al poder en 1981, la situación fue a la inversa: muchos occidentales ni siquiera se enterarían, frente al pueblo de Egipto al que la noticia llegó con mucha más rapidez.

Por tanto, y en lo que se refiere a los medios de comunicación, el aumento de intermediarios en internet ha hecho que el proceso comunicativo se acelere, porque cada capa de intermediación consigue acelerar el proceso. Podríamos llamarlo una intermediación suave, frente a la intermediación dura, personificada por los antiguos medios de comunicación, que ejercían una labor muy intensa de criba y filtro de la actualidad, ralentizando en muchas ocasiones el proceso. Es por eso que el público tiende a buscar cada vez más su información en aquellos intermediarios suaves, más rápidos y eficientes, dando de lado a los intermediarios duros, más lentos y poco operativos.

La cuestión es si los medios de comunicación podrán pasar de ser intermediarios duros a intermediarios suaves, y pasar de seleccionar y filtrar la actualidad a hacer que la información llegue cuanto antes a quien la demanda. Ahí está el reto para los medios de comunicación del futuro.

 

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Los medios deben convertirse en plataformas

En la economía de los átomos, es muy díficil vender menos cantidad por más dinero; lo normal es vender más por más o incluso menos por menos, y en muy raras ocasiones interesa vender más por menos. En la economía de los bits, la situación es muy diferente. Sigue siendo igual de difícil, o incluso más, vender menos por más dinero, porque la oferta supera con mucho a la demanda, especialmente en lo que a información se refiere. El vender más por más o menos por menos son estrategias que pueden ayudarte a mantenerte a flote, pero mientras la oferta supere a la demanda, tu producto tiene que ser realmente bueno o único. Y finalmente, es en la economía de los bits donde la estrategia de vender más por menos tiene sentido, pues el único coste fijo es el coste de creación; todas las copias que vendas posteriormente tienen el mismo coste de replicación: cero, o una cantidad tan cercana a cero que compensa redondear hacia abajo.

Los medios de comunicación españoles van a poner en marcha sus muros de pago después del verano, y habrá que ver cuál es la estrategia que eligen. Quieren vender lo mismo por más dinero, algo que no entra dentro de los procesos que hemos visto y que en la economía de los átomos sería impensable, a no ser que tengas un producto excepcional. En la economía de los bits, ocurre lo mismo; ninguno de los productos que ofrecen los medios supone una propuesta de valor añadido de suficiente entidad como para pagar por ella. Publicar en internet requiere pensar en tu audiencia de una manera diferente, porque ahora la audiencia dispone de toda la información imaginable. Como los medios de comunicación ya no son los proveedores únicos de información, mucha de esa información es gratuita, así que la mayor parte de las noticias se han convertido en una commodity, un producto básico por el que nadie pagará precios de artículo de lujo.

Henry Ford ya lo dijo hace más de cien años: “Si hubiera preguntado a mis clientes que necesitaban, me habrían dicho que un caballo mejor”. No basta con poner el periódico de siempre en internet; hay que ser más inventivos y pensar en modelos y formatos que todavía no existen. O incluso copiar modelos de éxito de otros campos, como Facebook, Linkedin, Twitter o Whatsapp. ¿Qué tienen en común todas estas plataformas? Para empezar son eso, plataformas en las que son los usuarios los que producen el contenido y lo comparten entre ellos, sin intermediarios ni filtros. De esa ingente cantidad de contenido a la que ofrecen un canal de difusión, consiguen un valor que es el que luego utilizan para conseguir financiación, aunque aún no tengan modelo de negocio. Y solo cuando ya tienen un modelo de negocio apuntalado es cuando pueden empezar a generar ingresos cobrando a sus usuarios, bien en forma de inserciones publicitarias, planes de suscripción o servicios premium.

El problema de los medios es que pensar en usar el modelo de negocio que tienes en la economía de los átomos y pasarlo tal cual a la economía de los bits no va a funcionar. O cambias y adaptas el modelo a la nueva realidad en la que te mueves, o más pronto que tarde te vas a estrellar. Y si no, al tiempo.

 

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Descárgate el informe ‘Digital News Report 2013’

Digital News Report 2013

El Reuters Institute for the Study of Journalism acaba de hacer público el informe Digital News Report 2013, con interesantes revelaciones sobre el consumo digital de noticias. Con 11.000 personas encuestadas en nueve países, es un estudio bastante representativo que nos permite ver algunas tendencias de gran interés para el futuro del periodismo. Afirma que hay un giro significativo en la actitud del público hacia las noticias en la red, y que la cantidad de gente dispuesta a pagar por noticias digitales se ha doblado con respecto a hace un año. Esto no significa que un muro de pago vaya a ser la salvación de los periódicos, ya lo vimos la semana pasada, pero tampoco es algo que haya que rechazar por principio.

El estudio también nos indica que el consumo de contenidos a través de dispositivos móviles (tablets y smartphones) está creciendo y que ese consumo es ahora multiplataforma, con un 33% de todos los encuestados consumiendo noticias en al menos dos dispositivos digitales. Asimismo, destaca las diferencias generacionales entre los jóvenes y los mayores: para los menores de 45 años -casi la mitad de la población- internet es ahora la principal fuente de noticias además de la más consultada mientras que para los mayores de 45 sigue siendo la televisión y otros medios «tradicionales». Hay otras secciones interesantes sobre la importancia de compartir los contenidos en la red, la imparcialidad en el tratamiento informativo y cómo influye sobre los usuarios, o sobre cuál es el canal más importante para las noticias: la marca, las búsquedas, los agregadores o las redes sociales. No voy a revelar la respuesta a esta última -tendrás que leer el informe- pero sí puedo avanzarte que no hay constantes universales y que cada país tiene sus propias preferencias al respecto.

Un estudio muy interesante que hay que leer con atención y que reseñaré próximamente en el blog.

Puedes descargarte Digital News Report 2013 en este enlace o en la biblioteca virtual de EScomunicación.

 

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El muro de pago: ¿salvará a los dinosaurios de la prensa?

muro de pago

Hoy estrena su muro de pago el Washington Post, con un modelo de los denominados porosos, en los que se permite la navegación casual y se cobra a los usuarios más asiduos. Es el modelo que está usando el New York Times y que ha hecho que tenga ahora más de 676.000 suscriptores, una cifra que para sí quisieran los diarios españoles El País y El Mundo, que implantarán modelos similares después del verano. ¿Pero tiene futuro un muro de pago en nuestro país? Mi opinión es que sí, un muro de pago como tal puede triunfar en España, pero no va a ser la salvación de la prensa en internet, al menos de la española.

El problema de los periódicos en internet no es que sus contenidos aparezcan en Google News; eso como mucho es un pequeño inconveniente. El auténtico problema es que no están buscando maneras alternativas para compensar la caída de la publicidad que, como vimos hace poco, tiene mucho recorrido aún. De momento nos encontramos con iniciativas como CineOrbyt o los libros de El País Selección; la primera me recuerda a cuando todos los diarios empezaron a regalar DVDs y la segunda es como cuando empezaron a regalar libros, en ambos casos fueron maniobras de marketing para intentar frenar la caída inexorable de la venta de ejemplares. De las dos, es la última la que más interesante me parece, pero no han sido capaces de difundirla bien, y eso que hay libros como éste que solo por su valor histórico merecen la pena. En lo que se refiere al cine, en cuanto en nuestro país tengamos una plataforma como Hulu o Netflix que pueda llegar a acuerdos con todas las distribuidoras, intentos como CineOrbyt simplemente desaparecerán.

Por eso, cuando veo que quieren implantar su muro de pago, me parece un paso en la buena dirección, pero insuficiente. Es lógico y razonable que los periódicos quieran cobrar por sus contenidos; ahora bien, esperemos que sea por contenidos originales y que merezcan la pena. Cuesta mucho que un lector se rasque el bolsillo para pagar, y es muy fácil alienarlo si ve que no recibe una propuesta de valor a cambio. Así y todo, será interesante ver cómo evolucionan las cifras de suscriptores en los dos diarios más importantes de España y apostar cuánto tiempo tardaremos en escuchar el tópico de que en España no estamos acostumbrados a pagar porque las cuentas no salgan.

No es muro de pago sí o no, son dinosaurios frente a ardillas

Creo que en España sí hay quien está dispuesto a pagar por contenidos de calidad, pero el éxito del muro de pago en los diarios españoles estará determinado por un problema de escala. Desconozco que precios van a poner El País y El Mundo para su muro de pago, pero vamos a tomar como referencia los 9,99 euros mensuales que cuesta un mes de El Mundo en Orbyt, un precio que parece razonable. Pongamos que es un modelo de suscripción que prueba ser un éxito y conseguimos 100.000 suscriptores, una cifra que creo que ahora mismo firmarían muchos medios. Con eso llegamos a un millón de euros al mes, una cifra muy buena, pero que a grupos como Unidad Editorial, que pierde 17,6 millones de euros en el primer trimestre del año o Prisa, que tiene 3.000 millones de deuda, no les sirve para nada. Porque son dinosaurios, lentos y pesados, que se enfrentan a las ardillas que son los nuevos medios de internet.

Todos esos nuevos medios están mucho más preparados para trabajar en internet y tienen menos grasa y michelines sobrantes para poder ir dónde está la noticia. No es casualidad que eldiario.es haya mandado un enviado especial a Turquía mientras que El Mundo tiene que tirar de agencias o de un colaborador. Cuando se es pequeño, es más fácil organizarse, cuadrar las cuentas y actuar. Las ardillas pueden moverse con rapidez de un lado a otro, hasta que encuentran la bellota que les da de comer, y para el público de eldiario.es, las revueltas de Turquía son un tema noticiable y de su interés, con lo que el gasto ha merecido la pena.

Un muro de pago puede ser una buena solución en el corto plazo, pero a largo plazo no servirá de nada mientras no se cambie la mentalidad de los directivos de las empresas de periódicos. No hay que buscar nuevas formas de sacar dinero de lo que ya hacen, eso es seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro hasta que muera. Hay que buscar otros productos nuevos de los que sacar beneficio, y adelgazar sus estructuras de medio de comunicación de masas, porque en internet no son necesarias. Ya lo dijo mejor que yo Gumersindo Lafuente:

Los dinosaurios, o mutan o mueren. Para sobrevivir, han de mutar en ardillas, que es lo que pide el nuevo escenario. Animales más pequeños, extremadamente ligeros y capaces de reproducirse con mucha facilidad. Si una ardilla hace un experimento y no sale, enseguida habrá una multiplicidad de ardillas que probarán otras cosas hasta que salgan. Los dinosaurios, ante esa sensación de ser agredidos por nuevos actores que intervienen en un mundo donde ellos antes eran un oligopolio, generan capas y estructuras para protegerse. En este ecosistema tan complejo, tan pantanoso, los dinosaurios, cuantas más superestructuras generan, más se hunden. Más incapacidad tienen para moverse y para comprender. Y más posibilidades tienen de fracasar en el intento de dar ese gran salto a un nuevo mundo».

 

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Estar más informado no significa estar mejor informado

Cada vez que escucho a alguien decir cosas como “solo oígo la SER” o “solo leo el ABC” me recorre un escalofrío. Creo que casarte con un medio es una mentalidad tan del siglo pasado como lo fueron los medios de comunicación de masas. Primero, porque mantenerte informado solo por medios de comunicación que sean afines a tu ideología es propio de borregos. Si solo quieres escuchar aquello que sabes que te va a gustar, no quieres que te informen, quieres que te adoctrinen o refuercen tus convicciones. Y segundo, si solo sigues medios de tu línea ideológica, nunca recibirás un cuadro completo de la realidad. Para poder tener una información completa debes consultar la mayor cantidad de fuentes posible y tener una dieta informativa variada.

Como hemos dicho en varias ocasiones, vivimos en la era de la sobreabundancia de información, y no hay necesidad de limitarse a un solo periódico o informativo de radio o TV. Puedes contrastar noticias y fuentes sin necesidad de ser un profesional de la comunicación. Elige con cuidado tus fuentes de Twitter o hazte una cuenta en Feedly para gestionar los contenidos que quieres consumir; en cualquiera de los dos casos, comprobarás como estás mucho más enterado de lo que ocurre que limitándote a un solo medio. La época en la que bastaba con leer un periódico y ver el telediario para saber todo lo que pasaba en el mundo ya pasó, y hay que adaptarse a los nuevos tiempos, en los que saber elegir las fuentes de información y seleccionar los contenidos qué configuran tu dieta informativa es más importante que la fidelidad a los medios de comunicación.

En resumen, con una sola fuente de comunicación afin a tus ideas no vas a estar bien informado. Necesitas más fuentes, pero has de seleccionarlas y gestionarlas, porque estár más informado ya no significa estar mejor informado.

 

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Los nuevos medios de comunicación, en el Laboratorio de Periodismo de la APM

Los nuevos medios de comunicación han sido el tema central de la XII sesión del Laboratorio de Periodismo de la Asociación de la Prensa de Madrid, un debate muy interesante que pude seguir ayer en streaming y a través de Twitter. Moderado por la presidenta de la APM, Carmen del Riego, contó con la participación de Jesús Maraña, director editorial de InfoLibre; Agustín Valladolid, director de Zoomnews; Paco Frechoso, director de Cuarto Poder; Manuel Moreno, director de Trece Bits, y Carles Foguet, director de Comunicación de Jot Down. Durante las casi dos horas del laboratorio, hubo muchas y buenas aportaciones sobre la situación del periodismo y los nuevos medios de comunicación. A continuación, tenéis una selección de tuits con lo más destacado del Laboratorio.

 


https://twitter.com/Elvira_MJ/status/342711874061729793


https://twitter.com/VinceBobadilla/status/342713801084391425


https://twitter.com/Elvira_MJ/status/342720001658204161


https://twitter.com/Elvira_MJ/status/342727274057060353

Y por si con este pequeño resumen no te es suficiente, aquí tienes el Laboratorio íntegro

 

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¿Por qué debería aprender a programar un periodista?

¿Estarías dispuesto a aprender a programar? Si plantease esa pregunta a los periodistas que conozco, creo que por lo menos el 99% me mirarían con cara de pocos amigos. “Yo soy de letras”, “Ya he estudiado una carrera, no necesito otra”, “Para eso están los programadores”… son solo algunas de las posibles excusas que no dudo que me encontraría. Pero no hay excusa que valga. Estamos ante la mayor crisis de la historia del periodismo, una auténtica revolución sistémica que se está produciendo mientras lees este post y que no tiene vuelta atrás. No te engañes, cuando la crisis económica pase, la crisis de los medios de comunicación seguirá, puesto que está vinculada a la desaparición de la anomalía que son los medios de comunicación de masas, entre otros motivos. En ese escenario, la polivalencia va a ser una característica muy demandada y aprender a programar puede serte de mucha ayuda.

  • Tienes que ser capaz de moverte en el entorno tecnológico con cierta soltura. Nadie pide que seas un programador experto capaz de crear una aplicación de la nada, pero sí que sepas distinguir entre HTML y Javascript, por ejemplo. Conocer de programación no será imprescindible para que hagas tu trabajo, pero sí te ayudará a hacerlo mejor.
  • El periodismo futuro será online. Creo que nadie va a negarme que el periodismo del futuro se producirá por y para la red, y saber programar te permitirá aprovechar al máximo todas las posibilidades. ¿Conoces Snow Fall? Estoy seguro de que dentro de unos años esos reportajes serán muy comunes y el periodista que pueda crearlo en su integridad será el profesional más valorado.
  • Te permitira mejorar tus proyectos y crear otros nuevos. Algo tan simple como saber modificar los archivos PHP de una plantilla de WordPress te permitirá poder adaptar algo genérico a tus necesidades específicas. Tú eres el periodista y sabes lo que necesitas, puedes aprender a hacerlo tú mismo si entra dentro de tus posibilidades o verte obligado a contratar a alguien. Tú eliges.
  • No necesitas invertir dinero, tan solo dedicación. Hay muchos recursos gratuitos en la red con los que puedes aprender a programar sin gastar un solo euro. Codecademy es quizás el más conocido, pero también tienes Code Avengers, Coursera o Code School. Puedes adquirir las nociones básicas de programación y codificación gratuitamente, lo único que necesitas es empeño.
  • Puede ayudarte a conseguir o conversar tu trabajo. Aprender a programar te permitirá poder explotar las posibilidades de la red, porque sabes qué es lo que hay detrás; además, en un entorno tan competitivo como el periodismo, toda ventaja es poca si quieres crear tu público. Recuerda que no hay nada peor que la indiferencia.

 

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