6 razones para tener un blog

Hay gente que aún no se ha dado cuenta del cambio de paradigma en que nos encontramos y todavía se pregunta si hay razones para tener un blog, cuando es más bien al contrario. Tienes que pensar mucho para encontrar razones para no tener un blog. En la época que nos ha tocado vivir, las prácticas del siglo XX están dejando de ser eficientes a marchas forzadas y para poder crearse una presencia online no hay mejor herramienta que tu blog. Mucho mejor que yo lo ha dicho Alfonso Alcántara (@yoriento): «Sin nuestro blog somos unos sintecho digitales, todo el día tirados en las redes sociales. No dependáis de Facebook o Twitter, crear vuestro propio blog y usad las redes, que las redes no os usen». Por eso, para que veáis la importancia de crear vuestra casa en la red, os apunto seis razones para tener un blog.

  1. Te sirve para aprender a escribir y comunicar. Soy periodista y mi herramienta de trabajo es la palabra y aún así, tener un blog me ha ayudado a mejorar como escritor, puliendo defectos de mi estilo y creando hábitos de escritura. Para alguien que no se dedique a escribir profesionalmente, los beneficios serán mucho mayores. Además, escribir sobre los temas que te gustan, e incluso sobre los que no te gustan, te hace pensar conceptos que pueden ser complejos y también la forma de simplificarlos para trasladarlos a tu post. No hay nada más gratificante que ver cómo lo que has escrito es exactamente lo que querías transmitir.
  2. Un blog permanece. Frente a la fugacidad de las redes sociales, donde un tuit o un post de Facebook tienen una vida útil de minutos u horas a lo sumo, lo que publicas en tu blog queda para siempre. El permalink es tu aliado, convirtiendo tu blog en un portafolio de tus conocimientos, un archivo de tus pensamientos y un escaparate de tu carrera que se actualiza cada vez que publicas un post.
  3. Escribir para un blog es un estímulo para seguir aprendiendo. Gracias a EScomunicación, ahora soy un profesional mucho más capacitado de lo que era hace unos años. Por ejemplo, yo antes no sabía nada sobre WordPress o SEO y mis lecturas eran solamente por ocio. Hoy, puedo hacer una instalación completa de WordPress sin pestañear, tengo fundamentos de SEO para posicionar lo que escribo y he ampliado lo que leo con libros sobre el futuro de mi profesión y otros temas, que reseño en las Lecturas 2.0.
  4. Un blog te da visibilidad, te pone en el mapa de tu área de trabajo y hace posibles que lo que escribes llegue a lugares que nunca esperarías. Desde que empecé con EScomunicación, me he encontrado con que me han citado en otros blogs, me han usado como fuente para artículos y trabajos universitarios, y otros periodistas y blogueros se han puesto en contacto conmigo o han difundido mis posts. Antes de tener el blog nadie sabía quién era yo, ahora puedo decir que casi nadie sabe quién soy yo.
  5. Un blog te ayuda a posicionarte en los motores de búsqueda. Desde el momento en que escribes en tu blog estás creando aquello que hace feliz a Google, Bing o Baidu: contenido. Posts frescos y recién escritos son el alimento preferido de sus bots y eso permitirá que cualquiera que haga búsquedas pueda encontrarte. Y todo ello además de posicionarte te sirve para cimentar tu marca personal, la huella que vas dejando en la red con cada cosa que escribes. Por eso expertos como Andrés Pérez Ortega consideran el blog como la piedra angular de la marca propia.
  6. Y por último, pero no menos importante, escribir un blog es divertido. Escribes sobre lo que te gusta, sin presiones de nadie y cuando quieres, ¿qué más puedes pedir? Si no te diviertes escribiendo sobre los temas que te apasionan, tienes un problema. Y es mucho más divertido cuando empiezas a ver resultados. Cuando ves que las visitas suben mes tras mes y que tus posts se difunden más en las redes sociales, es una gran inyección de moral. A todos nos sube el ego comprobar cómo nuestro esfuerzo da sus frutos.

Estas son solo seis razones para tener un blog, pero seguro que tú tienes una propia. Escríbela en los comentarios y convirtamos esta lista de seis en dieciséis razones y luego sesenta. ¿Qué razón darías tú para tener un blog?

 

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Descárgate el libro Guía de periodismo en la era digital

Guía de periodismo en la era digital

El ICFJ (International Center for Journalists) lanzó hace casi dos años una iniciativa denominada Líderes digitales y recientemente ha hecho público uno de sus resultados: la Guía de periodismo en la era digital. Este libro ha sido creado por y para periodistas hispanoparlantes con cierta experiencia en periodismo digital, para darles una panorámica de la industria del periodismo hispano en Estados Unidos y las habilidades técnicas y periodísticas que se necesitan para tener éxito en la profesión hoy en día.

Puedes descargar el libro en este enlace o en la biblioteca virtual de EScomunicación.

 

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Tres herramientas para procesar, compartir y archivar información

 

Leo el post de Enrique Dans sobre el RSS que se resiste a morir y su defensa del Google Reader y recuerdo cuando hablé de mi dieta informativa, donde señalé que el Reader constituía el plato principal de la misma y mi fuente primaria de información. Hoy, eso no ha cambiado en absoluto y el Reader es de consulta diaria obligada para poder procesar toda la información acerca de los temas que me interesan. Pero algo sí ha cambiado desde que escribí sobre mi dieta informativa, y es que ahora uso dos herramientas nuevas para compartir y archivar aquellos items informativos que me parecen de especial interés: Hootsuite y Spundge.

 

 

Ya había configurado mi cuenta de Hootsuite antes del verano, y ha sido a partir de septiembre que he empezado a usarla con asiduidad. Primero para poder compartir las actualizaciones del blog en redes sociales y después, y cada vez con más frecuencia, para compartir contenidos relacionados con el periodismo en las cuentas de EScomunicación en Facebook, Twitter y Google+. Creo que ahora ya he empezado a coger el truco a este último uso, y llevo unos días con un ritmo regular de publicación de mañana y tarde, gracias a la facilidad con que se pueden programar las publicaciones en Hootsuite.

 

 

Al mismo tiempo, continúo usando Spundge, que me parece una herramienta con mucho futuro a poco que empiece a extenderse su uso entre los periodistas, que por algo está pensada para ellos. Ya hablé en su momento de Spundge en este post y en este otro usé un cuaderno creado para hablar sobre el Meeting Point By Ono de Periodismo 2.0. A su vez, en la columna derecha tenéis El cuaderno de EScomunicación, donde recopilo noticias de interés y que me está sirviendo para crear un gran portafolio con entrevistas, noticias y vídeos sobre el cambio de paradigma del periodismo que me está siendo de gran utilidad para tener ordenadas mis ideas y poder archivar información.

 

Procesar información, compartir información y archivar información. No sólo los periodistas del futuro tendran que saber cómo hacerlo, cualquier profesional deberá tener esas habilidades digitales si quiere prosperar en la era de la sobreabundancia de información, y Google Reader, Hootsuite y Spundge son tres herramientas que te permitirán hacerlo.

 

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Spundge, una nueva herramienta para seleccionar y presentar contenidos

En los últimos tiempos, parece que proliferan las redes sociales y plataformas que buscan un pedazo de la gran tarta que se reparten, en su mayor parte, Facebook y Twitter. En el caso de Spundge, el factor que la diferencia de todas las demás es su foco en la selección y presentación de contenidos, o content curation, además de estar dirigida inicialmente a los periodistas.

 

 

¿Por qué se dirige Spundge a los periodistas? Porque somos un colectivo que siempre ha gestionado muchas y diversas fuentes de información y las ha organizado y presentado como un todo coherente, y Spundge es una herramienta diseñada precisamente para eso. Spundge organiza la información en carpetas denominadas cuadernos, a los que puedes agregar los elementos que desees de las fuentes de tu elección. Precisamente en el tema de las fuentes es donde destaca Spundge, al permitir usar como fuentes búsquedas, tus perfiles sociales, tus feeds de rss…

 

El creador de estos cuadernos puede añadir colaboradores a los mismos, permitiendo que un grupo de personas colaboren filtrando y organizando los contenidos del cuaderno. Asimismo, se puede crear un widget del cuaderno e incorporarlo en el diseño de tu página. De hecho, en la columna derecha podrás ver El cuaderno de EScomunicación, en el que iré seleccionando y presentando contenidos de de interés sobre el futuro del periodismo y el impacto de la tecnología en los medios. Espero que os guste y que podamos explorar juntos el uso de esta nueva herramienta.

 

 

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Mi historia con Evernote

A poco que tengáis algo de actividad, tanto en internet como fuera de ella, empezaréis a acumular papelitos y post-it con teléfonos, ideas, recordatorios, notas… un cúmulo de información que siempre quieres organizar y nunca te pones con ello. Y cuando por fin te compras una “superlibreta” donde apuntar todo según vas necesitando, encuentras que muchas veces necesitas tener esos mismos apuntes organizados de alguna manera para poder trabajar con ellos desde el ordenador. Yo era una de esas personas y confieso que, muchas veces, mi mesa era un caos a pesar de libretas u organizadores. Pero eso ya terminó, gracias a Evernote.

 

 

Aunque Evernote ya lleva unos pocos años en activo, no ha sido hasta este verano que lo instalé en mi PC para ver si podía solucionar una necesidad que tenía prácticamente desde que empecé a trabajar en gabinetes de prensa. Después de tanto tiempo atendiendo y solucionando todo tipo de gestiones, uno termina con un catálogo de números de teléfono y correos electronicos bastante considerable. Los teléfonos VIP, por decirlo de alguna manera, iban a la agenda automáticamente, pero nunca sabia que hacer con el resto de contactos, que al final permanecían en el cuaderno u hoja donde se apuntaran originalmente.

 

¿Qué ocurría? Que pasados los meses necesitas hablar con alguien de determinado programa de radio, por ejemplo, y recuerdas que una vez ya hiciste una gestión con ellos pero no encuentras el teléfono ni te acuerdas del nombre de la persona. Eso me ha pasado más de una y más de dos veces y por eso buscaba una herramienta que me permitiera apuntar teléfonos y datos asociados (nombre, correo electronico, notas…). Probé primero con una tabla de Excel, pero no me satisfacía visualmente, al fin y al cabo era algo que iba a consultar constantemente y una tabla no es lo más bonito. Probé guardándo contactos en la agenda de outlook y en los contactos de gmail, pero las búsquedas en ambos casos no eran todo lo fluidas que necesitaba. Así que abandoné la idea… hasta este verano.

 

No recuerdo qué me convenció para instalarla, pero fue empezar a hacer notas con los contactos y experimentar una gran satisfacción al ver que, por fin, habia encontrado lo que buscaba. En una nota apunto todo lo que sepa del contacto y luego, a la hora de buscar, solo tengo que empezar a escribir en la casilla de búsquedas y Evernote me selecciona las notas que cumplen los requisitos. Puedo buscar por nombre, por el número de teléfono, por el medio para el que trabajan, por su e-mail o por cualquier cosa que haya apuntado. Tengo 294 notas en mi libreta de teléfonos y tengo la tranquilidad de que puedo encontrar exactamente lo que busco en menos de un segundo, algo que no tiene precio.

 

Y como Evernote está sincronizado en todos mis dispositivos, puedo acceder a través de mi smartphone a todas mis notas o crearlas desde el móvil para trabajar luego con ellas en el PC. Puedo hacer una grabación de audio para escucharla en el PC; puedo tomar una fotografia con el móvil, escribir una anotación en ella y compartirla por correo electronico; puedo hacer una checklist de tareas y tenerla siempre conmigo, o una lista de vídeos musicales enlazados a Youtube para poder escucharlos en cualquier momento. Con la extensión Evernote Web Clipper puedo capturar cualquier página web que me interese para consultarla más adelante. Puedo mandar a una dirección de correo mía de Evernote los mails que me interese conservar… Las posibilidades son ilimitadas.

 

Esto no es un post patrocinado y mi única relación con Evernote es que uso su aplicación, así que creeme cuando te digo que merece la pena. Yo empecé a usarla para una necesidad concreta que tenía por mi trabajo y cada vez le encuentro más utilidades. Si le das una oportunidad, seguro que resuelves ese problema que siempre has tenido o encuentras usos en los que nadie ha pensado aún. Y además su versión gratuita es más que suficiente para las necesidades de la mayoría de las personas. ¿A qué esperas para instalarla?

 

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La regla del diez por ciento

Retomamos la serie dedicada a Newsonomics de Ken Doctor con la novena tendencia de las doce que moldearán las noticias del futuro. Hoy hablamos de la regla del diez por ciento.

 

 

Los avances tecnológicos han cambiado para siempre el negocio del periodismo y han eliminado prácticamente todas las barreras para compartir información. La agregación, por ejemplo, es un fenómeno que seria imposible sin la capacidad de organizar y clasificar que da la tecnología. Asimismo, los contenidos generados por los usuarios serían inaccesibles sin nuestras nuevas herramientas para crear y compartir.

 

Todo esto lleva a la regla del diez por ciento. En este momento de nuestra evolución digital, deberíamos haber superado ya el debate de hombres-contra-máquinas y valorar ambas partes por lo que pueden contribuir al proceso comunicativo. Que la tecnología se encargue de todo el trabajo pesado, ese noventa por ciento de tareas tediosas y repetitivas y que los seres humanos trabajen en lo demás, aportando sus habilidades, inteligencia y capacidad de juicio. Es ese diez por ciento lo que diferenciará a cualquier empresa periodística y la hará destacar entre las demás.

 

Estamos en los inicios, todavía pensando como resolver esa ecuación máquina-ser humano. No es una regla absoluta y la proporción de trabajo variará dependiendo de la tecnología, la compañía y el producto. Pero el futuro del periodismo y de bastantes otros negocios dependerá de lo rápidamente que lo consigan.

 

Más en la serie de Newsonomics:

 

Cómo usar Scrivener para mejorar tu blog

Hay muchos programas pensados para ayudar a escritores y blogueros. No hace mucho tiempo, hablé aquí de algunos de ellos, pero no hay ninguno comparable a Scrivener.

 

 

El programa creado por Literature & Latte es una herramienta increíblemente versátil, apta no sólo para estudiantes, educadores o escritores, el público para el que está pensado, sino también para blogueros. De hecho, parece que estuviera pensado y diseñado teniendo en mente las necesidades de los blogueros, haciendo mucho más fácil infinidad de tareas que los editores integrados de WordPress, Blogger, Tumblr o la plataforma de tu elección no te permiten hacer. Veamos algunas de esas caracteristicas.

 

Comenzando con Scrivener

 

Lo primero que has de hacer con Scrivener para poder sacarle partido de cara a tu blog es crear un nuevo proyecto que, para entendernos, es como se llama a los documentos. La diferencia con otros procesadores de textos es que Scrivener te permite tener múltiples archivos de todo tipo dentro del proyecto y te permite organizarlos fácilmente en carpetas, en diferentes árboles de archivos y moverlos de una manera tan sencilla como arrastrándolos con el raton. Cada archivo puede ser categorizado como desees, usando colores para diferenciarlos si eres más visual. Observa como es el proyecto de EScomunicación:

 

 

Como verás, utilizo la vista de tablón de corcho, en donde he “pinchado” tarjetas de colores con el contenido de los diferentes posts. Amarillo para los que están en borrador, verdes para las entradas que ya están programadas y azules para las que ya se han publicado. Las publicadas están dentro de su propia carpeta para no atiborrar el tablón de tarjetas azules, lógicamente. Para mí, es un modelo de organización que funciona y me sirve para, de un solo vistazo, localizar lo que quiero escribir o ver si es necesario que prepare más borradores. Pero si no te gusta este modelo, Scrivener te permite tenerlo organizado como un árbol de ficheros o bien como texto continuo, un post detrás de otro. La elección es tuya.

 

Si tu blog ya tiene un tiempo, seguramente tendrás una buena cantidad de posts antiguos que tendrás que incorporar a Scrivener de alguna manera. No sé si habrá algún modo más práctico y rápido de hacerlo, en mi caso utilice el viejo método de cortar y pegar cada post en su propio texto dentro del proyecto de EScomunicación. Es un trabajo largo y tedioso, pero a la larga, es la mejor opción. De esta forma, cada uno de los viejos posts lo tengo guardado como texto plano, junto a sus etiquetas y el permalink del mismo. Quizás te preguntes qué necesidad hay de meterse esa cantidad de trabajo y yo te respondo: Para poder hacer uso de las búsquedas.

 

Búsquedas, bucear en tus archivos nunca fue tan fácil

 

Tan sólo por la facilidad de búsqueda que te ofrece Scrivener ya merece la pena utilizarlo. En mi caso, ya tenía más de 190 posts cuando empecé y aunque pueda parecer un lastre, es todo lo contrario. Es un repositorio perfecto de todo lo que has ido pensando y escribiendo, accesible a través del cuadro de búsquedas, situado en la parte superior izquierda de la ventana de Scrivener.

 

 

Vosotros no sé, pero yo después de tantos posts hay veces que no recuerdo si la idea que estoy escribiendo ya la plasmé en una entrada anterior o si he hecho referencia ya a cierto artículo. Para esos casos, nada como hacer una búsqueda rápida y en un momento puedes repasar todos los posts en los que aparece dicha referencia.

 

Asimismo, puedes hacer uso de las colecciones para los temas recurrentes del blog. Las colecciones son agrupaciones de elementos que tú creas a tu propio criterio. En mi caso, puedes ver como he creado una colección para agrupar todos los posts relativos a Newsonomics, pudiendo acceder a la serie completa en cualquier momento. Las posibilidades para que organices tu contenido en colecciones son casi infinitas, al poder sumar un texto preexistente a una o varias de ellas. De esta forma, puedes tener los grandes temas de tu blog siempre a la vista, y con todo lo que has escrito al respecto.

 

 

Referencias, todo al alcance de tu mano

 

Si preparas tus posts en un gestor web, lo más normal es que tengas varias pestañas abiertas de tu navegador cuando tengas que consultar algún dato. En el caso de Scrivener no es necesario, ya que puedes partir la pantalla y tener tu texto en un lado y tus referencias en otro. Bien sea una imagen que necesites para ilustrar el post, un pdf de un informe al que haces referencia o un archivo de sonido, puedes dejarlo todo guardado en tu proyecto y tenerlo disponible para uso futuro. Y lo mejor es que todo ello lo tienes en la misma aplicación, sin necesidad de estar cambiando de ventana.

 

 

Planifica tus entradas

 

Otra de las ventajas que he encontrado a Scrivener es la flexibilidad que te ofrece a la hora de planificar tus posts. Este post sobre Scrivener iba a ser originariamente el 199, pero la actualidad hizo que fuese mejor retrasarlo y no tuve más que desplazarlo dentro de los posts preparados, colocándolo en su lugar en la “parrilla de salida”.

 

 

El orden en que tengo colocadas las notas amarillas no es fortuito. Es el orden en que tengo pensado ir escribiendo y publicando cada post, pero si un tema de actualidad lo demanda o surge una nueva idea que no puede esperar, sólo tengo que modificar el tablón arrastrando y soltando.

 

Estadísticas, el camino recorrido

 

Una de las funciones más importantes de Scrivener es la función de compilación, que unifica todos los elementos de tu proyecto y les da un formato adecuado para su impresión. Yo no voy a imprimir los textos del blog, pero entiendo que habrá blogueros que les parezca una función muy interesante, pues permite crear un pdf, un documento de word o incluso un epub para lectura electronica. Pero lo que me ha gustado, y que aproveché en mi anterior post, es la función de estadísticas del proyecto. Saber que el volumen de lo que he escrito es el equivalente a una novela es gratificante y conocer en el momento que este post es el más largo que he escrito en la historia del blog es útil. Y todo gracias a esa función.

 

 

Trabajando en la nube, trabajando sobre seguro

 

Scrivener es una herramienta que una vez instalada no precisa de conexión a la red, y eso puede ser un plus para los blogueros que gusten de adelantar sus posts con mucho tiempo. Puedes instalarlo en un viejo portatil sin conexión a internet para poder escribir sin distracciones y luego pasar tus textos con un USB, por ejemplo. No creo que haya mucha gente que quiera trabajar offline, pero Scrivener te lo permite si así lo deseas.

 

En mi caso, prefiero hacer uso de internet y aprovecho la nube para evitar molestarme por las copias de seguridad. Scrivener hace copias automáticas prácticamente a cada momento, así que nunca deberías de perder tu trabajo. Para mayor seguridad, yo hago que guarde los proyectos en mi carpeta de Dropbox, de forma que cada copia sube a la nube automáticamente. Esto me permite también utilizar Scrivener para trabajar en el blog desde cualquier ordenador en el que tenga acceso a internet, tanto en casa como en el trabajo.

Creo que queda bien a las claras que estoy encantado con Scrivener. Es un programa que puedes probar de forma gratuita durante 30 días de uso. Es decir, si lo usas las 24 horas la prueba dura 30 dias, pero si lo usas durante 48 horas a la semana, te durara quince semanas. Pero te recomiendo que lo compres, no es nada caro para todo lo que te ofrece y considero que son los 32,87 euros (40 dólares cuando lo adquirí en enero) que mejor he invertido en mucho tiempo.

 

3 soluciones para almacenar tus archivos en la nube

Los servicios gratuitos de alojamiento de archivos han cambiado totalmente la forma en que almacenamos nuestra información. Si antes grabábamos DVD’s (y antes de eso CD’s), ahora  guardamos nuestros archivos en discos duros multimedia en nuestro hogar y, para aquellos que necesitamos acceder en cualquier lugar, utilizamos la nube. Son servicios freemium que te permiten guardar tus fotos, documentos o vídeos en sus servidores y acceder a ellos desde cualquier dispositivo. Juegan además con la ventaja de poder compartir fácilmente esos contenidos, permitiéndome mandar el enlace a tus contactos para que se descarguen las cientos de fotos hechas en la última cena o ese vídeo de 400 megas con los mejores momentos de tus vacaciones.

Hay muchas compañías dedicadas a ofrecer discos duros virtuales, incluso Google tiene pensado desembarcar en este mercado. A continuación, os ofrezco tres soluciones para almacenar vuestros archivos en la nube, que son las que utilizo yo para guardar fotos, copias de seguridad y todo tipo de información. Como suele decirse, no son todas las que son, pero sí son todas las que estan.

Dropbox

Dropbox es posiblemente el servicio más popular de disco duro virtual, con más de 50 millones de usuarios en todo el mundo y cientos de millones de archivos subidos a sus servidores diariamente. Además de ser pioneros, cuenta con el aliciente social de animar a sus usuarios a invitar a sus amigos para conseguir más espacio. Ofrece 2 gigas gratuitos ampliables cada vez que un amigo tuyo se suscribe gracias a ti, hasta un total de 8 gb. Yo tengo 4,5 ya y subiendo.

Hidrive

Hidrive es un servicio prácticamente idéntico a Dropbox, con la diferencia de que te ofrece 5 gb inicialmente para, gracias a los amigos que se apunten gracias a ti, llegar hasta 10 GB en su versión gratuita. A su favor, tiene una interfaz muy limpia y clara, además de la posibilidad de configurar varios usuarios para una sola cuenta, algo a considerar si se le va a dar uso a nivel empresarial.

Box

Y finalmente tenemos Box. Esta compañía ofrece 5 gb de manera gratuita, pero cada cierto tiempo tienen promociones como ésta a la que me acogí, consiguiendo nada menos que 50 gb de almacenamiento gratuito. Ni que decir tiene que con tantos gigas libres, Box ha pasado a ser mi cajón de sastre, donde guardo todo tipo de material por si acaso. Las copias de seguridad del blog las alojo aquí también, además de usar la aplicación de android para subir fotos y otros materiales desde mi smartphone.

Y por supuesto para cuando se va la luz o no hay conexión a internet, siempre nos queda el método tradicional

4 herramientas para aislarte y evitar el vicio de la procrastinación

 Procrastinar: (Del lat. procrastinare). 1. tr. Diferir, aplazar.

A todos nos pasa cuando nos ponemos con cualquier tarea. Comenzamos a perder el tiempo, abrimos múltiples pestañas en el navegador, consultamos cualquier página que no tenga que ver con lo que estamos haciendo y aplazamos incesantemente lo que tenemos que hacer. Los cantos de sirena de la web nos llaman sin parar y no podemos resistirnos. ¿Qué habrá de nuevo en Twitter? ¿Me habrán comentado algo en Facebook? Las alertas constantes del correo y las redes sociales son como un toque incesante en el hombro que nos hace girarnos y dejar lo que estamos haciendo. Por eso, te recomendamos cuatro herramientas para aislarte del mundanal ruido y evitar el vicio de la procrastinación.

1.- Ommwriter

Ommwriter es una aplicación fantástica para aislarte totalmente de todas las distracciones de tu ordenador. Simplemente, ejecútala y un paisaje blanco llenará tu pantalla. No hay navegador, no hay barra de notificaciones, no hay nada más que la pantalla en blanco y tú. Yo lo uso cada vez que necesito escribir textos largos y el tiempo apremia. Tanto en casa como en el trabajo, no hay nada mejor para eliminar distracciones que el sonido relajante de las teclas mientras escribes en el Ommwriter.

2.- Write or Die

Con Write or Die, nos encontramos con una filosofía similar pero opuesta a Ommwriter. En lugar de aislarte para que tu mente trabaje, Write or Die te obliga a escribir  y te castiga si te distraes o dejas de teclear. Es una aplicación totalmente configurable, donde puedes marcar tu objetivo en número de palabras, el tiempo y las consecuencias de tu procrastinación. Os invito a que probéis la versión web durante cinco minutos en modo kamikaze con un objetivo modesto, digamos doscientas palabras. Veréis como la estrategia del látigo también funciona para evitar distracciones.

3.- SelfRestraint

Si más que aislarte lo que necesitas es evitar meterte en las redes sociales o navegar sin rumbo por Internet, SelfRestraint es la aplicación que necesitas. Ya no tendrás posibilidad de distraerte mirando el Marca o tus mensajes del Tuenti, porque con un par de pasos, podrás bloquear los sitios de internet que te atraen como una polilla a la llama y que te impiden conseguir tus metas. Te permite también especificar el tiempo del bloqueo, con lo cual puedes plantearte objetivos como «una tarde sin entrar al Facebook».

4.- Freedom

Pero si realmente quieres aislarte por completo, tienes que utilizar Freedom. Esta aplicación directamente desconecta tu conexión a Internet durante el tiempo que tu fijes, y la única manera de recuperarla es reiniciando el ordenador. Es la herramienta definitiva para eliminar las distracciones en forma de notificaciones, nuevos DM en Twitter o correos entrantes. Separado por completo de la World Wide Web, no tendrás más remedio que dejar de perder el tiempo y ponerte con el trabajo que te hayas marcado.

Espero que estas herramientas, algunas gratuitas, otras de pago, te puedan ser de utilidad para abandonar el vicio de la procrastinación y aprovechar mejor tu limitado tiempo. Y si conoces alguna otra, no dudes en compartirla en los comentarios.

La campaña de los smartphones y los iPads

Tanto en esta campaña como en la de 2008 fui uno de los encargados de viajar en la caravana electoral con los periodistas de los diferentes medios, una labor dura, con muchos madrugones y pendiente de mil cosas a la vez. Pero hay algo en lo que hemos mejorado en estos tres años y es en los avances tecnológicos, tanto que podemos denominar a la de 2011 la campaña de los smartphones y los iPads.

La caravana electoral en plena faena

Si en 2008 podías contar los smartphones con los dedos de una mano, en 2011 todos los periodistas y componentes de la caravana contaban con un smartphone. Blackberrys, iPhones y diferentes modelos Android eran la herramienta de trabajo portátil que todos hemos usado en los quince días de campaña. Desde el uso intensivo de Twitter por parte de los redactores hasta el envío de correos electrónicos en cualquier momento y lugar, gracias a los smartphones hemos podido liberarnos de tener que usar constantemente los ordenadores portátiles para estas tareas.

Por ejemplo, el disponer de smartphones ha evitado una de las tareas tradicionalmente más tediosas de las caravanas. A cada periodista se le facilita el programa del día siguiente, con los trayectos que se van a realizar y los horarios e intervinientes en los diferentes mitines del día. En 2008, esa información se entregaba en papel, lo que implicaba buscar donde imprimirla, hacer las copias pertinentes y cargar con ellas hasta el momento de entregarlas a los periodistas. En 2011, eso ha desaparecido, se manda por correo a todos los componentes de la caravana y cada uno de ellos puede verlo en su teléfono (aunque luego no lo consultaran y nos preguntasen a nosotros).

Siguiendo con mi experiencia particular, también he podido atender llamadas por el teléfono del trabajo mientras con el personal enviaba mails con diversa información tanto a los miembros de la caravana como a otros periodistas fuera de la misma, solucionando en pocos minutos lo que antes habría supuesto mucho más tiempo. A esto hay que sumar el poder acceder al correo electrónico en todo momento, para consultar convocatorias, cotejar datos o comprobar el correcto envío de los mails. Es la primera vez que he sentido que llevaba la oficina en el bolsillo, toda una ganancia en rapidez, tiempo y problemas solventados en menos que canta un gallo.

Pero no sólo los teléfonos inteligentes han cambiado el modo en que se trabaja en una caravana electoral, los iPads también han empezado a hacerse notar. Varios periodistas (y una compañera de la caravana) se llevaron sus iPads, que utilizaron durante la campaña como complemento a sus ordenadores portatiles y smartphones, incluso para tomar fotografías. En dos casos, el redactor del periódico más vendido y la redactora de una televisión privada, el iPad era su dispositivo informático único, desde el que trabajaban, tomaban notas y escribían sus crónicas, todo un avance si lo comparamos con los portátiles de hace tres años en cuanto a ligereza, portabilidad y potencia. Este año han sido sólo dos, pero en las próximas serán mayoría, o quizás todos, quienes trabajen desde su iPad u otro tipo de tablet.

Lo hablé con algunos de los componentes de la caravana: Todo este despliegue de tecnología exige más que nunca sitios con cobertura 3G o redes wifi potentes capaz de soportar múltiples conexiones. No estamos hablando de mandar un simple mail, sino de poder acceder a la maqueta del periódico, conectarse a la red de la empresa para enviar teletipos o mandar piezas completas de vídeo. En 2015, sin ninguna duda, dentro de los costes de la caravana electoral habrá que incluir el de la red necesaria para que los periodistas hagan su trabajo y que no ocurra, como pasó más de una vez, que haya que salir al exterior buscando cobertura, que se convertía en la pequeña aventura analógica en la campaña más digital hasta el momento.