Facebook es el nuevo Google

Que estamos ante el principio de una nueva era digital es algo que los lectores de este blog saben bien, pues ya hemos hablado de algunos de los nuevos trabajos, nuevas mentalidades, nuevos paradigmas, nuevos retos y nuevas oportunidades de esa era. Bien, hoy vamos a hablar de uno de los principales actores de esa era: Facebook.

Facebook es la red social más potente del mundo y, con la expansión del botón «me gusta» por páginas de todo el mundo, se ha convertido de facto en el sistema operativo de la Internet social, y las cifras vinculadas al sitio creado por Mark Zuckerberg marean. Si a finales del siglo pasado y principios de éste fue Google la empresa que definió y ayudo a impulsar la red en su conjunto, hoy ese puesto es de Facebook y es tontería negarlo.

Además de por méritos propios, que Facebook es la página puntera hoy en día es también gracias a la percepción que se produce fuera del cada vez más amplio círculo de usuarios y conocedores. Para los medios de comunicación, Facebook se está convirtiendo en sinónimo de internet. Que un grupo o página a favor o en contra de determinada causa alcance cierto nivel de respaldo ya se ha convertido en noticia, y no es extraño ver en los informativos de televisión referencias a Facebook, del mismo modo que los vídeos más vistos en Youtube se aprovechan como una manera fácil de rellenar minutos en todas las cadenas y programas.

Por supuesto, también tiene sus detractores, especialmente los que se preocupan del tema de la privacidad, pero están luchando contra los elementos. Del mismo modo que hace 15 años nadie imaginaba que todo el mundo iría cargando con un teléfono todo el día, dentro de menos tiempo aún nadie imaginará cómo es el no estar presente en Facebook (o la red social en boga en el momento). Muchos tendrán que cambiar su forma de pensar, asumiendo que no pasa nada si alguien ve una foto un poco subida de tono de cuando tenías 20 años, y tendrán que aprender a usar y configurar todas las opciones de compartir que tienen las redes sociales, precisamente para que no vean esa foto un poco subida de tono de cuando tenías 20 años. Los próximos cinco años van a ser muy interesantes…

Despues de Facebook, Famebook

A través de Techcrunch, me entero que ya es posible imprimir tu historial de facebook en papel a través de Famebook. Una iniciativa que, siendo realmente curiosa en sí misma, me hace pensar dos cosas. La primera que mi generación y posteriores aún valoramos tener ese tipo de datos en papel, nos hemos criado con ello, pero no creo que las próximas generaciones tengan esa misma necesidad. La segunda es que ojalá se me hubiese ocurrido a mí. Un mercado potencial de ocho millones de clientes sólo en España ya es una buena razón, pero además es que no sería un servicio de un solo uso, con toda seguridad los usuarios más activos necesitarán varios volúmenes…

El mejor negocio del mundo: vender aire

O como se dice hoy en día, la economía virtual, vender algo que no existe. ¿Se acuerdan de Second Life? Puede que ya no salga tanto en los medios, pero parece que el universo-juego de Linden sigue dando pingües beneficios. Second Life fue un pionero en la economía virtual, pero no tiene nada que ver con el fenómeno de Farmville.

 

No vamos aquí a hablar de las cifras mareantes del juego, con millones de usuarios que invierten cientos de millones de horas en sacar adelante sus cosechas. Otro día hablaremos de lo que suponen las redes sociales en cuanto a posibilidades de comunicación y (sobre todo) de marketing, pero a nadie se le escapa que los creadores de Farmville, Zynga, tienen en sus manos la proverbial gallina de los huevos de oro. Han sabido crear un producto que ha enganchado a millones de personas, con lo que eso supone de posibilidades para acciones publicitarias, mappings de targets específicos, microtransacciones… Y todo eso basado en vender aire, aunque no es estrictamente cierto, ya que Farmville es gratuito. Pero no los objetos in-game, con lo que la puerta está abierta (y se ha cruzado ya) a ofrecer dinero del juego por acceder a los banners publicitarios. Y eso sólo es el principio… ¿Cuánto tardaremos en tenerlo para móviles?

Incluso en el convulso panorama económico actual, Farmville es un ejemplo de cómo una idea sencilla (que no simple) y bien ejecutada puede triunfar mediante la gratuidad y el boca a boca, y con un poco de suerte, alcanzar la masa crítica que permita al producto seguir funcionando aunque haya pasado su momento de mayor exposición mediática. No sé si Farmville ha alcanzado ese punto, pero ya triplica el número de usuarios de Twitter, así que no debe quedarle mucho…