La crisis de la prensa escrita en once apuntes

Redacciones vacías ¿el futuro de los periódicos?

 

  • El siglo XXI nació con una industria muy poderosa y respetada, la de la prensa escrita, que tenía más de cien años de experiencia en crear periódicos y revistas. Es un arte tan perfeccionado y estudiado que los beneficios son inmensos, tanto económicamente como en reputación.
  • Los avances tecnológicos cambian poco a poco la forma en que los lectores consumen información. En poco más de de una década, nos hemos convertido en una sociedad hiperconectada con sobreabundancia de información, mientras que la industria de la prensa sigue trabajando exactamente igual a hace 20 años.
  • La prensa escrita intenta entrar en internet y volcar sus contenidos. Es un mundo nuevo y extraño en el que no sabe manejarse y se nota. Solo con el tiempo va cogiéndole el tranquillo y comienza a experimentar con formas de pago, pero sin agobios, pues sus mayores ingresos están en algo tan seguro como es la publicidad en papel.
  • La crisis económica mundial rompe todas las reglas y castiga duramente las economías de medio mundo. La clase media es una de las más perjudicadas y en España el paro llega a cifras nunca antes vistas. En estas circunstancias, el periódico ya no es una prioridad en los hogares.
  • Las visitas en internet crecen. Los nuevos smartphones con conexión a la red hacen que muchos los usen para informarse. Las redes sociales se convierten en un agregador que a veces es más poderoso que Google a la hora de llevar tráfico. La industria de la prensa empieza a prestar más atención a la red, aprendiendo conceptos como viralidad, botones sociales, métricas o SEO. 
  • La crisis económica hace que las empresas ya no puedan anunciarse como antes. Los ingresos por publicidad caen en picado en la prensa escrita y los directivos de las grandes empresas de medios ven como los beneficios desaparecen y se transforman en pérdidas millonarias.
  • Espoleados por las cuentas de resultados, periódicos y revistas buscan formas de equilibrar los balances. Acometen jubilaciones anticipadas, recortes de plantilla y expedientes de regulación de empleo. Optimizan procesos y unifican redacciones para disminuir los gastos. Los periodistas se convierten en uno de los colectivos más afectados por la crisis.
  • Los ingresos publicitarios en la red aumentan, pero no son suficientes para cubrir la sangría del papel. Se experimenta con nuevos formatos para su visión en tablets y smartphones, se buscan nuevas formas de ingreso cobrando por hemeroteca, por noticias destacadas o por acceso puntual. Se hacen ofertas por captar lectores, en una suerte de zoco marroquí parecido a lo que fue el kiosko hace unos años, con la explosión de coleccionables y promociones en los periódicos.
  • Nada de eso consigue equilibrar las cuentas de resultados. La prensa escrita y la profesión periodística claman por ayudas estatales y buscan convencer a su antigua audiencia de que deben pagar por las noticias. La audiencia está cambiando y ya no es la misma que hace una década. No quiere pagar por noticias que puede encontrar gratis en otros lados.
  • Muchos de los periodistas que han sido despedidos de diarios y revistas montan nuevos medios nacidos y enfocados a la red. Se produce un baby boom de medios de comunicación en la red, desde los más grandes y ambiciosos hasta los más modestos y locales. Todos ellos se caracterizan por estructuras más ligeras y ágiles, y por buscar nuevas formas de ingreso más allá de la publicidad.
  • Ahora entramos en el sexto año de crisis y la situación no ha cambiado para la prensa escrita. La antaño poderosa industria se ha convertido en una patata caliente que ninguna gran empresa quiere comprar y periódicos ilustres son vendidos a precio de saldo. Los nuevos medios en internet todavía no se han convertido en referentes como lo es aún la prensa escrita y nadie parece saber qué hacer para enderezar el rumbo. Lo único seguro es que todo ha cambiado y la prensa escrita nunca volverá a ser lo que fue.

Si te gustó este post, compártelo.

 

Nueve claves en la compra del Washington Post por Jeff Bezos

Jeff Bezos buys the Washington Post

La noticia del verano y probablemente del año en el mundillo de los medios de comunicación es la venta del Washington Post a Jeff Bezos. La noticia pilló por sorpresa a la mayoría (algunos incluso ya estábamos de vacaciones) y los análisis sobre la misma han sido muchos y muy completos, bastante más de lo que yo podría conseguir. Pero no por eso voy a dejar de mencionar lo que para mí son las nueve claves en la compra del Washington Post por parte de Jeff Bezos.

  • Primero y ante todo es una muy buena noticia que da oxígeno a una cabecera histórica. ¿Podemos decir que Jeff Bezos ha salvado al Washington Post? Sus cifras, al igual que las de la mayoría de periódicos del mundo, son malas por no decir pésimas. En 2012, un 7% menos de ingresos totales, un 14% menos de ingresos publicitarios, un 8’6% menos de circulación (un 6,2% menos los domingos) y mas de 53 millones de dólares en pérdidas. Con una fortuna personal de más de 25.000 millones de dólares, Jeff Bezos puede asumir esos números rojos sin ningún problema.
  • Va a haber cambios quizá drásticos, pero habrían llegado de todas formas. Tras la compra, Jeff Bezos hizo pública una carta a los empleados del Washington Post, en la que afirmaba que “por supuesto que habrá cambios en el Washington Post en los próximos años. Eso es esencial y habría pasado con o sin nuevo dueño. Internet está transformando casi todos los elementos del negocio de las noticias, acortando los ciclos de la noticia, erosionando fuentes de ingresos que habían sido de confianza durante mucho tiempo y permitiendo nuevas formas de competir, algunas de las cuales tienen pocos o ningún coste en relación a adquirir noticias. No hay mapa, y trazar un camino adelante no será fácil. Necesitamos inventar, lo que significa que necesitamos experimentar”.
  • Hay grandes oportunidades para sinergias entre Amazon y el Washington Post. Aunque la compra es de Jeff Bezos, no de Amazon, a nadie se le escapa las sinergias que pueden crearse entre Amazon y el Post. Desde aplicaciones de lectura específicas instaladas en todos los Kindle hasta el aprovechamiento de la experiencia de Amazon en el envío para mejorar y optimizar la cadena de distribución del Washington Post. Habrá que ver cuáles son los límites legales para estas sinergias, pero no podemos descartar nada en este momento.
  • Jeff Bezos ha demostrado la capacidad y tiene el dinero para traer la innovación al Washington Post. Tenemos a uno de los hombres más ricos del mundo que en unas semanas será propietario de uno de los periódicos más prestigiosos del mundo. A eso hay que sumarle que es el dueño de Amazon, la empresa que ha puesto en valor el comercio electrónico en todo el mundo y uno de los gigantes de la red. Jeff Bezos ha demostrado que no tiene miedo a innovar o perder dinero y eso es lo que necesita ahora mismo el mundo del periodismo para encontrar su modelo en el siglo XXI.
  • La operación pone el valor de los medios en su sitio. El Washington Post ha costado 250 millones de dólares, unos 190 millones de euros al cambio, lo que significa que comprar el Post cuesta la mitad que hacer una película como Avatar, o que el beneficio de la cadena DIA del año pasado les da para comprarlo si quieren. Había una burbuja en los medios y ha explotado. O si no, recordemos la compra del Grupo Recoletos, con los diarios Expansión y Marca, hace 6 años por 1.100 millones de euros, casi seis veces más del valor del Post, y lo que valen ahora.
  • Jeff Bezos muestra respeto por el periodismo y los periodistas. Así lo ha dicho explícitamente en su carta: “Los valores del Post no necesitan cambiar. El interés del periódico seguirán siendo sus lectores y no los intereses privados de sus propietarios. Continuaremos buscando la verdad donde sea que esté y trabajaremos duro para no cometer errores. Cuando los cometamos, los reconoceremos rápida y completamente (…) El Post tiene un excelente equipo de líderes que sabe mucho más del negocio de las noticias que yo y les estoy muy agradecido porque hayan accedido a quedarse”.
  • La influencia de Jeff Bezos se verá precisamente en lo que no se ve. Los medios del futuro deben buscar nuevos mecanismos para relacionarse con la audiencia, esos lectores que siguen siendo el interés principal del Washington Post. Por eso, será interesante ver qué es lo que va a inventar el diario y si, como apuntábamos antes, usara la experiencia de Amazon para ello: sistemas automatizados, bases de datos relacionales, sistemas de recomendación según lo que hayas leído anteriormente, nuevos interfaces de usuario…
  • De ahí deducimos que la clave de todo, igual que en Amazon, van a ser los clientes/lectores. Puede que Jeff Bezos no tenga la receta para conseguir que el Washington Post aumente sus cifras de circulación, pero a nadie le cabe duda que sabe cómo hacer que los internautas participen en la web. Su sistema de recomendación social en Amazon revolucionó las ventas de libros online y ha marcado la pauta a seguir por todos los proveedores de contenido. Así, la mayor o menor valoración del libro o e-book tendrá su impacto directo en la lista de más vendidos, ¿puede conseguirse algo parecido con las noticias?
  • La visión de Jeff Bezos para el Post es a largo plazo. Ese es otro factor fundamental. Ninguno de los cambios necesarios para que el Washington Post repunte puede lograrse de la noche a la mañana; estamos hablando de planes que requerirán años para poder dar fruto, pero Jeff Bezos es un hombre que cree en el largo plazo. ¿Qué podemos esperar de un tipo que está construyendo un reloj que dure 10.000 años?

Si te gustó este post, compártelo.

Volvemos a la carga

 

Después de unas merecidas vacaciones, es el momento de volver a la rutina y al trabajo diario, y eso implica retomar de nuevo el blog. Lo hago con energías renovadas y el propósito de conseguir que EScomunicación siga creciendo, para seguir hablando de comunicación, tecnología y periodismo. Y en el post del próximo miércoles vamos a abordar todos esos temas, pues hablaremos de la compra del Washington Post por parte de Jeff Bezos, una de las noticias del año en el mundo de los medios de comunicación, si es que no es la noticia del año.

Hasta entonces… ¡feliz vuelta al trabajo!

 

Si te gustó este post, compártelo.