El futuro de la prensa y las tres D

Uno de los grandes retos de los medios de comunicación en este principio de siglo ha sido adaptarse a la nueva realidad social en las sociedades occidentales. Plataformas que hace 15 años ni existían, como son Internet o la telefonía móvil, hoy son la nueva frontera a explorar por periodistas, publicistas y estudiosos de la comunicación. Los paradigmas han cambiado, todo es novedoso, es la proverbial tierra prometida donde una persona con una idea puede literalmente cambiar el mundo. ¿Y en qué se traduce esto para los periódicos?

La prensa escrita es el medio de comunicación de masas más antiguo. En los periódicos escriben las firmas más prestigiosas, hay cabeceras centenarias de gran prestigio, pero la circulación es cada vez menor. Se leen menos periódicos que antes (y eso que España nunca fue muy lectora) y la publicidad ya no es lo que era. La competencia de radio y televisión es muy fuerte a la hora de repartir la tarta publicitaria. ¿Cómo se puede evitar que la prensa escrita desaparezca?

En la próxima década vamos a asistir a un auténtico proceso darwiniano. La selección natural va a hacer que desaparezcan las cabeceras que no sepan adaptarse a un nuevo modelo. Es muy posible que se produzcan fusiones y concentraciones de medios, siempre en aras de recortar gastos, pero aún cuando recortar gastos siempre es beneficioso para una empresa, la solución no consistirá sólo en apretarse el cinturón. Hay que invertir juiciosamente en la traslación del periódico a Internet (y digo Internet en el sentido más amplio de la palabra, no sólo la World Wide Web), para que su éxito permita a la edición impresa sobrevivir a la caída de ventas. Y todo ello en pos de tres objetivos, las tres D que hay que buscar: Difusión, Diferenciación y Dinero.

Difusión

A nadie se le escapa que a todo medio le interesa llegar al mayor número posible de destinatarios, conseguir visitas en su web, ser el más visto y consultado. La mayor parte de las cabeceras de prensa escrita cuentan ya con un número de seguidores suficiente para, cuando dan el salto a Internet, no partir de cero, pero siempre hay que buscar el modo de conseguir mayor difusión. Más difusión significa más ingresos publicitarios y el beneficio es el objetivo del medio como empresa. Hay muchas formas de conseguir que un medio en Internet consiga más visitas, desde el posicionamiento en buscadores hasta el simple boca a boca (o en este caso, mail a mail), pasando por ofrecer servicios adicionales como metereología, callejeros, información de tráfico, o servicios exclusivos para móviles. Pero en última instancia el único modo seguro de aumentar la circulación es la calidad. Nada hará volver tanto a un internauta como la calidad de la información, incluso aunque no comparta la ideología del medio. Y la calidad también es una forma de conseguir la siguiente D…

Diferenciación

La cantidad de información que hay en Internet es inmensa y el número de medios de comunicación no lo es menos. Para que un medio consiga alcanzar la máxima difusión y, al mismo tiempo, fidelizar a sus lectores/visitantes, debe diferenciarse. ¿Qué tengo yo que no ofrecen los demás? Puede ser los servicios adicionales que mencionamos anteriormente, firmas exclusivas que me generan contenidos y prestigian mi medio o la especialización en un campo que me permite llegar donde otros medios no pueden. Todo es válido para sobresalir entre tus competidores, y quien consiga dar primero con lo que el público de esta nueva década reclame a los medios será el primero del pelotón durante mucho tiempo.

Dinero

Y por supuesto, todo esto es para ganar dinero. Pero cada medio debe buscar el difícil equilibrio entre los contenidos gratuitos y los de pago, porque el futuro de los medios de comunicación pertenecerá a aquellos que sean capaces de monetizar sus contenidos. Siempre habrá información gratuita, pero los medios más fuertes serán los que logren que la gente pague por ellos, una empresa nada fácil. Estamos en terra incognita y los modelos de explotación económica deben cambiar y adaptarse. No hay más que recordar cómo le fue a elpais.com cuando intentó un modelo exclusivamente de pago. Hay que buscar otros modelos y el de Spotify es el que creo que mejor puede servir para lograrlo. Acceso gratuito con publicidad y privilegios exclusivos si pagas. Si se consigue que uno de cada 10 de  tus lectores/visitantes pague por acceder a tus contenidos, tendrás el éxito, la matemática es fácil. Si tienes 100.000 usuarios únicos al mes y 10.000 pagan una cuota mensual de 10 euros por una serie de privilegios o contenidos exclusivos, tienes 100.000 euros mensuales asegurados. Si tienes un millón de usuarios unicos, hablamos de un millón de euros mensuales. Ahí está el futuro, en ofrecer ese plus informativo a ese porcentaje de gente dispuesto a pagarlo, y en ofrecer tus contenidos gratuitos a los demás.

De todas formas, la realidad informativa y de la red es cambiante, por lo que, dentro de un año, retomaré este post para ver qué ha cambiado en ese período de tiempo y hacia dónde se mueven los medios. Será un ejercicio interesante, tanto de análisis como de constancia por mi parte. El escribir ese post supondrá que yo también he alcanzado parte de las tres D….

El mejor negocio del mundo: vender aire

O como se dice hoy en día, la economía virtual, vender algo que no existe. ¿Se acuerdan de Second Life? Puede que ya no salga tanto en los medios, pero parece que el universo-juego de Linden sigue dando pingües beneficios. Second Life fue un pionero en la economía virtual, pero no tiene nada que ver con el fenómeno de Farmville.

 

No vamos aquí a hablar de las cifras mareantes del juego, con millones de usuarios que invierten cientos de millones de horas en sacar adelante sus cosechas. Otro día hablaremos de lo que suponen las redes sociales en cuanto a posibilidades de comunicación y (sobre todo) de marketing, pero a nadie se le escapa que los creadores de Farmville, Zynga, tienen en sus manos la proverbial gallina de los huevos de oro. Han sabido crear un producto que ha enganchado a millones de personas, con lo que eso supone de posibilidades para acciones publicitarias, mappings de targets específicos, microtransacciones… Y todo eso basado en vender aire, aunque no es estrictamente cierto, ya que Farmville es gratuito. Pero no los objetos in-game, con lo que la puerta está abierta (y se ha cruzado ya) a ofrecer dinero del juego por acceder a los banners publicitarios. Y eso sólo es el principio… ¿Cuánto tardaremos en tenerlo para móviles?

Incluso en el convulso panorama económico actual, Farmville es un ejemplo de cómo una idea sencilla (que no simple) y bien ejecutada puede triunfar mediante la gratuidad y el boca a boca, y con un poco de suerte, alcanzar la masa crítica que permita al producto seguir funcionando aunque haya pasado su momento de mayor exposición mediática. No sé si Farmville ha alcanzado ese punto, pero ya triplica el número de usuarios de Twitter, así que no debe quedarle mucho…