Análisis de las elecciones catalanas

Pasaron las elecciones catalanas y los vaticinios de las encuestas se cumplieron. El tripartito cae estrepitosamente, CiU se queda cerca de la mayoría absoluta, el PP se convierte en la tercera fuerza política y el espectáculo político queda asegurado con la presencia de Laporta en el Parlament. ¿Y ahora qué?

Para el PSC, se abre un período de reflexión, en el que tienen que elegir nuevo líder y acostumbrarse a estar de nuevo en la oposición. En clave nacional, habría que ver cuánto del resultado es castigo por su gestión en Cataluña y cuánto por la gestión de la crisis por parte de Zapatero. La respuesta a esa pregunta es clave para las próximas municipales y autónomicas de 2011.

En el caso de CiU, Artur Mas será President a la tercera oportunidad. El resultado le permite gobernar con cierta comodidad, por lo que en principio no necesitará de pactos estables de legislatura y podrá apoyarse en unos u otros según sea conveniente. De cara al futuro, será interesante ver si el PP se convierte en un socio más o menos estable y si esto será la antesala de un quid pro quo en las elecciones generales de 2012. De nuevo, las municipales y autonómicas de 2011 darán pistas de por dónde van los tiros.

El PP ha cumplido sus objetivos en esta campaña. Ha aumentado en votos y escaños, ha conseguido ser la tercera fuerza política y ha logrado que el recurso al Estatut no le pase factura. Alicia Sánchez Camacho ha hecho una campaña con el apoyo de la dirección nacional, alejada de polémicas y poniendo énfasis en el concepto de cambio. Ahora, sólo resta saber si podrá hacer lo mismo en 2011 y conseguir que el PP también cuente en el panorama municipal catalán.

ERC es la gran perdedora de las elecciones y demuestra como los partidos más radicales, cuando llegan al poder, más les vale seguir siendo radicales y conseguir sus objetivos o su electorado los castiga, como así ha ocurrido. Las luchas de poder internas y los escándalos también han pasado factura y está por ver cómo afectará este fracaso a Puigcercós pero, desde luego, ERC ya no es esencial en Cataluña.

ICV es la que menos ha sufrido del tripartito. Sólo ha perdido dos escaños y su imagen no está tan deteriorada como la de PSC y ERC. Joan Herrera es un parlamentario hábil y puede dar mucho juego en el Parlament como alternativa para que CiU no dependa exclusivamente de los apoyos o abstenciones del PP. Finalmente, las dos fuerzas políticas con menos votos: Ciutadans, que mantiene sus tres escaños y seguirá teniendo voz en el Parlamento, y Solidaritat, que hereda los votos y toma el testigo de la independencia de Cataluña que tanto reclamó ERC.

Y a todo esto, hay que sumar la constatación de que la crisis afecta y mucho al PSOE y que la estrategia del PP de esperar la caída funciona. En seis meses veremos si esta tendencia continúa o se invierte…