Comunicación de crisis: El fracaso del Gobierno en la crisis del Sáhara

Vista la rueda de prensa de ayer de Alfredo Pérez Rubalcaba, parece que el Ejecutivo quiere pasar de puntillas por los sucesos del Sáhara, la muerte de un ciudadano español en El Aaiún y el bloqueo de la zona a los periodistas, españoles y de otros países. Ante una situación de crisis, el Gobierno no está actuando como debiera para atajar la crisis o intentar revertir sus efectos. Hace unos meses hablamos de la comunicación de crisis, veamos si el Gobierno sigue las pautas que indicábamos en aquel momento.

Una de las claves que aportábamos en los casos de comunicación de crisis era Actúa rápido, pero con cabeza. En este caso, el Gobierno socialista no ha actuado ni rápido ni con cabeza. Hace ya más de una semana que las autoridades marroquíes desmantelaron el campamento saharauí en El Aaiún y aún falta una declaración de condena, incluso se desautorizó una del Grupo Socialista en el Congreso. La comunidad internacional está callada ante este conflicto, pero en el caso de España, por nuestra cercanía y vinculación, no hay excusa. Las condenas tibias que se han producido no han servido para contentar a nadie y lo único que han conseguido es fomentar la imagen de un Ejecutivo inane, aislado y sin fuerza internacional, con el resto de fuerzas políticas adoptando una postura más firme.

Parece que nuestras autoridades no se han dado cuenta de que ha muerto un ciudadano español. De cara a la opinión pública, tendrían que estar volcados con los familiares, esclareciendo todas las circunstancias de la muerte y mostrándolo públicamente. Por sí sola, desgraciadamente, la muerte de Baby Hamday Buyema quizás no hubiera tenido tanto peso, pero enmarcada dentro de esta crisis, su importancia se multiplica y hay que actuar en consecuencia.

Finalmente, el bloqueo a los medios de comunicación españoles es un caso directo de censura y ataque a la libertad de información. Un factor sí juega aquí a favor del PSOE y es que se le permite mucho más que al PP. Imaginad la que hubiera montado la Cadena SER y el Grupo Prisa si estuvieran los populares gobernando y su reportera estrella fuera detenida y expulsada de Marruecos, como así ha sido. Que Rubalcaba no haya abordado este bloqueo en la reunión con su homólogo marroquí debería dar que pensar a los directivos de los medios españoles.

La otra clave de comunicación de crisis que aportábamos era que No es crisis, es oportunidad. Antes de que pasase todo esto, el Gobierno estaba recuperándose en las encuestas tras una crisis de Gobierno que buscaba comunicar mejor y se había asegurado la legislatura con un pacto parlamentario con el PNV. Si hubiese actuado con decisión, el PSOE podría haber tomado un mayor impulso electoral y Zapatero podría empezar a ser visto como un líder con autoridad que toma decisiones. La inacción y la tibieza no consiguen ese mismo efecto, desde luego.

Alguna razón habrá para esta política de palabras suaves, pero me cuesta creer que los estrategas de Moncloa no vean las oportunidades que habría aquí para el Gobierno. El electorado de izquierdas, tradicionalmente identificado con las visicitudes del pueblo saharauí, vería con buenos ojos que el Gobierno condenase estos actos y el de derechas, contrario por sistema al Ejecutivo socialista, vería como uno de los argumentos que usan contra Zapatero, su poco peso y autoridad internacionales, es contrarrestado por una actuación enérgica. Y no hablemos del efecto pantalla de humo sobre otros temas

Evidentemente, la diplomacia no es tan fácil y exigir contundencia sin conocer todos los datos tampoco es razonable; nuestra relación con Marruecos es necesaria y, al mismo tiempo, muy complicada, y no hay lugar para visiones simplistas o maníqueas. Pero en una situación de crisis lo peor que puedes hacer es no hacer nada.

Foto: ABC.es