El futuro de los libros es digital

Kindle DX

Cuanto más pasa el tiempo, más puedo decir que el Kindle DX que compré en septiembre es la mejor compra tecnológica que he hecho con diferencia. En su momento ya lo dije, el futuro de los libros pasa por los lectores electrónicos como el Kindle y, en mayor o menor medida, también por las tablets, pero son dispositivos totalmente diferentes y con usos muy distintos. Para leer no hay nada como la experiencia de una pantalla de tinta electrónica, negro sobre blanco, y la duración de su batería simplemente no tiene rival.

No soy tan tecnófilo como algunos amigos míos y, aunque aún compro algunos libros en papel, cada vez son menos, por espacio y por comodidad. Llevar una biblioteca completa bajo el brazo es algo que hay que experimentar para saber lo que significa. Yo uso a diario el transporte público; es el momento que aprovecho siempre para leer y no hay nada mejor que acabar un libro y saber que puedes empezar con otro inmediatamente o estar leyendo dos libros a la vez, algo que antes era imposible viajando en el cercanías o el metro.

Creo que hay mucho miedo y mucho esnobismo en quienes defienden el libro de papel por encima de todas las cosas. Están dando más importancia al continente que al contenido, y se olvidan que todos los que compramos un lector de libros electrónicos lo hacemos porque amamos leer. Lo necesitamos tanto como respirar y estos aparatos son el mejor invento para leer desde la imprenta de Gutemberg. A no ser que estemos hablando de facsímiles, libros de diseño de gran formato o ediciones para bibliófilos, un libro de papel no es ni mejor ni peor que un lector de libros electrónicos.

Tan convencido estoy de las bondades de estos aparatos que me atrevo a predecir que cuando Amazon llegue a España, van a ser una auténtica revolución. Hay muchos modelos ya disponibles en el mercado, pero no hay uniformidad en los formatos ni una tienda electrónica que merezca ser llamada así. En cambio, Amazon ha hecho la jugada perfecta con su Kindle al convertir el lector en extensión de su tienda y permitir la compra desde el mismo dispositivo. Y al final compras, yo no pensaba comprar ninguno y ya he adquirido más de treinta…

Las editoriales españolas deberían ir poniéndose las pilas. Si Amazon España mantiene una política de precios razonable para los ebooks y llega a un acuerdo con alguna operadora para la compra inalámbrica, al igual que en Estados Unidos, el terremoto que puede suponer para editoriales y libreros dejará pequeño a lo que ha pasado con las discográficas.

Al mismo tiempo, puede suponer una revolución para los autores que quieran autopublicarse. En España, tenemos el caso de Fernando Trujillo, un autor desconocido para el gran público, pero que está en los primeros puestos de ventas de libros electrónicos en castellano con sus novelas. Y hace poco, surgió la noticia de John Locke, el primer autor autopublicado en superar el millón de ebooks vendidos en Amazon. Con noticias como esa, uno empieza a pensar en escribir esa novela que lleva dentro, pues ahora puede hacerla llegar a millones de personas con unos pocos clics. Quizas deberías planteartelo...

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