Acuerdos, crisis de Gobierno y primarias: así va el otoño

Finalmente, el PSOE ha llegado a un acuerdo con el PNV para que apoye los Presupuestos Generales del Estado a través de la cesión de las políticas activas de empleo al País Vasco. Con ello, Zapatero se asegura la aprobación de unos PGE que se preveía muy complicada, además de un socio semiestable en el Parlamento que le permitirá ahorrarse problemas y sacar adelante otras iniciativas como la Ley de Economía Sostenible

Habiéndose quitado de encima esta cuestión, el presidente ha ganado tiempo y tiene manos libres para acometer la tan deseada crisis de Gobierno, en la que todos esperamos un recorte ministerial, tantas veces reclamado por la oposición y el sentido común. Casi con toda seguridad, se producirá después de la huelga general del próximo día 29, para no quemar a los entrantes y amortizar lo más posible a los salientes, además de para poderla presentar como un “nuevo impulso” para salir por fin de la crisis.

Y de ahí pasaremos al siguiente punto caliente del otoño, las primarias de Madrid. La disputa entre Tomás Gómez y Trinidad Jiménez se ha convertido en un pulso para Zapatero que, hasta ese momento, había hecho su voluntad dentro del PSOE, apoyado por los resultados electorales. A nadie se le escapa que una derrota de la ministra de Sanidad será un golpe para el presidente del Gobierno, que ha apostado decididamente por Trinidad Jiménez, y puede ser un acicate para que aquellos socialistas que no estén a gusto en el partido den voz a su descontento. De momento, en la carrera de obstáculos en la que se han convertido estas primarias, parecen estar igualados, al menos en número de avales, pero estas primarias, aunque sí sean un ejemplo de democracia interna, son también la muestra de que Zapatero ya no es el todopoderoso líder del PSOE que fue. Y eso, con las elecciones catalanas en el horizonte, puede pasar factura.