En busca del tablet perdido

La semana que viene es mi cumpleaños y para autoregalarme había pensado en comprarme una tablet. Gracias al iPad, se ha revitalizado el mercado de estos dispositivos, que son un interesante complemento para el uso doméstico, ocupando un nicho entre ordenadores personales y smartphones que hasta ahora era territorio de los portátiles.

En ese sentido, me planteé encontrar un dispositivo que me cubriera una serie de necesidades. En primer lugar, quería un reproductor multimedia para ponerme al día en mis series y películas, y para ello necesitaba la máxima compatibilidad. Como uso secundario, lo utilizaría de lector electrónico, tanto para libros como para comics, con lo que necesitaba una pantalla a color de cierta capacidad. Finalmente, sería usado para navegación ocasional por internet y aplicaciones ofimáticas, aunque consideraba ambos puntos como un extra.

Y aquí empecé a encontrar problemas. Partía de la base de que no quería un iPad, ya que me gusta enredar dentro del sistema y aprovechar mods externos cuando fuese necesario, así que me dediqué a mirar las tablets con sistema operativo android. Tras ver varios modelos asiáticos, como el Eken M001, desistí de ellos por la dificultad para comprar el aparato y los posibles problemas de garantía. Ello me llevó a fijarme en los aparatos de la marca francesa Archos, que tiene una gama de tablets bastante apetecible.

La Archos 5 me parecía demasiado pequeña y la Archos 9 no terminaba de convencerme, al correr bajo Windows y salirse bastante de mi presupuesto. La Archos 7 parecía la opción ideal, pero fue imposible encontrarla en Media Markt o Saturn y, francamente, empezaba a cansarme de buscar, a lo que se sumaba lo que iba viendo en foros sobre futuras tablets a aparecer en el mercado.

Y es que las tablets serán el regalo tech de estas navidades, no me cabe la menor duda. Pero tampoco anda la economía como para invertir en un aparato cuando de aquí a unos meses la oferta se va a multiplicar, así que me decidí por el Plan B, un reproductor multimedia portatil. Archos tiene el modelo 43 Vision, pero no encontré ninguna reseña del mismo, ni buena ni mala, así que no decidí jugarmela y probé con otro fabricante reconocido: Cowon.

Tras ver sus terminales, me decidí por el que aparece aquí arriba, el Cowon 02. Un reproductor compacto, de 4’3 pulgadas de pantalla, compatible con la mayoría de formatos de video y audio, con una buena batería y, lo más importante, que se podía comprar en España. A través de mundopdx.com me hice con él, y de un día para otro lo tenía en casa, y estoy encantado. Aunque no he podido explorarlo a fondo, sí me reproduce todo lo reproducible, es pequeño y manejable y me servirá para ponerme al día, así que es una buena compra, hasta que en navidad me decida por una tablet, cuando haya una oferta más consolidada.

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