Zapatero no será el candidato

Acaba de finalizar la intervención de José Luís Rodríguez Zapatero ante el Comité Federal del PSOE, en la que ha formalizado lo que vaticinamos aquí el pasado enero. Zapatero no será el candidato del PSOE en las generales del 2012. Apela además a un proceso de primarias para que el partido elija su sucesor. La caja de Pandora se ha abierto, ¿qué ocurrirá ahora?

Por qué Zapatero no repite

En su intervención, Zapatero ha dicho que tenía claro desde que llegó a la Moncloa que ocho años son más que suficientes para un proyecto político. No está mal que lo diga justo ahora cuando se va, pues no recuerdo haberle oído esta reflexión nunca desde que está en el Gobierno, aunque igual me equivoco. La pregunta es por qué se va.

  • No quiere que se lo compare con José María Aznar o Felipe González. Si hubiera decidido repetir, nadie se lo habría discutido en el PSOE, ya que tiene el control absoluto del partido. Pero se le habría acusado de intentar perpetuarse en el poder y sus adversarios políticos le recordarían, por un lado, el gobierno largo de Felipe González con 14 años en la Moncloa y, por otro, la decisión de José María Aznar de limitarse a dos mandatos precisamente para evitar lo que hizo González.
  • Lo hace por España. Zapatero tardó en admitir la crisis y todos lo recordamos, pero desde que se dio cuenta y tuvo que empezar a usar la tijera, se ha convertido en su razón de ser política. El presidente tiene ahora la fe del converso. Él, que no quería hacer reformas ni recortar derechos sociales, tiene que hacerlo ahora a su pesar, pero lo hace por España. Y por España aguantará hasta el final de legislatura, para terminar lo que ha empezado.
  • Sabe que el PSOE necesita una cara nueva. El presidente no es tonto, sabe que todas las encuestas dan al PP una ventaja abrumadora y que su valoración entre los ciudadanos está por los suelos. Con este movimiento, obliga a todos los posibles sucesores a postularse y emprender un proceso de primarias que permita regenerar el partido y, mucho más importante, la imagen del partido entre sus votantes.

Primarias en el PSOE: Antecedentes

Lo ha dicho el propio presidente, el PSOE tiene ya el mecanismo para elegir sucesor (o sucesora, que diría Bibiana Aído): el proceso de primarias. Pero este proceso puede ser un arma de doble filo. Todos tenemos en el recuerdo lo que supusieron las primarias de Madrid y airear los enfrentamientos de esa manera a nivel nacional puede ser contraproducente para el PSOE. Y si bien es cierto que no hay instrumento más democrático que unas primarias para elegir al candidato, también es cierto que, en nuestra democracia, el PSOE las ha usado para designar al candidato a presidente del Gobierno sólo dos veces y con resultados muy dispares.

  • La más reciente fue en el año 2000, en el 35 Congreso Federal del PSOE. Zapatero salió victorioso por escaso margen frente a José Bono, marcando el inicio de un proyecto que le llevó a la Moncloa 4 años después. Pero su ajustado triunfo hizo que nunca contase con el apoyo total de todos los barones socialistas y no fue hasta que empezó a gobernar España que empezó a gobernar el PSOE.  De los candidatos de 2000, Bono se integró en el proyecto de Zapatero, pero el resto de candidatos no tuvo tanta suerte. Matilde Fernández fue de diputada a la Asamblea de Madrid y ahora es senadora. Rosa Díez fue eurodiputada y luego fundó UPyD. Dos exilios dorados para quien no se alineó explícitamente con el vencedor.
  • En el año 1998, la situación fue mucho peor. Después de la dimisión de Felipe González como secretario general del PSOE el año anterior y un corto periodo con Joaquín Almunia en el cargo, las divisiones del partido hacen necesario, por primera vez, el proceso de primarias. La contienda entre Josep  Borrell y Almunia se salda con la sorpresiva victoria del primero por más de 10 puntos de ventaja. Pero Borrell no es el candidato que quiere el aparato del partido y Almunia tampoco deja de ser secretario general. Esos rencores y esa bicefalia, más otros escándalos, hacen que deje de ser el candidato poco más de un año después. Almunia se presentó así a las elecciones del año 2000, llevando al PSOE a su mínimo histórico de diputados.

Con estos antecedentes yo no sabría que esperar de un nuevo proceso de primarias. Parece que los dos candidatos más destacados son Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, pero ahora tienen que dar el paso y presentarse. Tampoco hay que descartar la posibilidad de que algún outsider aparezca y dé la batalla. Eso sí, en el PP ahora tienen que estar dando palmas con las orejas, aunque habrá que ver si cuando haya sucesor (o sucesora) siguen haciéndolo.