Estados mediáticos: El poder del cuarto poder

La semana pasada tuve la suerte de poder asistir al último encuentro organizado por el Foro de Comunicación Política (gracias, @gonzdiaz), una charla distendida y amena con el ex Secretario de Estado de Comunicación Fernando Moraleda. Se trataron muchos temas interesantes, pero como la primera regla del Foro ComPol es que no se habla del Foro ComPol, me voy a limitar a dar mi opinión sobre un concepto que apareció en la tertulia y que me gustó mucho: los Estados mediáticos.Realmente, Estados mediáticos no es más que otra manera de denominar a los grandes grupos mediáticos que existen en nuestro país o en cualquier lugar del mundo, pero cuanto más he pensado en ello, más me doy cuenta de que es una definición absolutamente acertada. Si un Estado es “una forma de organización social soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones involuntarias, que tiene el poder de regular la vida nacional en un territorio determinado”(1), un Estado mediático es entonces una organización empresarial autónoma y multimedia, con una postura política definida que permea toda su actividad.

Detengámonos un momento en esa definición. Los Estados mediáticos son organizaciones empresariales, pues su fin último es un fin económico o comercial. Son autónomos, en tanto que gozan de independencia económica y no tienen relaciones de dependencia explícita con ninguna otra estructura social. Son multimedia, pues están constituidos por la suma de diferentes medios de comunicación: radio, TV, prensa, internet, editoriales… Y finalmente, tienen una postura política definida que permea toda su actividad, que es el rasgo distintivo que les diferencia de otros Estados mediáticos.

Cuando examinos el mapa de los medios en España, vemos que en España tenemos nuestra cuota de Estados mediáticos, un cuarto poder que añadir a los tres clásicos fruto de la separación de poderes propugnada en la Ilustración, y son unos Estados que están en guerra, a causa del proceso de adaptación a las nuevas realidades sociales y comunicativas del siglo XXI. Sus campos de batalla son el share y la la publicidad y combaten por la contratación de periodistas como se combatió antaño por la conquista de posiciones estratégicas. Y, de la misma forma que en las relaciones entre Estados hay organismos supranacionales a los que se puede recurrir, los Estados mediáticos tienen por encima suyo a las autoridades de la competencia, que son las que deben dirimir en las disputas que surjan por su actividad. Afortunadamente, porque los Estados mediáticos son más despiadados incluso que los Estados no mediáticos…

 

Una respuesta a “Estados mediáticos: El poder del cuarto poder”

  1. Buen post, Tio Miguel.
    Un día tenemos que hacer un Risk de estados mediáticos. Las misiones pueden ser conquista "Prisa y Unidad Editorial" o "acaba con los periodistas amarillos"

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