El futuro de los debates electorales

El pasado miércoles tuvo lugar el #twittdebate, una interesante iniciativa que enfrento a los políticos Santiago Cervera y Roberto Jiménez a través de Twitter, en la que quizá sea el primer ejemplo de lo que puede ser una campaña electoral 2.0.

Hasta hoy, las campañas electorales eran unidireccionales. Los partidos políticos transmitían su mensaje a los medios y estos los transmitían a la sociedad. Los debates electorales no eran más que un contraste de mensajes en directo, moderado por el medio encargado de organizarlo y que después era triturado, masticado y envasado en piezas de prensa o radio para el consumidor final, los votantes. Eso ya se ha acabado, aunque creo que nadie se ha dado cuenta. El #twittdebate es el primer ejemplo de lo que tendremos en las campañas electorales del futuro: el político hablando directamente con los ciudadanos, en una retroalimentación constante y sin intermediarios, para bien y para mal.

Habrá quien piense que exagero, que no es para tanto, que no viviremos para verlo. Ante eso sólo puedo recordar lo que fue la campaña electoral de Obama, en la que aprovechó las nuevas tecnologías para que sus votantes colaborasen con él. ¿Y a quién correspondía el grueso de esos votantes implicados? A los jóvenes de la generación digital,  los que tienen su móvil o smartphone siempre a mano, que leen y responden al momento a sus sms, que entran en Facebook una o más veces al día y que no tiene problema en rellenar formularios con datos privados. Es esa generación la que no va a admitir debates electorales a la antigua usanza.

Imaginemos un debate electoral televisado en el futuro cercano. Los dos líderes políticos debaten sobre diferentes temas que va fijando el moderador. En la banda inferior de la pantalla, aparecen alternativamente SMS, tweets y mensajes de Facebook de los televidentes opinando sobre lo que se dice en el debate y planteando preguntas, algunas de las cuales son planteadas por el moderador a los políticos. En las páginas web de los periódicos, se emite la imagen del debate en tiempo real y en la columna de la derecha aparecen los comentarios de los periodistas, contextualizando cada respuesta. Las webs de los partidos políticos también lo emiten, y ofrecen la posibilidad de descargarse los gráficos y argumentos que utiliza el líder político en el debate. Las redes sociales tienen debates paralelos en los que los usuarios hablan, comentan y discuten lo que se habla al mismo tiempo que ocurre.

En dias anteriores y posteriores, los internautas preguntan a sus políticos en twitter sobre diferentes cuestiones planteadas en el debate y durante la campaña electoral. Los más activos de ellos hacen campaña en twitter respondiendo personalmente a la mayor parte de los usuarios. Otros recogen las preguntas que les ofrecen y escriben en su blog personal respondiendo. Esos posts generan comentarios adicionales y el debate se retroalimenta. Gran parte de la campaña, especialmente a nivel autonómico y local, se desarrolla de esta manera.

¿Ciencia ficción? Quizás, pero hace 20 años Internet también era ciencia-ficción.