La apatía y la negación de la realidad no salvarán a los periódicos

Menuda la que se ha liado con la intervención de Pedro J. Ramírez en la Conferencia de la Asociación de Editores de Diarios Españoles celebrada el pasado lunes. El director del diario El Mundo se despachó a gusto, acusando a la Asociación de no buscar soluciones para los problemas del sector e incluso de ser un “factor retardatorio” para los periódicos españoles. ¿Qué ha ocurrido para que Pedro J. haya hecho estas declaraciones?

La situación de los periódicos españoles no es buena, eso es algo que todos los actores del sector reconocen. El propio Libro Blanco de la Prensa Diaria de este año habla de pérdidas operativas de 95 millones de euros y una caída en la publicidad del 17%, con lo que el pastel publicitario para la prensa es hoy poco más de una cuarta parte de lo que fue hace seis años. No hay industria que pueda soportar un descenso de casi el 75% en su principal fuente de financiación y es esa situación desesperada la que hace que surjan voces discordantes en un gremio que, a pesar de sus diferencias, solía estar bastante unido.

Lo cierto es que Pedro J. tiene toda la razón en sus afirmaciones. Antes de su intervención, habían hablado los directores de La Razón, ABC y el Diario de Navarra, destacando la importancia del soporte papel y su preeminencia frente al digital. Es como si después de varios años de crisis, de descensos continuados en las ventas de periódicos, de caídas de dos cifras en la inversión publicitaria y de migración del público al entorno digital, estos directores estuvieran todavía en la primera fase del duelo: la negación. Y negar la realidad no es una estrategia empresarial.

En cambio, el director de El Mundo sí parece que ha comprendido la realidad de la situación y está dispuesto a tomar cartas en el asunto. El cambio de piel de El Mundo es su apuesta para poder continuar siendo uno de los diarios más importantes de España, basándose en un muro de pago poroso, aplicaciones dedicadas para acceder a las noticias y nuevos modos de cobro a sus lectores. No parece que le esté yendo muy mal cuando prevé llegar a los 100.000 suscriptores en este trimestre, aunque todavía recuerdo cuando habló de que cerraría 2012 con esa misma cifra. Hay que ser prudentes en las estimaciones, pero lo que no podemos negar es que, a día de hoy, solo El Mundo ha apostado por algo diferente a mantener el status quo.

No existe una solución clara a la crisis a la que se enfrentan los periódicos, un problema en el que influyen muchos factores. Lo único seguro es que no hacer nada o aguantar hasta que lleguen tiempos mejores es la mejor receta para el desastre. Adelgazar la estructura de los diarios y hacerla más eficiente, buscar fuentes de financiación alternativas y reconocer que la web debe tener más importancia que el papel en la estrategia del diario, como ha hecho el Financial Times, son los pasos más adecuados para garantizar que los periódicos sobrevivan a lo que Pedro J. califica como “terremoto dentro de un tsunami”. Un escenario crítico para el que hace falta decisión, porque incluso equivocándose se puede aprender de los errores, pero de la apatía y la negación de la realidad no se obtiene nada. Y el tiempo corre en contra de la prensa impresa.

 

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2 respuesta a “La apatía y la negación de la realidad no salvarán a los periódicos”

  1. No hay nada más cierto que afirmar que “de la apatía y la negación de la realidad no se obtiene nada”. Ahora bien, la diferencia estriba en qué análisis de la realidad hagamos, cuál sea nuestra visión objetiva y subjetiva de esa realidad…

    Por poner una opinión un tanto diferente. Los grupos y medios llevan probando una y otra vez fórmulas para ingresar dinero por su difusión online. Y no lo consiguen. Con céntimos no se come, podríamos decir, y ni mucho menos se paga a un periodista profesional de verdad. Por cierto, los primeros en ser despedidos y sustituido, si es que hay sustitución, con ‘redactores SEO’ como he visto en alguna oferta de trabajo.

    El grupo Hearts, poco sospechoso de ser un inútil en los negocios, ha pasado de un extremo al otro. Hace sólo unos años casi daba por muertas sus revistas en soporte físico e hacía un despido masivo de maquetadores, diseñadores, periodistas… Y todo lo centró en internet. Viendo que de ahí no han podido sacar ‘dinero’ y que lo poco que seguían sacando en papel sigue siendo más importante, le ha hecho apostar de nuevo por el papel y van a reforzar sus revistas de prestigio. ¿Le pasará lo mismo a El Mundo?

  2. Muy buenas Juan. Con céntimos no se come, es cierto, pero es que los euros (o dólares) conseguidos con el papel cada vez son menos y tampoco permiten mantener la actual estructura de periódicos y revistas. Por cada (raro) caso de publicación impresa que prospera hay otros diez que no salen de los números rojos. Y las primeras medidas de las empresas periodísticas suelen implicar despedir a los periodistas, cierto; algo en lo que estoy en contra desde hace tiempo.
    El grupo Hearst no es un inútil, como tampoco lo eran los editores de Newsweek (que por cierto, también vuelve en papel) o revistas especializadas como PC World. El problema de los medios impresos es, simplemente, que la antigua ecuación de Publicidad+Ventas=Beneficios ya no funciona; si la Publicidad cae, los ingresos de Ventas deben aumentarse subiendo el precio, pero eso supondrá menores lectores y, por tanto, menor Publicidad. Paul Bradshaw ha dicho que “No podemos regresar a los márgenes de beneficio de la prensa impresa: los lectores se han ido y los anunciantes los están siguiendo”. Por eso, tal y como dije hace un año, hay que empezar a acumular céntimos.

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