¡Cuidado periodista! Un robot podría quitarte tu trabajo

Maximilian with Robot Zombie Scarecrow

Los avances de la tecnología ya han hecho posible crear programas que sean capaces de escribir informaciones periodísticas. Con unas cuantas líneas de código podemos crear un bot (aféresis de robot, por lo que usaré ambos términos en este post) que pueda redactar un texto articulado y coherente sobre la evolución de la bolsa o los resultados de un evento deportivo. No es ciencia ficción, es algo que ya existe y que empresas como Narrative Science han desarrollado hasta el punto de que compañías de la talla de Forbes ya han contratado sus servicios. ¿Es ese el futuro del periodismo? ¿Seremos sustituidos por robots?

Pues no. Como bien apuntaba Matt Waite en Poynter, si eres uno de los que se preocupan al leer párrafos como el anterior o predice el fin de la profesión periodística cuando se entera de que el Washington Post se planteó usar robots para poder cubrir los resultados deportivos en los institutos, debes parar y tranquilizarte. Por una sencilla razón, si un robot puede escribir una historia mejor que tú, no es por ti, sino por la historia, porque es una historia insulsa basada en datos y deberías estar gastando tu energía en otras historias que necesiten del toque humano.

Ya hay bots que pueden escribir noticias sencillas, y algunos hasta pueden hacer un texto decente, pero ya está. No hay nada más que añadir, solo que si temes que un bot puede quitarte tu trabajo, debes pensar seriamente si mereces ese trabajo. A pesar del título de este post, ningún robot va a quitar el trabajo a los periodistas, pero sí van a sustituirlos en muchas historias ingratas, pesadas y repetitivas. Pondré un ejemplo personal: en mi trabajo en el Congreso mandamos previsiones diarias con todos los eventos del día siguiente y hay veces que sumando ruedas de prensa, entrevistas, pleno y comisiones nos vamos a más de mil palabras. Seguramente sea mucho texto para lo que es una simple agenda, pero lo que quiero destacar es que es algo que le quita tiempo al redactor encargado de hacerla. Pueden ser quince minutos, media hora o una hora, pero las previsiones hay que hacerlas. Dado que el trabajo creativo de las previsiones es nulo, un bot podría encargarse de ello y estoy seguro de que nadie notaría la diferencia.

Con esto quiero decir que no hay que temer que el periodismo desaparezca por una invasión robótica. Pueden hacer un texto legible en el que analicen la evolución de unos datos, pero en un bot no puedes programar el instinto periodístico o la empatía. No será capaz de poner un rostro humano a la noticia, o de poder decidir un titular, pero sí puede ser muy útil a los periodistas para librarse de aquellas historias que no necesiten ninguna de esas cualidades. Cuando un robot puede escribir una historia mejor que tu, lo mejor es dejarle que lo haga y dedicarse a buscar mejores historias que solo un humano pueda escribir.

 

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