¿Son los medios de comunicación de masas una anomalía?

¿Es posible que los medios de comunicación de masas sean una anomalía? Esta idea que leí el otro día en Paidcontent me parece bastante acertada y explica por qué están triunfando tanto las redes sociales, por qué los medios tradicionales tienen cada vez más difícil mantenerse en una sociedad hiperconectada y por qué el contenido generado por los usuarios es el más demandado por los propios usuarios.

Esa idea parte de un estudio de Lee Humphreys, profesora de la Universidad de Cornell, que afirma que, a través de herramientas como los diarios, hemos estado narrando nuestra actividad diaria y reflexionando sobre ella desde mucho antes de que existieran Twitter o Facebook. Al investigar sobre el tema, Humphreys encontró que no fue hasta el siglo XX que los diarios comenzaron a considerarse algo privado. Durante el siglo XIX, descubrió que era habitual que amigos y conocidos se reunieran e intercambiaran sus diarios para leerlos, como una forma de ponerse al día y compartir sus experiencias.

¿Suena familiar? Es lo mismo que hacen millones de personas en las redes sociales todos los días.

Los medios de comunicación de masas son un producto de su época. En el siglo pasado, era mucho más sencillo y viable económicamente llegar a millones de personas con un único producto, bien fuesen películas, programas de radio o televisión, o el periódico del día. Los avances en la tecnología han destrozado literalmente esa premisa. El producto final de todos los medios de comunicación de masas puede trasladarse tal cual a la economía de los bits y ahí el coste de llegar a mil personas o a un millón es exactamente el mismo. Con la particularidad de que es bastante próximo a cero, por cierto.

De ahí la pregunta que encabeza este post y de la que pienso que la respuesta es clara. Los medios de comunicación de masas son tan característicos de su tiempo que creo que son una anomalia histórica, un paréntesis incluso. Antes de ellos, la comunicación era más social y solo se limitaba por cuestiones geográficas. Los medios de comunicación de masas eliminaron esa limitación y, de repente, crearon una masa de receptores que solemos denominar público. Durante décadas, el público consumió los contenidos ofrecidos por los mass media ante la falta de alternativas. Ahora, las TIC hacen que el público les dé la espalda y vuelva a usar medios más sociales, en las que ya no hay límites geográficos. Y los medios de comunicación de masas se encuentran con que esas masas cada vez son menores, deben competir con otros actores que juegan con otras reglas y el monopolio del que disfrutaron el siglo pasado ha desaparecido.

Y por eso, sostengo que los medios de comunicación de masas son una anomalía. Quedarán grandes éxitos y bestsellers, pero el futuro de los medios ya no está en las masas, está en la larga cola.

 

Si te gustó este post, compártelo.

2 respuesta a “¿Son los medios de comunicación de masas una anomalía?”

Comentarios cerrados.