¿Debe el público pagar por las noticias?

Pagar por las noticias

El público debe terminar pagando por las noticias, los reportajes y los artículos originales. Tiene explicación que la gratuidad abarque la información en bruto a disposición de todos. Pero el periodismo original, los análisis, la creación periodística y literaria en su más amplia acepción, deben encontrar una forma de financiación. Y en tanto esto no suceda proseguirá la acción devastadora de la crisis».

Lluís Bassets, en El último que apague la luz

El reciente editorial de El País sobre la información de pago ha abierto el debate sobre la necesidad de un modelo estable en el que el público pueda pagar por las noticias. A nadie se le escapa ya que la crisis de los medios de comunicación no es algo puntual que pasará cuando remonte la economía. No estamos hablando de ya de crisis, estamos hablando de una revolución de la industria del periodismo que afecta a todos los pilares de la profesión, establecidos hace más de cien años, y por eso hace falta un nuevo modelo.

Y cuando nos enfrentamos a una revolución, hay que pensar en soluciones out-of-the-box. Es imposible trasladar el viejo modelo a internet, porque internet es un medio diferente en el que nadie está dispuesto a pagar por un contenedor de noticias heterogéneas e inconexas. Pero hay gente dispuesta a pagar por las noticias, y hay casos de éxito que prueban que hay formas de cobrar por tus contenidos. La clave está en poder llegar a esos lectores que quieren pagar, ofrecerles algo por lo que estén dispuestos a pagar, y darles todas las facilidades para ello.

La cita de Lluís Bassets encierra una gran verdad: El público ha de pagar por las noticias, pero siempre que esas noticias lo merezcan. Ya no hay necesidad de luchar por la exclusiva cuando un scoop dura apenas unos días, y eso en el mejor de los casos. Ahora hay que competir ofreciendo contenidos exclusivos y diferentes. Entrevistas en profundidad como las que ofrece Jot Down o reportajes multimedia como los creados por el Washington Post, que expanden las fronteras del periodismo postindustrial; esos y no otros son los contenidos por los que pagarán los lectores.

Yo estoy dispuesto a pagar por las noticias, pero no por algo que puedo conseguir en otro lado; por eso, poner tras un muro de pago aquello que está disponible en otros lugares (incluso en tu edición en papel) es una soberana estupidez. Tengo curiosidad por saber cuál será el modelo que adopte El País. Manuel Rivas ha analizado los posibles modelos y formas de pago y ninguno de ellos termina de convencer. Algunos aún nos acordamos de la época en que El País en internet era totalmente de pago, lo que en aquel momento era lo mismo que decir que nadie leía El País en internet. Veremos con qué nos sorprenden ahora. Hay muchos que esperamos que el primer diario de España sea capaz de adoptar un modelo rentable para la explotación de las noticias en la red. Quizás puedan probar que los periódicos no son dinosaurios en la era de la información, que todos sabemos lo que pasó con los dinosaurios…

 

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