Cuando los medios ni se molestan en contrastar

 

La popularización y uso masivo de las tecnologías de la información y comunicación ha hecho que cada vez haya más contenido generado por usuarios. Los antiguos receptores se han convertido en emisores, con lo que la cantidad de información y el consumo de la misma se ha disparado a niveles nunca antes conocidos. Por poner un ejemplo, durante 2012, Youtube ha servido más de cuatro mil millones de horas de vídeo al mes, y el vídeo más visto de la historia, el famoso Gangnam Style, va camino de los mil quinientos millones de reproducciones antes de cumplir el año de vida.

Todo esta sobreabundancia de información es aprovechada por los medios de comunicación, que ya han interiorizado como práctica habitual ofrecer los vídeos virales del momento como uno de sus contenidos informativos. Por un lado, es algo completamente lógico ya que todo viral es noticia en cierto sentido, pero por otro lado, significa reconocer tu propia irrelevancia. Si te dedicas a hacerte eco del último vídeo de éxito en Reddit o Menéame, o el último tuit del famoso de turno, ¿qué estás aportando como medio? Nada en absoluto y nada impide al público ir directamente a la fuente y prescindir de ti como intermediario.

Esto ya sería suficientemente grave de por sí, pero hay que añadir que en esa práctica de recoger el contenido de moda, muchos medios ni siquiera se molestan en contrastar esos contenidos. Tenemos el caso reciente de un par de vídeos de Youtube que fueron recogidos en varios medios a ambas orillas del Atlántico. El primero de ellos nos muestra como un cerdo rescata a una cabritilla.

 

 

El vídeo en cuestión, enternecedor como él solo, es un montaje. Está ensayado y creado para promocionar un show de televisión y no hay nada de espontáneo en el “audaz cerdito”. Medios de todo el mundo se hicieron eco del vídeo, como Fox News, ABC, NBC, Time, el diario Metro de Londres, el Daily Mail, el diario La República de Perú, Antena 3 o el Diario Sur, entre otros. Busca en Google “Pig saves goat”, “Cerdo salva cabra” o sus variantes y tendrás un catálogo de medios que no han hecho su trabajo. Y lo mismo ocurrió con este otro vídeo, en el que un águila intenta llevarse a un niño.

 

 

¿Aterrador, verdad? Pues también es falso. Fue creado por unos estudiantes de un curso de CGI en Montreal, mitad en broma, mitad como práctica. Y, de nuevo, la difusión fue planetaria, aunque en este caso la noticia de que era falsa y creada por ordenador ha tenido mucha más difusión que en el caso del cerdo. Aún así  poniendo “águila caza niño” o sus variantes en Google podemos acceder a webs como El Mundo, ABC de Sevilla o Terra que aún mantienen la noticia como auténtica.

¿Qué podemos aprender de estos dos casos? Algo tan sencillo como que hay que contrastar todas las informaciones que llegan a una redacción. Una noticia no es más fiable por ser el vídeo más visto o por ser trending topic y los periodistas nunca deben olvidarlo. ¿Qué credibilidad te queda cuando te “cuelan” un fake en tu informativo? ¿No sera otra de las razones, junto al periodismo de copiar y pegar, por las que los medios estén de capa caída?  Hay mucho que arreglar en los medios de comunicación, y el futuro del periodismo pasa por volver a las raíces del periodismo.

 

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