Solo no puedes, con amigos sí.

 

Cuando leo noticias como ésta sobre el consumo colaborativo recuerdo el libro Here comes everybody de Clay Shirky y la reseña que hice hace año y medio. Me autocito:

 

“Los seres humanos son criaturas sociales. No ocasionalmente o en circunstancias concretas, somos sociales siempre, es una de nuestras características fundamentales y se muestra en prácticamente todas los aspectos de nuestra vida como causa y efecto de nuestras acciones. Formamos grupos para hacer frente a las más diversas tareas y esa capacidad nos permite realizar trabajos mucho más complejos y mayores de lo que podríamos en solitario. Dado que la sociabilidad y la formación de grupos son esenciales para los seres humanos, cualquier cosa que cambie la forma en que funcionan y se forman los grupos tendrá consecuencias profundas para todo, desde el comercio al gobierno, pasando por la religión y los medios de comunicación”.

 

Por eso no es de extrañar que en el articulo de El Mundo hablen de que hay un auge en el consumo colaborativo, “del intercambio de casas al coche compartido, del ‘crowdfunding’ al ‘coworking’, de los préstamos entre particulares (P2P) a los ‘solucionadores’ a domicilio”. En cuanto las personas comprenden que pueden unirse y formar grupos para cualquier cosa, cualquier cosa es posible. En la vida como en Barrio Sésamo, solo no puedes, con amigos si.

 

 

Si te gustó el post, compártelo.