El coste de ser digital

Monedas guardadas

 

Ya he hablado anteriormente en el blog de como los euros analógicos se transforman en céntimos digitales y como los medios deben embarcarse en esa transformación, aunque sea perdiendo dinero. En el nuevo panorama mediático, es muy difícil que empresas grandes, que arrastran enormes infraestructuras y ediciones en papel que las lastran, puedan competir con pequeñas redacciones, más ágiles, capaces de responder en tiempo real a las necesidades y deseos de la audiencia y sobre todo, que necesitan menos recursos para sobrevivir.

 

La red tiene muchas ventajas frente a los medios tradicionales. Puedes competir de tú a tú con grandes portales y medios de comunicación y hacer llegar tus textos a millones de lectores en todo el mundo de una manera fácil y sencilla. Hoy publicar no es un trabajo, es un botón, y tan sólo tienes que hacer clic, pero hay mucho trabajo detrás y sólo con dar a un botón no basta. No hay que subestimar los costes de ser digital.

 

  • Hay que trabajar duro para preparar tus textos. No basta con escribir lo primero que se te venga a la mente, has de madurarlo, corregirlo, contrastarlo y releerlo una y otra vez. Exactamente igual que en cualquier otro soporte.
  • La imagen importa. Aunque tus textos sean excelentes, no debes descuidar tampoco la parte gráfica. Una buena imagen que acompañe a lo que escribes puede ser la diferencia entre un post de impacto y un post que pasa sin pena ni gloria.
  • Hay que ser social. No basta con escribir y esperar que los lectores lleguen a ti, en cierto sentido has de salir a buscarlos compartiendo tu contenido en redes sociales. Además, hay que dar todas las facilidades para que tus textos puedan ser compartidos y debes interactuar con tus seguidores siempre que puedas.

 

Para todo esto es necesario tiempo. Las horas que dedicas a tu blog o tu medio son horas que tienes que quitar de otros menesteres que pueden ser más lucrativos o satisfactorios, pero hasta que alguien consiga inventar el día de treinta horas, no queda otro remedio. Hay que trabajar los textos, elegir las imágenes y editarlos hasta que tengan la calidad necesaria para publicar requiere tiempo, igual que todo el aspecto social.  Tienes que preparar cuentas en las redes sociales, publicar tus actualizaciones, contestar a las menciones, compartir contenidos de otros que pueden ser de interés para quienes te siguen… Cuando pienses en el coste de ser digital, no pienses en dinero. Con muy poco dinero o incluso sin realizar una inversión económica puedes funcionar en la red, el auténtico coste es el trabajo y el tiempo que vas a invertir.

 

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