Regreso al futuro del periodismo

El oficio del periodismo está experimentado una especie de regreso al futuro, en el que nuevas habilidades necesitan combinarse con viejas habilidades que hay que aprender de nuevo. Además, la precariedad laboral está provocando la transición de salarios fijos a una economía compuesta de profesionales freelance trabajando por cuenta propia para múltiples empresas. Esta es la tendencia número 11 en la serie de Newsonomics de Ken Doctor, el regreso al futuro del periodismo.

 

 

En el mundo del periodismo, los años posteriores a la segunda guerra mundial vieron el nacimiento de las grandes redacciones que el cine ha convertido en tópico. Ser periodista empezó a ser algo deseable en esa época, gracias a sus salarios de clase media y sobre todo a la certeza de que tendrías trabajo durante toda tu vida. Pero si echamos la vista aun más atrás, a los primeros años del siglo XX, vemos que la situación era muy diferente. Los periodistas eran trabajadores itinerantes, cobrando salarios por pieza escrita propios de una novela de Dickens. Trabajar todos los días y llevar al mismo tiempo diferentes encargos de distintas publicaciones era algo habitual. ¿Suena familiar?

 

Ése es el mundo al que parece que estamos regresando. Si tienes menos de 25 años y estás empezando, es un desafío, pero si tienes más de 45 y acabas de perder tu empleo que considerabas seguro, puede ser terrorífico. Para muchos periodistas, el trabajo que pensaban hacer hasta jubilarse ya no existe y la triste realidad es que muchos de esos trabajos ya no volverán.

 

El nuevo panorama mediático simplemente no puede proporcionar ni el número de empleos ni los salarios que han disfrutado generaciones enteras de antiguos periodistas. Eso no significa que el periodismo esté muriendo o que los lectores tengan que sufrir durante décadas la decadencia del sector. Lo que significa es que las habilidades que necesita el periodista actual están cambiando. Ya no basta con dominar las técnicas periodísticas, sino que hay que saber usar las nuevas herramientas que existen, conocer cómo venderse y también cómo funcionar siendo un profesional autónomo.

 

  • Las habilidades periodisticas siguen siendo los cimientos del periodista. Escribir, entrevistar, editar… son las bases del periodismo, aunque la forma en que se hagan haya cambiado (entrevistas por e-mail, por ejemplo, o saber que escribir para la web es diferente a escribir para una revista).
  • El uso de nuevas herramientas es vital para el periodista. No es sólo saber cómo usar Twitter o un smartphone, sino aprovechar y pensar en todas las posibilidades que ofrecen. La responsabilidad del periodista ya no es sólo escribir un texto. Elegir la imagen, saber editar un vídeo o un corte de audio, o insertar un archivo o presentación en tu texto son habilidades que cada vez cobrarán más importancia.
  • El periodista debe saber cómo venderse. Lo examinamos en la tendencia número 10 de Newsonomics. Para destacar entre la masa hacer marketing de tu propio trabajo es esencial. Hay que perder el miedo y el prejuicio a hablar de tu trabajo. Si dejas que tu trabajo hable por si mismo, puedes conseguir cierta repercusión, pero si además tú también hablas de tu trabajo, la repercusión será mucho mayor.
  • El periodista también debe aprender a ser un profesional autónomo. Cuando se es freelance, te conviertes en tu propia empresa, y eso significa llevar la contabilidad o hacer tus propios estudios de mercado para colocar tu producto, esto es, tus artículos, fotografías o vídeos. También conlleva estar buscando constantemente nuevas fuentes de ingresos. Cuántas más tenga y más diversifique su trabajo, habrá menos peligro de que perder una (que inevitablemente pasará) deje al periodista en una situación crítica.

 

Así eran las cosas a principios del siglo XX y así van a serlo en este principio del siglo XXI. Todo esto ya ha pasado antes y volverá a pasar.

 

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