Estar conectado y estar informado

Hace ya varias días que leí estas declaraciones de Elsa González de la FAPE y no había encontrado hueco para comentarlas hasta ahora.

 

 

Por supuesto que estar conectado no es lo mismo que estar informado, pero es que el público no se conecta para informarse, o al menos lo que entendíamos tradicionalmente como informarse. Los avances tecnológicos han universalizado el proceso informativo. Consecuencias de esta nueva realidad: sobreabundancia de información y larga cola. Pero no son fenómenos nuevos, el aumento de oferta informativa siempre ha traído consigo una fragmentación de la audiencia y un auge de canales especializados. El público siempre fue un ente heterogéneo de gustos diversos, pero no ha sido hasta ahora que ha encontrado un canal que satisfaga esas necesidades.

 

[pullquote]Cuando tiene la oportunidad, el público busca las noticias que le interesan, y no otras.[/pullquote]

Antes, para estar “informado”, había que consumir un producto informativo cerrado y delimitado en espacio y tiempo, léase telediario, periódico o boletín radiofónico. Hoy, cualquier persona que desee estar informada sólo ha de elegir con cuidado las fuentes de su dieta informativa y lo estará dónde y cuándo desee, sin necesidad de señales horarias o primeras ediciones. “Estar conectado no significa estar informado” dice Elsa González. Cierto. Estar conectado es hoy un hecho. Estar informado es hoy una elección. Como siempre ha sido, por otra parte.