¿Cuánto cuesta un periódico?

El precio de un periódico es algo que ahora mismo está en tela de juicio. Por un lado, tiene que ser un precio asequible y popular pero, por otro, tiene que adecuarse a las necesidades crecientes de un producto que es muy caro de hacer y cada vez compra menos gente. Por ello, el aumento de precio de El País desde el pasado lunes es un paso adelante en el proceso de hacer a los periódicos un producto de lujo para minorías.

Puede parecer paradójico, pero es así. Los periódicos impresos se están convirtiendo en un artículo de lujo. Es un producto muy caro de hacer y distribuir, que requiere de grandes infraestructuras y cuyo precio todavía no reflejaba completamente esa realidad. La crisis económica mundial, unida al impacto de la red en el consumo de información, ha hecho que estas carencias salgan a la luz, a menudo con consecuencias trágicas.

El coste de un periódico es mucho mayor del que la mayoría de la gente está dispuesta a pagar. Piénsalo, ¿estarías dispuesto a pagar dos euros por un diario con las noticia de ayer? El modelo de periódico tal y como lo conocemos nació a finales del siglo XIX, cuando el papel era el método más fácil y asequible de llegar al mayor número de personas y no había manera de contar las noticias según pasaban. Hoy eso ya no es así y el modelo del periódico no está muerto, tan solo está mal enterrado.

Pero que no me acusen de querer matar al periodismo por decir que el periódico está muerto. Sostengo que el modelo del periódico está muerto, pero eso no significa que el periodismo también lo esté. Todo lo contrario, hay más oportunidades que nunca para los periodistas que estén dispuestos a asumir riesgos y crear nuevos modelos. El periodismo del siglo XXI todavía no ha nacido, y necesita buenos periodistas que ayuden en el parto.

Los periódicos no morirán. Seguirán publicándose, pero como he dicho antes, serán un producto de lujo con tiradas mucho menores que ahora y precios mucho mayores. Y la cabeza de lanza del periodismo serán los nuevos medios en internet que aún están por nacer. Medios que trabajarán con la base de que el precio de la información es cero y que aportarán más cosas que únicamente contarte lo que pasa. Medios que se financiarán con publicidad, con donaciones, con patrocinios, con suscripciones, ofreciendo cursos y seminarios, con las ventas de sus e-books, con todos esos métodos a la vez o con otros que ni siquiera imaginamos.

Ese es el futuro y no hojas de papel muerto.