El futuro del periodismo pasa por volver a las raíces del periodismo

Desde hace tiempo, vengo manteniendo que el periodismo no está en peligro, son las empresas periodísticas las que lo están. Por eso me sorprende ver peticiones de ayuda gubernamental, que temo serán para mantener las cosas como están en vez de apostar por el cambio. La profesión atraviesa un momento convulso, motivado tanto por la crisis económica como por el cambio de paradigma de los átomos a los bits. La solución a la crisis del sector no está en las subvenciones, está en inventar nuevos modos y maneras para los medios de comunicación y para eso los periodistas tenemos que cambiar nuestra mentalidad.

En la facultad de Ciencias de la Información, se me enseñó que mi papel es informar el público, lo que implica que el público está desinformado. Como somos nosotros los que le contamos al público las cosas que no sabe, los periodistas nos hemos puesto por encima del público y nos hemos separado de él, acogiéndonos a nuestro estatus de informadores (teóricamente) objetivos y sin opinión, más puros y mejores que los políticos que cubrimos y los ciudadanos a los que servimos.

Creo que hay que cambiar, comenzando por cómo se desarrolla el trabajo periodístico. Ante la sobreabundancia de información en la que vivimos, ¿qué necesidad hay de destinar recursos y pelear por ser el primero en dar la noticia, cuando hoy esa diferencia se mide en minutos o incluso segundos? Una cosa es un scoop o exclusiva, para el cual sí hay que esforzarse, y otra querer ser el primero en sacar la composición del Gobierno cuando la anuncia Rajoy, algo para lo que no tiene sentido gastar energía, nadie recordará que fuiste el primero.

Ya lo dijo Seth Godin: No necesitamos que los periodistas profesionales nos retuiteen las noticias, así lo único que se consigue es dividir la tarta de la atención del público en porciones cada vez más pequeñas. Tampoco necesitamos que todos los medios nos cuenten la misma noticia, eso sólo vale para que veamos con más claridad la ideología de cada medio.

El reto más importante del periodismo profesional en el futuro es conseguir escribir no sobre el último trending topic, sino sobre aquello que no se ha escrito aún, poniendo el foco donde antes había sombras y contando algo nuevo. Para eso has de escuchar a tu público y escribir pensando en él, que al fin y al cabo es tu jefe directo, el que te permite seguir siendo periodista. Y sin tener miedo a copias, descargas o pirateos. Como ha escrito hace poco Jonathan Coulton, «haz un buen producto y después permite que la gente pueda comprarlo de forma fácil. Ahí tienes el plan anti-piratería definitivo». El futuro del periodismo pasa por volver a las raíces del periodismo.