Siete ideas sobre el 20-N

  • Los resultados del PSOE, que ha perdido más de cuatro millones de votos con respecto a 2008, son un descalabro histórico y un castigo sin precedentes para Zapatero y Rubalcaba. La tijera de Zapatero y la incapacidad de Rubalcaba para ilusionar a su electorado han conseguido que el Partido Socialista esté en su suelo histórico de votos, y el congreso que se les avecina ha de ser todavía más rompedor con el pasado que el de 2000, porque los actuales dirigentes del PSOE están marcados por los últimos tres años de gestión económica y no pueden aspirar a formar parte de ningún proyecto de futuro.
  • La mayoría absoluta del PP es un éxito sin paliativos para Rajoy, aunque en un alto porcentaje no es mérito suyo, sino demérito del PSOE. Los números así lo indican, el PP ha subido casi 600.000 votos, pero con este resultado habría seguido perdiendo las elecciones generales de 2008 y de 2004. Así y todo, es el mayor número de votos conseguidos por el PP en unas generales, superando el resultado del año 2000, y si le sumamos el éxito en las municipales y autonómicas de mayo, Rajoy tiene el mayor poder político que ha tenido un presidente del Gobierno en la democracia. Ahora tiene que empezar a usarlo.
  • IU y UPyD son los grandes beneficiados del descalabro socialista. Han superado de largo el millón de votos cada uno, y han aumentado su representación a 11 y 5 diputados, respectivamente, mejorando muy mucho sus resultados en 2008. Tienen por delante una tarea nada fácil, conseguir capitalizar el descontento de muchos españoles con el bipartidismo y convertirse en alternativa, a largo plazo, a los dos grandes partidos. Eso, y ser un posible partido bisagra en futuras legislaturas, en detrimento de los partidos nacionalistas.
  • Precisamente son los partidos nacionalistas los que más se juegan en esta legislatura. CiU ha crecido en escaños, pero políticamente no tiene argumentos para oponerse a las políticas que implante Rajoy, con quien coinciden en los temas fundamentales, y la política lingüística no puede ser prioritaria con cinco millones de parados. El PNV ha perdido la hegemonía en el País Vasco a manos de Amaiur y se encuentra en la situación más delicada de su historia. No gobierna en el País Vasco, sus votos tampoco son esenciales en el Congreso y tiene un competidor en su propio terreno que es Amaiur. Pueden venir años malos para el PNV.
  • Con Amaiur, la izquierda abertzale regresa al Congreso después de 15 años y lo hace con fuerza, con 7 diputados y grupo propio. La gran incógnita es si conseguirán que la situación vasca pase a primer plano de la actualidad política o si la economía, como es previsible, ahogará toda otra consideración. Con el cese definitivo de la violencia anunciado por la banda terrorista ETA y la ausencia de atentados, no habrá lugar a que los diputados se retraten condenando la violencia, pero no cabe duda que Amaiur dará mucho que hablar en la legislatura. Y si no lo hacen, será una buena señal.
  • Vamos a tener el Congreso más variado de las últimas legislaturas, con un mínimo de seis grupos parlamentarios (que serán más si UPyD y PNV logran formar grupo propio) y trece partidos políticos frente a los diez de esta legislatura. ¿Cómo afectará esta variedad a las relaciones entre partidos? El PP no necesita votos de nadie con la mayoría absoluta, pero ha de buscar consensos amplios para acometer las duras medidas que demanda nuestra situación económica. Espero que nuestros políticos estén a la altura de las circunstancias, pero no descarto una situación similar a la de 2004: un cordón sanitario en torno al PP, aprobando leyes únicamente con sus votos cuando llegue el momento de las iniciativas más impopulares.
  • Creo que todos estamos de acuerdo en que nuestra ley electoral es injusta y que no tiene sentido que un partido como UPyD tenga cinco diputados frente a dieciséis de CiU, cuando el partido de Rosa Díez ha sacado 100.000 votos más. No soy partidario del método de circunscripción única,porque entonces entraríamos en un modelo a la italiana con un país ingobernable, ya que en España nadie ha conseguido nunca más del 50% de los votos en unas generales. Pero sí es necesario que cambie el sistema, para aumentar la representatividad y que el mapa de las Cortes sea lo más parecido posible a los votos recibidos.