6 razones para tener un blog

Hay gente que aún no se ha dado cuenta del cambio de paradigma en que nos encontramos y todavía se pregunta si hay razones para tener un blog, cuando es más bien al contrario. Tienes que pensar mucho para encontrar razones para no tener un blog. En la época que nos ha tocado vivir, las prácticas del siglo XX están dejando de ser eficientes a marchas forzadas y para poder crearse una presencia online no hay mejor herramienta que tu blog. Mucho mejor que yo lo ha dicho Alfonso Alcántara (@yoriento): “Sin nuestro blog somos unos sintecho digitales, todo el día tirados en las redes sociales. No dependáis de Facebook o Twitter, crear vuestro propio blog y usad las redes, que las redes no os usen”. Por eso, para que veáis la importancia de crear vuestra casa en la red, os apunto seis razones para tener un blog.

  1. Te sirve para aprender a escribir y comunicar. Soy periodista y mi herramienta de trabajo es la palabra y aún así, tener un blog me ha ayudado a mejorar como escritor, puliendo defectos de mi estilo y creando hábitos de escritura. Para alguien que no se dedique a escribir profesionalmente, los beneficios serán mucho mayores. Además, escribir sobre los temas que te gustan, e incluso sobre los que no te gustan, te hace pensar conceptos que pueden ser complejos y también la forma de simplificarlos para trasladarlos a tu post. No hay nada más gratificante que ver cómo lo que has escrito es exactamente lo que querías transmitir.
  2. Un blog permanece. Frente a la fugacidad de las redes sociales, donde un tuit o un post de Facebook tienen una vida útil de minutos u horas a lo sumo, lo que publicas en tu blog queda para siempre. El permalink es tu aliado, convirtiendo tu blog en un portafolio de tus conocimientos, un archivo de tus pensamientos y un escaparate de tu carrera que se actualiza cada vez que publicas un post.
  3. Escribir para un blog es un estímulo para seguir aprendiendo. Gracias a EScomunicación, ahora soy un profesional mucho más capacitado de lo que era hace unos años. Por ejemplo, yo antes no sabía nada sobre WordPress o SEO y mis lecturas eran solamente por ocio. Hoy, puedo hacer una instalación completa de WordPress sin pestañear, tengo fundamentos de SEO para posicionar lo que escribo y he ampliado lo que leo con libros sobre el futuro de mi profesión y otros temas, que reseño en las Lecturas 2.0.
  4. Un blog te da visibilidad, te pone en el mapa de tu área de trabajo y hace posibles que lo que escribes llegue a lugares que nunca esperarías. Desde que empecé con EScomunicación, me he encontrado con que me han citado en otros blogs, me han usado como fuente para artículos y trabajos universitarios, y otros periodistas y blogueros se han puesto en contacto conmigo o han difundido mis posts. Antes de tener el blog nadie sabía quién era yo, ahora puedo decir que casi nadie sabe quién soy yo.
  5. Un blog te ayuda a posicionarte en los motores de búsqueda. Desde el momento en que escribes en tu blog estás creando aquello que hace feliz a Google, Bing o Baidu: contenido. Posts frescos y recién escritos son el alimento preferido de sus bots y eso permitirá que cualquiera que haga búsquedas pueda encontrarte. Y todo ello además de posicionarte te sirve para cimentar tu marca personal, la huella que vas dejando en la red con cada cosa que escribes. Por eso expertos como Andrés Pérez Ortega consideran el blog como la piedra angular de la marca propia.
  6. Y por último, pero no menos importante, escribir un blog es divertido. Escribes sobre lo que te gusta, sin presiones de nadie y cuando quieres, ¿qué más puedes pedir? Si no te diviertes escribiendo sobre los temas que te apasionan, tienes un problema. Y es mucho más divertido cuando empiezas a ver resultados. Cuando ves que las visitas suben mes tras mes y que tus posts se difunden más en las redes sociales, es una gran inyección de moral. A todos nos sube el ego comprobar cómo nuestro esfuerzo da sus frutos.

Estas son solo seis razones para tener un blog, pero seguro que tú tienes una propia. Escríbela en los comentarios y convirtamos esta lista de seis en dieciséis razones y luego sesenta. ¿Qué razón darías tú para tener un blog?

 

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Descárgate el libro Guía de periodismo en la era digital

Guía de periodismo en la era digital

El ICFJ (International Center for Journalists) lanzó hace casi dos años una iniciativa denominada Líderes digitales y recientemente ha hecho público uno de sus resultados: la Guía de periodismo en la era digital. Este libro ha sido creado por y para periodistas hispanoparlantes con cierta experiencia en periodismo digital, para darles una panorámica de la industria del periodismo hispano en Estados Unidos y las habilidades técnicas y periodísticas que se necesitan para tener éxito en la profesión hoy en día.

Puedes descargar el libro en este enlace o en la biblioteca virtual de EScomunicación.

 

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EScomunicación en El Correo Gallego

EScomunicación en El Correo Gallego

Con un poco de retraso, pero no podía dejar de reseñar que EScomunicación ha aparecido en los medios de comunicación. Concretamente en el periódico El Correo Gallego, donde el pasado 1 de abril apareció una cita de mi post Lecturas 2.0:  Nuevas tecnologías, como entenderlas, de Xabier Sanmartín. Muchas gracias a los compañeros de El Correo Gallego por considerar lo que escribí lo suficientemente interesante para citarme y especialmente a Xabier Sanmartín por escribir un libro tan interesante en primer lugar, que os invito de nuevo a descargar aquí.

 

13.04.01 El Correo Gallego by Miguel Ángel Alonso Pulido

 

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¿Debe el público pagar por las noticias?

Pagar por las noticias

El público debe terminar pagando por las noticias, los reportajes y los artículos originales. Tiene explicación que la gratuidad abarque la información en bruto a disposición de todos. Pero el periodismo original, los análisis, la creación periodística y literaria en su más amplia acepción, deben encontrar una forma de financiación. Y en tanto esto no suceda proseguirá la acción devastadora de la crisis”.

Lluís Bassets, en El último que apague la luz

El reciente editorial de El País sobre la información de pago ha abierto el debate sobre la necesidad de un modelo estable en el que el público pueda pagar por las noticias. A nadie se le escapa ya que la crisis de los medios de comunicación no es algo puntual que pasará cuando remonte la economía. No estamos hablando de ya de crisis, estamos hablando de una revolución de la industria del periodismo que afecta a todos los pilares de la profesión, establecidos hace más de cien años, y por eso hace falta un nuevo modelo.

Y cuando nos enfrentamos a una revolución, hay que pensar en soluciones out-of-the-box. Es imposible trasladar el viejo modelo a internet, porque internet es un medio diferente en el que nadie está dispuesto a pagar por un contenedor de noticias heterogéneas e inconexas. Pero hay gente dispuesta a pagar por las noticias, y hay casos de éxito que prueban que hay formas de cobrar por tus contenidos. La clave está en poder llegar a esos lectores que quieren pagar, ofrecerles algo por lo que estén dispuestos a pagar, y darles todas las facilidades para ello.

La cita de Lluís Bassets encierra una gran verdad: El público ha de pagar por las noticias, pero siempre que esas noticias lo merezcan. Ya no hay necesidad de luchar por la exclusiva cuando un scoop dura apenas unos días, y eso en el mejor de los casos. Ahora hay que competir ofreciendo contenidos exclusivos y diferentes. Entrevistas en profundidad como las que ofrece Jot Down o reportajes multimedia como los creados por el Washington Post, que expanden las fronteras del periodismo postindustrial; esos y no otros son los contenidos por los que pagarán los lectores.

Yo estoy dispuesto a pagar por las noticias, pero no por algo que puedo conseguir en otro lado; por eso, poner tras un muro de pago aquello que está disponible en otros lugares (incluso en tu edición en papel) es una soberana estupidez. Tengo curiosidad por saber cuál será el modelo que adopte El País. Manuel Rivas ha analizado los posibles modelos y formas de pago y ninguno de ellos termina de convencer. Algunos aún nos acordamos de la época en que El País en internet era totalmente de pago, lo que en aquel momento era lo mismo que decir que nadie leía El País en internet. Veremos con qué nos sorprenden ahora. Hay muchos que esperamos que el primer diario de España sea capaz de adoptar un modelo rentable para la explotación de las noticias en la red. Quizás puedan probar que los periódicos no son dinosaurios en la era de la información, que todos sabemos lo que pasó con los dinosaurios…

 

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La caída de la publicidad acelera la caída de los medios

caída de la publicidad

La mitad del dinero que gasto en publicidad se desperdicia, el problema es que no sé qué mitad”

 John Wanamaker, empresario del retail de finales del siglo XIX y padre de la publicidad moderna

 

Cuando los estudiosos del futuro repasen la crisis de los medios de comunicación de principios del siglo XXI, destacarán que una de sus causas principales fue la caída de la publicidad. Durante todo el siglo XX, la publicidad fue el combustible fundamental de la industria de los mass media, haciendo del periodismo una carrera con muchas posibilidades de conseguir un puesto de trabajo y de los periódicos una máquina de imprimir dinero. No es casualidad que fuese poco antes de la actual crisis cuando los medios lograron sus máximos históricos de rentabilidad y beneficios. Los estudios de State of the news media hechos por el Pew Research Center muestran que 2007 significó el momento más álgido de la industria, con márgenes de crecimiento en el entorno de los digitos. ¿Cómo entonces, en apenas media década, hemos pasado de ese escenario al actual?

Son varias las causas, pero una de las más destacadas es la ya mencionada de la caida de la publicidad. Las empresas han bajado sus presupuestos destinados a publicidad y los están diversificando aún más. Si antes un anuncio a toda plana en un periódico te aseguraba una audiencia millonaria hoy esa inversión puede rentabilizarse de mejor manera a través de campañas en redes sociales e internet. Las marcas ya no buscan tanto publicidad como construir su imagen. Como demuestra la cita de Wanamaker, el impacto de la publicidad en las ventas siempre ha tenido un componente mágico. Nadie sabe exactamente cuáles son los ingredientes para que una campaña funcione y otra no. Hoy, gracias a las nuevas posibilidades de medición de audiencias online, se puede conocer con mucha más precisión que es lo qué funciona y lo qué no, y las grandes empresas recortan en aquellos soportes que no ofrecen la rentabilidad que ofrecían antaño.

No hay soluciones para esta caída de la publicidad. Si solo fuese la publicidad de las grandes empresas que busca otros formatos, quizás hubiese algún tipo de solución cuando la crisis económica remitiese, pero es que hay una publicidad muy concreta que ha desaparecido por completo para los periódicos, que son los anuncios por palabras. Los que tenemos unos años recordamos que los suplementos de anuncios por palabras eran varias páginas con todo tipo de anuncios, por los que los periódicos se llevaban un buen dinero. Esas secciones desaparecen por completo de la prensa y se trasladan a internet. Todas las recesiones anteriores encogieron el mercado publicitario, y cuando terminaron, el nivel de facturación publicitaria se recuperó. Pero no sera así en esta crisis. Los ingresos publicitarios de antes de la crisis no regresarán jamás y esa caída acelera la caida en picado de los medios, que han de buscar modelos alternativos para suplir el dinero que llegaba de la publicidad. Nadie sabe cómo hacerlo, pero quien lo consiga tendrá la clave para prosperar en el nuevo escenario mediático.

 

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Un mundo conectado

 

Por cada persona en línea, hay dos que no lo están. A finales de la década, todo el mundo en la tierra estara conectado”.

 

Eric Schmidt, presidente y director general de Google de 2001 a 2011, prediciendo un mundo conectado.

 

 

El bloqueo del escritor no existe

Cada vez tengo más claro que el bloqueo del escritor no existe, tan solo es la manera que tiene la naturaleza de separar a los que se comprometen de los que no. Escribir es fácil y para los que tenemos la palabra como herramienta de trabajo debe ser una segunda naturaleza. Lo que realmente cuesta y lo que diferencia a los profesionales de los amateurs es el compromiso. Compromiso es sentarse frente al procesador de textos sin ninguna idea sobre los posts que vas a sacar esta semana y ponerte a escribir de todas maneras, aunque no sepas qué va a salir, aunque no tengas ni idea de si conseguirás algo decente después de estar una hora escribiendo. Solo cuando te comprometes con algo es cuando puedes conseguir algún resultado. Y da igual que sea un resultado bueno o malo, lo importante es que lo has conseguido.

Steven Pressfield, en su libro The War of Art, nos habla de la Resistencia. No puedes tocarla, ni verla, pero puedes sentirla cada vez que te pones a trabajar. Sea ponerte a escribir para el blog, salir a correr, crear tu propia empresa o casarte, la Resistencia está ahí. Cuando lo que vas a hacer favorece tu crecimiento a largo plazo, tu salud o tu integridad en lugar de proporcionarte una satisfacción inmediata, la Resistencia ataca. Es esa fuerza negativa que te distrae, te hace pensar en otras cosas y evita que hagas tu trabajo. Quizás parezca un concepto muy new age, pero estoy seguro que sabes de lo que te hablo y que has sufrido el ataque de la Resistencia.

Ayer fue un día plenamente primaveral, uno de los primeros del año, y en vez de salir y aprovecharlo, yo me puse a escribir para el blog. Tardé bastante en ponerme con ello y estuve haciendo otras cosas. Y cuando finalmente deje todo y me dediqué a escribir no sabía sobre qué hacerlo. Creí que era el bloqueo del escritor, pero ya hemos visto que no existe. Simplemente tenía que renovar mi compromiso y vencer a la Resistencia. Porque quiero ser un profesional y porque no voy a dejar que la Resistencia me venza. Porque un blog de éxito no se lanza, se construye día a día, post a post. Porque la satisfacción del corto plazo de salir y tomar unas cañas se traduciría luego en la culpabilidad de dejar el blog desatendido. Ya me ha pasado otras veces y no quiero que vuelva a ocurrir. Por eso escribo estas líneas, quizás más autobiográficas de lo acostumbrado, pero para eso éste es mi blog y yo pongo las reglas. Y si en vez de hablar de la desaparición de la prensa escrita me apetece sentarme y hablar contigo, lector que nunca conoceré, lo hago. Porque es otra manera de superar el bloqueo del escritor y vencer a la Resistencia. Y quizás, solo quizás, pueda servir a otros para que sepan que también pueden hacerlo.

 

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Bajan las ventas de ordenadores como nunca lo han hecho

My PC

Los últimos datos confirman lo que ya apuntábamos hace unos días aquí: bajan las ventas de ordenadores, que poco a poco van perdiendo terreno frente a dispositivos móviles como las tablets o los smartphones. Así lo apunta IDC en su PC Tracker correspondiente al primer trimestre de 2013, en el que las ventas han caído un 13,9% comparado al mismo trimestre del año pasado. Es el peor trimestre para las ventas de ordenadores desde que la consultora comenzó a medir esos datos en 1994 y es el cuarto trimestre consecutivo de pérdidas con respecto al año anterior. Hay algo que está cambiando, en definitiva.

Y lo que está cambiando es que cada vez más gente se encuentra con que ya no necesita el PC para hacer muchas tareas para las que era imprescindible. No es necesario encender el ordenador para mandar correos electrónicos, consultar internet, usar redes sociales o disfrutar de un videojuego, basta con un teléfono móvil o una tablet. Este cambio es más profundo de lo que parece y va a afectar no sólo a los grandes fabricantes de ordenadores, sino a cómo el gran público consume información. Todo aquel que piense prosperar ofreciendo contenidos deberá pensar en cómo optimizarlos para su consumo en todo tipo de pantallas, desde una televisión de 42 pulgadas, hasta un smartphone de 4, pasando por todos los tamaños intermedios.

Es cierto que no es lo mismo disfrutar de una película en una pantalla grande que en el teléfono móvil o la tablet, pero recuerda la teoría del mínimo exigible. Aunque la experiencia sea mejor, mucha gente se conformará con verlo en una pantalla pequeña y no se puede hacer nada para evitarlo. Pero si bajan las ventas de ordenadores no es porque el público se haya lanzado a sustituirlos por tablets. En mi opinión, lo que está ocurriendo es que los ordenadores de sobremesa han dejado de renovarse y ese capital se invierte en una tablet que pasa a complementar el uso del PC y crear nuevos hábitos dentro de cada hogar. Es lo que me pasó a mí desde que adquirí mi Motorola Xoom, hay cosas para las que ya nunca uso el PC. Y en este nuevo entorno multiplataforma, el ordenador personal ha dejado de ser el rey.

 

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25 mandamientos para un periodismo sencillo

No hay mejor periodismo que un periodismo sencillo, y estos son algunos consejos para conseguirlo:

  1. Cuando te sientas a escribir, sólo hay una persona importante en tu vida, y es alguien a quien nunca conocerás, llamado lector.
  2. No escribes para impresionar el científico que acabas de entrevistar, o al profesor que te ha graduado, o al editor que te rechazo estúpidamente, o a esa persona que está tan buena y que has conocido en una fiesta y te han presentado como escritor. Ni siquiera a tu madre. Escribes para impresionar a alguien agarrado a la barra del metro en tránsito entre dos estaciones y que dejará de leerte si le das oportunidad.
  3. Por eso, la primera frase que escribas será la frase más importante de tu vida, y luego la segunda y la tercera. Porque, aunque tú te sientas obligado a escribir, nadie se ha sentido nunca obligado a leer.
  4. El periodismo es importante. Pero uno nunca debe creerse esa importancia. Nada manda más rápido a un lector al crucigrama o la clasificación de la liga que ser pomposo. Por tanto, las palabras simples, las ideas claras y las frases cortas son de vital importancia. Y también un poco de irreverencia.
  5. Una frase que deberías grabarte a fuego y ponerla delante de tu procesador de textos: “Nadie se quejará nunca porque hayas escrito algo demasiado fácil de entender”.
  6. Otra cosa para recordar cada vez que te sientes frente al teclado: “Nadie tiene por qué leer esta mierda”.
  7. Ante la duda, asume que el lector no sabe nada. Sin embargo, no cometas nunca el error de suponer que es estupido. Un error clásico en periodismo es sobreestimar lo que sabe el lector y subestimar su inteligencia.
  8. La vida es complicada, pero el periodismo no puede serlo. Precisamente porque hay temas complicados es por lo que la gente acude a los medios, esperando que los hayan hecho simples.
  9. Así que si un tema es enredado como un plato de spaghetti, considera tu historia como un solo spaghetti, cuidadosamente extraído. Idealmente, con el aceite, el ajo y el tomate aún adheridos. El lector agradecerá que le hayas dado una parte simple y no el plato entero. Eso es porque (a) el lector sabe que la vida es complicada y agradece que le hayan explicado al menos un fragmento con claridad y porque (b) nadie lee nunca artículos que comienzan diciendo “Lo que sigue es inexplicablemente complicado”.
  10. Así que aquí tienes una regla. Una información solo debe contar una gran historia. Si eres lo bastante valiente para lidiar con cuatro grandes historias en un reportaje, que el cómo se entrelazan esas cuatro historias sea la gran historia que vas a contar. Puedes añadir algún aspecto picante en tu historia, pero solo si no te apartas de la narrativa que has elegido.
  11. Una observación. Ni siquiera empieces a escribir hasta que hayas decidido cuál será tu gran historia y puedas resumirla en una frase. Preguntáte luego si tu madre escucharía esa frase durante más de un microsegundo antes de coger de nuevo la plancha. Si alguna vez vendes esa idea a tu editor para un articulo, tendrás el mismo nivel de atención, asi que atento a esa frase. A menudo, no siempre, pero a menudo sera la primera frase de tu historia.
  12. Siempre hay una primera frase ideal para cualquier artículo, una introducción, una entrada. Ayuda pensar en ella antes de escribir, porque comprobaras como las siguientes frases se escriben solas y con rapidez. No es que seas simple o facilón, ni tampoco un superdotado. Simplemente es que has acertado con la primera frase.
  13. Palabras como simple, facilón o superficial no son insultos para un periodista. El motivo para que alguien compre un periódico es que quiere información fácil y rápida, sin notas a pie de página, oscuras referencias o aclaraciones a las notas a pie de página.
  14. Palabras como sensacional o trivial no son insultos para un periodista. Cuando lees, lees porque apela a tu sentido del humor, de la ironía, del romance… El buen periodismo deberia darte sensación de humor, emoción, intensidad o acidez. Trivial es el insulto favorito de los estudiosos. Pero incluso ellos se interesaron por su objeto de estudio porque se sintieron atraídos por algo brillante, llamativo y trivial.
  15. Las palabras tienen significados, respétalos. Ve a la raíz y búscalas en el diccionario, averigúa de dónde vienen. Entonces, usalas de forma adecuada. No alardees de tu autoridad obviando tu ignorancia.
  16. Los clichés deben evitarse como la peste, excepto cuando el cliché es el correcto. Te sorprendería lo útil que puede ser un cliché usado juiciosamente. Esto es porque en periodismo no tienes que ser listo siempre pero sí tienes que ser rápido siempre.
  17. Las metáforas son geniales. Tan solo no las elijas disparatadas y nunca las mezcles. George Orwell informó de un diputado que proclamó que “el pulpo fascista habia entonado el canto del cisne”
  18. Cuidado con el habla de la calle. Cuando Moisés ordenó a sus comandantes que degollaran a los madianitas no lo hizo para demostrar que era “muy duro”. Cuando advirtió al faraón que dejará ir a su pueblo no dijo “Tío, danos espacio, ¿vale?” y el faraón no respondió “Ni de coña, tron”. El lenguaje del bar o de la calle tiene su propio ritmo, lenguaje corporal y señales. El lenguaje de la página impresa no tiene acentos, ni hay tonos irónicos o bromistas. Tiene que ser directo, claro y vívido, y para eso tiene que seguir las reglas de la gramática.
  19. Cuidado con las palabras largas y absurdas y con la jerga. Si escribes sobre ciencia, esto es doblemente importante, porque tendras que usar palabras que no usa un ser humano normal, como fenotipo, mitocondria, inflación cósmica, distribución Gaussiana o isostasia. Así que no necesitas ser deslumbrante y dichoso, te basta con ser brillante y feliz.
  20. Mejor habla en castellano que en latín. No exterminas, matas. No salivas, babeas. No incineras, quemas.
  21. Recuerda que la gente siempre responderá a lo que está cerca de ellos. Los ciudadanos del sur de Londres deberían preocuparse más por la reforma económica en Surinam que del último partido del Millwall, pero no es asi, acéptalo.
  22. Lee. Lee muchas cosas diferentes. Lee la Biblia, y a Dickens, y poemas de Shelley y comics de Marvel y novelas de Chester Himes y Dashiell Hammet. Aprende las cosas increibles que puedes hacer con palabras y observa como esos autores pueden crer un mundo entero en media página.
  23. Cuidado con las descripciones definitivas. Casi siempre habrá alguien más grande, más rápido, más viejo, más reciente, más rico o más nauseabundo que aquel al que acabas de adornar con un superlativo. Ahorrate molestias con fórmulas como “Uno de los primeros…” o si no puedes, mételo en una lista: “De acuerdo con el libro Guinnes de los Records…”
  24. Hay cosas que el buen gusto y la legalidad vigente no te dejarán poner en letra impresa. Mis favoritos son “Asesino absuelto” y (en un reportaje sobre una obra de teatro sobre la Pascua de Resurrección) “Paul Myers, que interpretó a Jesucristo, fue la estrella del espectáculo”. Piensa cuál de los dos ejemplos es de mal gusto y cuál puede costarte medio millon por palabra.
  25. Los periodistas tienen una responsabilidad que no es solo legal. Así que busca la verdad. Si es dificil de encontrar, y a menudo lo es, busca la imparcialidad, ser consciente de que siempre hay otro lado en la historia. Cuidado con las apelaciones a la objetividad, son las más sospechosas. Puedes informar que la Royal Society dice que la modificación genética es una buena cosa y que el uranio empobrecido es casi inofensivo. Pero debes recordar que quienes inventaron la modificación genética fueron incorporados inmediatamente a la Royal Society por miembros de esa entidad que entraron porque sabían cómo enriquecer barras de combustible de uranio y empobrecer el sobrante.

 

Libremente traducido de este post de Tim Radford.

 

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Otro periodismo es posible: El Manifiesto ‘XXI’

Periódicos

 

¿Y si estuvieran equivocados? ¿Y si la “conversión digital” fuera una trampa mortal para los periódicos? ¿Y si los directivos de la prensa mundial se equivocaron al invertir a diestra y siniestra en las aplicaciones, sitios web y redacciones multimedia? ¿Y si las fantasiosas cifras de páginas vistas y la extraordinaria concurrencia de los títulos de prensa transformados en “marcas mediáticas” fueran una estafa?”

Así comienza el manifiesto firmado por Laurent Beccaria y Patrick de Saint-Exupéry publicado en el número 21 de la revista francesa XXI y que ha sido publicado en español por FronteraD. Bajo la convicción de que “en el papel o en la pantalla, el periodismo tiene por necesidad primordial llevar a cabo una revolución copernicana” y que “es posible reinstaurar una prensa post-internet independiente de la publicidad y concebida para los lectores”, sus autores se plantean cual es el balance después de quince años de mutación digital, constatando que la transición del periodismo en papel al periodismo de la red no implica solamente un cambio de soporte, la naturaleza misma de su funcionamiento también cambia. No es una transposición ni una transmutación, es otro medio. Asimismo, en lo que a finanzas se refiere, la “mutación digital” marca el abismo y la ecuación económica sigue siendo irresoluble.

Una lectura totalmente recomendable con otra visión sobre el futuro del periodismo y el cambio de paradigma que estamos viviendo. Puedes leerlo aqui.

 

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